The Matrix Resurrections (Lana Wachowski, 2021) -148 min-
Matrix Resurrecciones (Título hispanoamericano)

La premisa de Matrix Resurrections es la de un Neo que vuelve a estar encerrado en una nueva Matrix bajo la cubierta de un exitoso programador de videojuegos con su gran éxito: Matrix. Una especie de WOW (*) donde ocurre lo que vimos en las 3 primeras películas. Así que ahora la empresa pretende sacar una secuela con su presencia en el equipo o no… y ahora explosiones y conversaciones existenciales.

(*) N.E.: WOW (World of Warcraft). Curiosamente han habido juegos de Matrix con la salida de la secuela de la primer: Enter the Matrix (2003), The Matrix Online (2005), The Matrix: Path of Neo (2005). Todos ellos de acción en 3a. persona y «casualmente» con el estreno de esta peli sacan The Matrix Awakens (un paseo virtual por este nuevo mundo)… vamos a exprimir (aún más) la franquicia ¿no?.

Matrix 4 (como la llamaré a partir de ahora) es una de esas películas que salen bajo la sombra de algo que nos gustó 20 años atrás, pero con cierto respeto por el producto original (Ya ocurrió con Trainspotting 2 (2017) donde la melancolía de yonquis viejos inundaba toda la cinta) no como en Blade Runner 2049 (2017) donde se buscaba hacer billetes y no un homenaje a algo serio.

¿Existe algo interesante a parte de las autorreferencias? ¿Es una película plagada de políticas «progres» como se le acusa? Matrix 4 toma las críticas políticas que le realizaba el filósofo Slavoj Žižek y las incorpora al argumento. Después de 20 años nos revela que ya habíamos escogido (vaya no se veía venir, ¿eh!). Pero nos hace pensar nuevas cosas como: ¿vivimos en un bucle de hacer siempre lo mismo? ¿Disfrutamos sufriendo en nuestra existencia? ¿Queremos tanto a Keanu Reeves pese a que ya esté mayor para hacer coreografías a cámara lenta? ¿Qué fue de Carrie-Anne Moss? ¿Por qué las dos secuelas las recordamos tan malas?

Otros elementos interesantes son las incorporaciones a la saga, con un «nuevo» Morfeo más divertido que enigmático o la presentación de máquinas sintientes, dejando la dualidad máquina persona a un lado y convirtiendo a todos en proletarios pacíficos vs capitalista máquinas explotadoras. Tema que apenas se queda en un par de frases y que hubiera sido un argumento a explorar interesante, pese a que lo vimos en un corto de Animatrix (2003), que para mí el más interesante. 

Por otro lado, Trinity en esta secuela pasa a ser una mujer en apuros que apenas sale en pantalla. Para luego hacer una especie de alegato existencial final, pero que se aleja mucho de la Trinity guerrera e interesante del pasado

Se nota que no todos los efectos especiales son de pantalla verde, saltando un salto al vacío guiño al salto clásico. 

En general es una película que se disfruta aunque con cierta carga de culpabilidad por no llegar a ser un gran producto y quedarse en un homenaje bien hecho. Todo por no arriesgar.

Distribuida en España por WARNER BROS. PICTURES ESPAÑA

Nota del autor:
7,0
███████ (Buena)

La película está en CARTELERA desde el 22 de diciembre de 2021

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Diego Karasu

No se puede resucitar aquello que no ha muerto: Lo cierto es que Lana Wachowski no la tenía todas consigo. Los Estudios Warner querían sí o sí reactivar la exitosa trilogía (la primera considerada peli de culto). O la hacían ellas o se lo daba a otros directores… Su hermana/directora/co-creadora Lilly se bajo del carro. No quería mancillar su obra más cumbre con algo que viendo con lo que pasó con Matrix Reloaded y Matrix Revolutions (un quiero y no puedo, donde se acabaron las referencias (también llamadas como «homenajes») y una trama que junto con unos CGI se llenaron de desatenciones). Han pasado 20 años no solo para los actores sino también para aquellos que nos dejó fascinados con el «time bullet», cine de acción poseído por un videojuego y el mal contra el bien enfundados en trajes de Armani y en ropa de cuero negro respectivamente. Eso sí, con unas gafas de sol muy destroyer… porque el mundo de Matrix  de tonos verduzcos era ante todo muy canallesco donde no sobrevivía solo el más fuerte sino el más chulo. De todo aquello, olvidaros… Matrix cambió, no murió… solo se adapto a unos nuevos valores.

Personalmente más que una secuela la encuentro más como una reunión, de igual forma que hicieron los actores de Friends en un episodio especial, pero en este caso no son los actores sino los personajes. Después de verla te hace sentir que no te encuentras a una nueva aventura sino a una reunión de alumnos de una antigua promoción, donde se cuentan cómo les ha tratado la vida y alimentan la nostalgia de un tiempo que no volverá a repetirse. […] Matrix cambió… ahora no le interesa épicas batallas donde las balas caían como gotas de lluvia. Ahora le gusta hacer simulaciones de los viejos tiempos, y analiza si el pasado fue siempre mejor. Ha pasado del Ingeniero y de la Oráculo, para saber cuál es su destino y ha contratado a un «coacher». Repito, quién busque una continuación (llámalo secuela, si te gusta más) de Matrix, no vas a encontrarla. La acción además de escasa será un eco de aquello que vimos en la trilogía, no os exagero muchos planos son calcados a la antigua trilogía. Los Agentes se han quedado obsoletos, ahora es mejor convertir a los ciudadanos en bots (se zombifican sin cambiar su aspecto) y se les trata como lemmings (me entenderéis cuando veáis con cierto rubor una escena que es copiada a Fast & Furious 8, donde en vez de llover coches llueven personas), por supuesto nada de sangre… los habitantes del mundo de Matrix se desangran en forma de pixeles.

Y sobre todo, una Matrix Nostálgica: que inserta recuerdos a Thomas Anderson (y al espectador) constantemente en forma de metraje de la trilogía y le hace recordar que su mundo pese a haber cambiado sigue siendo el que le trajo su razón de ser… no encontrarás al Agente Smith (se supone que fue destruido, ¿no?) pero si un «nuevo» Agente Smith que es un yupi adicto al gimnasio y a la ropa cool… no encontrarás a Morfeo pero sí un nuevo Morfeo lleno de color y más cargado de humor, porque recuerda señor Anderson, el tema del Elegido no es para tomártelo en serio. Los escenarios, las secuencias, las autorreferencias, todo es un juego para esta Matrix Nostálgica que sabe que jamás volverá a ser la misma pero se miente a si misma. La ciudad se llena de tonos dorados, las armas solo la tienen el cuerpo de antidisturbios, y los espejos son la puerta de entrada/salida para «el mundo real» (Alicia nunca ha abandonado el País de las Maravillas). Los temas musicales de la primera banda sonora se repiten pero con otros artistas, la nostalgia se autoalimenta a sí misma como un uróboro. Olvidándonos que al héroe o a los héroes lo hacen no solo sus metas sino sus adversarios, el vacío dejado por el actor Hugo Weaving es palpable durante la película. Y por muchos cameos de antiguos personajes que aparezcan la presencia  del Sr. Smith no se solventaba con un «sustituto». Carente de metas, la Matrix Nostálgica busca el control en el primer amor aunque todos sabemos que son irrepetibles. La nostalgia (etimología: regreso al dolor) pasa a convertirse en melancolía (etimología: bilis negra, donde se creía que se ubicaba la tristeza).

Más allá de la nostalgia, Matrix Resurrections añade elementos interesantes: una nueva Sion (que apenas exploraremos), una nueva «batalla» contra las máquinas, un nuevo tipo de máquinas: los «sintientes» (homenaje sacado de los extraterrestres de Men In Black (1997), Abyss (1989) y los «ohms» de Nausicaä del Valle del Viento (1984)). 

Como ya he dicho el tema del Elegido ha pasado segundo plano, Neo al igual que el espectador se siente perdido, lo que importa es encontrar tu media naranja y que juntos podemos cambiar el mundo. Se ríe de sí misma, pero no haciéndose cómplice con los fans. La misma directora dijo que «quiso traer de vuelta la historia de Neo y Trinity como una especie de catarsis tras la muerte de sus padres», y es palpable durante toda la cinta el amor por su pérdida (al igual que pasaría con Christopher Nolan en Interstellar (2014), que durante el rodaje falleció su padre y cambió el guion original para hablar del amor de un padre a su hija). Influyendo en una Matrix que pasó de buscar la guerra a buscar la nostalgia.

Sé que he repetido numerosas veces la palabra nostalgia en mi reseña, es a propósito, es como te hace sentir al ver este film. No es un truño de film, está impregnado de tantas autorreferencias que se puede decir que se ha clonado a sí misma…. es como la «Paradoja de Teseo» pero no tienes dos barcos iguales sino un barco que evoca a otro. Cualquier fan de la trilogía de Matrix la verá, otra cosa es que la vuelva a ver en un futuro muy cercano. Mi nota después de descubrir el segundo final – sí a lo Marvel – al final de todos los créditos, que me sentó como un escupitajo en mi nostalgia: 4,5.

 

TRÁILER :

 

 

Written by Francisco Xavier Cela

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