Titane (Julia Ducournau, 2020) – 108 min. –

Sinopsis: Una mujer, que debido a un accidente siendo niña porta un trozo de titanio en el cráneo, ve como su vida se deshace mientras ejerce de bailarina exótica en exposiciones de coches de lujo a tiempo parcial y asesina psicópata a tiempo completo. Su desventura se completará al encontrar a un bombero aún más tarado mentalmente que busca suplir su hueco emocional forzándola a ser adoptada para reemplazar a su hijo perdido.

Personalmente no me ha gustado, es más, la considero infumable y que, salvo que se haya pagado mucho a la crítica no es merecedora de los premios que tiene. Salvo, claramente que no se haya visto, algo común, y entonces se entiende todo.

Empezamos con una historia hiper-sexualizada, muy bien rodada eso si, que no aporta nada. Salvo para presentarnos a la protagonista y decirnos que la directora sabe hacer un plano secuencia. Nada que no hayamos visto en un videoclip de reggaeton actual y más o menos con la misma historia.

Continuemos con un apartado slasher que se zambulle en la comedia, un poco ridicula, pero muy realista, esta parte merece mi aplauso. Realista, fuerte y muy sangrienta.

Proseguimos a continuación con un drama familiar con un padre destrozado, que decide unilateralmente utilizar a nuestra protagonista como su hijo, presentándolo como tal en sociedad, intentando superar el hueco que tiene en su corazón hábilmente tapado con una dieta sana de esteroides, vino y analgésicos – todo un campeón -.

Continuemos con el subtitulo de “la directora sucesora de Cronenberg”, diría yo que ha visto una vez una película de Cronenberg otra de Tsukamoto y ha creído que se le ha pegado algo por osmosis. Mostrar algo de sus formas, y no mucho, no te hace digna de entrar en ese reino. Se encontrara formas, escasas y poco más, nada de esencia.

La historia no tiene sentido, no se puede coger por ningún lado y la coherencia brilla por su ausencia. Llegando a estar deseando que la película se acabe lo antes posible. Constantemente te hace pensar en si te has quedado dormido. Que tenga un ritmo lento no ayuda. En suma no deja de ser un conjunto de buenas ideas de cortometraje o de videoclip disparadas al azar y rodadas una tras otra. Ya que individualmente hay trozos que funcionan muy bien, pero el conjunto es para zambullirse en salfumán.

Esto queda muy reforzado con el hecho de que los segmentos no se conectan entre si ni se afectan. Manteniendo simplemente como hilo conductor algo de body horror, pero que tampoco es que sea tan importante en la historia.

Salvemos el hecho de que las escenas tienen una carga de fuerza muy grande, siendo impactantes y bien rodadas. Pero para eso simplemente hay que poner juntas show girls y maniac para tener el mismo resultado (bueno, seria mejor creo yo).

Pero bueno, vamos a intentar aliviar la carga de bilis que estoy esputando, que no es sano.

La interpretación de los actores es más que mayúscula. Son el punto fuerte de la misma, tanto el padre como la chica lo hacen de manera soberbia, lastima que la historia no les acompañe.

Intentando entrar en una segunda lectura de la misma, podríamos hablar acerca de un relato que trata la identidad de genero, ya que alguien que es visiblemente una chica es presentada como un chico y tratada como tal ante la insistencia de su padre. Mezclado con un relato muy toxico acerca de la maternidad. Y aderezado con unas filias la mar de raras e insanas.

Aunque el hecho de que la protagonista intente abortar 3 veces y el padre suicidarse me hacen pensar que estoy dándole demasiadas vueltas a la cabeza para intentar salvarla. Nada que la directora, consciente de ello, no intente salvar constantemente mostrando cuerpos desnudos.

La escena: El momento de fiesta tribal tras la muerte de un compañero que precede a la mayor duda sobre la sexualidad que tienen un grupo de bomberos.

La frase: “Pase lo que pase, eres mi hijo”. 

Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2021

Nota del autor:

5,0 █████ (Mejorable)  (Nota: Salvada por el trabajo actoral)

TRÁILER V.O.:

 

Written by Oscar Hidalgo