Demasiado lejos para oírlo todo (Héctor Montaño, 2019) – 14 min. –
Guion: Helion Grande

«¿Qué es lo que nos hace ser humanos?» es una de las preguntas que no pocas veces ha aparecido en la ciencia ficción y que genios como Isaac Asimov, Philip K. Dick, Ray Bradbury o el tándem Masamune Shirow/Mamoru Oshii siempre han dejado caer durante toda su obra. La búsqueda del alma en un cuerpo ajeno al marcado por el ADN, si los recuerdos hacen al hombre o es lo viceversa… o si nuestra mortalidad es la que condiciona lo que somos más allá de nuestros sentidos. Cuando la dicotomía entre la máquina y lo humano es una frontera demasiada difusa como para ser trazada, el valle inquietante se presenta como un bulo de algo que nadie recuerda.

En un futuro no muy lejano el hombre ha engañado a la muerte y la inmortalidad se alcanza en una descarga, volcando todos nuestros recuerdos y pensamientos en un cuerpo sintético que carecerá totalmente de necesidades biológicas… a esto no se le llama victoria a la muerte sino convertirse en un renacido. Un cuerpo rejuvenecido se convertirá en una simple vasija donde aquello que pensábamos que era el alma se depositará por toda la eternidad, pero este pacto con el diablo tecnológico tiene un alto precio: los sentidos se convertirán en meros interfases carentes de sensaciones, no existe necesidad de comer o beber, el dormir – y por ende soñar- será un mero espejismo y el simple hecho de respirar será algo innecesario puesto que dicho cuerpo no está vivo.

Amadeo (Óscar Corrales) es uno de tantos renacidos que aún no se reconoce en el espejo, su mentalidad de octogenario sigue presa en un cuerpo joven y acude a una sesión de terapia para asimilar la realidad. En un rugiente mar de dudas arrastra su día a día, en un sombrío y aséptico hogar donde trascurre su existencia trasplantando plantas en un intento de extrapolar su vacío. Incomprendido, aislado y sobre todo solo, se enfrenta a su inmortalidad junto con la “compañía” de una esfera flotante que hará funciones de mayordomo robótico y de un espejo metafórico donde verse a sí mismo.

Demasiado lejos para oírlo todo es un cortometraje de Héctor Montaño que podría encajar perfectamente dentro de cualquier temporada de Black Mirror, su visión oscura y demasiada cercana sobre el costo de una inmortalidad se convierte en algo inquietante en un mundo, que al igual que su protagonista, no asimila todas las implicaciones. Preciosa fotografía con unos efectos visuales muy efectivos consolidan a este cortometraje como un producto de calidad.

A destacar la interpretación de Óscar Corrales por como consigue plasmar sin apenas palabras todo aquello que sucede dentro de la “mente” del protagonista. Genial también la interpretación de Emilio Buale dando vida al terapeuta de Amadeo. Si hay que buscar algún pero lo encontraría en el aspecto de su banda sonora, que si bien su score es correcto algunas veces la música en vez de acompañar a nuestro protagonista se convierte en el particular Atila, Rey de los Hunos y arrasa con un volumen algo elevado. Pero vamos, eso no desquita a que nos encontremos delante de un exquisito cortometraje que deleitará a los amantes del género de la ciencia ficción.

P.D.: Si has hecho o has ayudado en la realización de un cortometraje/mediometraje y quieres darle una mayor visibilidad, no dudes en escribirnos a info@lgeciner.org. Te escribiremos una reseña y aparecerás en esta sección, la cual tendrá eco en todas nuestras redes sociales.

 

Written by Diego Karasu

Cofundador y Director Adjunto

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