bailando con lobos__bannerTítulo original: Dances with Wolves
Títulos alternativos: Danza con lobos
(Argentina| Perú | México)

País: EEUU
Duración: 181 min.
Director:
Kevin Costner

“Una de las historias épicas más bellas ambientadas en el Oeste […] un mensaje sobre que el hombre primitivo no siempre es el más salvaje […] reflexión sobre aquellos que hemos tenido que perder en el camino para llegar a ser lo que somos […] en algunos momentos puede parecer demasiado pausada o contemplativa […]”

En el apogeo de la Guerra de Secesión, en un hospital de campaña del Ejército de los Estados Unidos, comunican al teniente John J. Dunbar (Kevin Costner) que debido a su herida en la pierna, ésta debe ser amputada.
Desesperado por aquel destino que le aguarda, Dunbar roba un caballo y se adentra en mitad de un fuego cruzado. Este acto de suicidio, equivocadamente lo toman como un acto de valentía. Sobrevive y no pierde la pierna, y es tratado como un héroe, apremiándolo con el caballo robado y un nuevo destino. Él sin pensarlo, decide alejarse lo más posible de la sin razón de la guerra e ir a un territorio inexplorado… Concretamente a “la Frontera”, aquella extensa franja de tierra donde se separa el territorio civilizado del hombre blanco y la pradera infinita del piel roja. Allí no sólo descubrirá la verdadera naturaleza de los Indios.. sino la suya propia.

Esta película es sin duda una de las historia épicas más bellas ambientada en el Oeste. En gran parte por la intención del director el reflejar con auténtica fidelidad como era el pueblo nativo americano antes de que el hombre blanco los echara de la tierra de sus ancestros para “encerrarlos” en Reservas. También en gran parte porque se da la extraña coincidencia de que el guionista sea el mismo autor de la novela en la que se basa el film.

Por tanto la fidelidad al relato está asegurada, y digo esto después de leer el libro. El espectador no se puede sentir decepcionado con esta adaptación cinematográfica. Pero para conseguir esta gran epopeya tuvieron Costner y su equipo que luchar no sólo con los exorbitados costes de producción, sino también con las inclemencias del tiempo -casi todas las localizaciones se rodaron en Dakota del Sur-, el adiestramiento de los lobos, la secuencia de la cacería del búfalo (que reunió a 2000 ejemplares, la manada más grande en América) con el fin de que el espectador tuviera una pequeña idea de lo que podía haber sido antes la Pradera.

La cultura india, de la cual pudimos y debimos haber aprendido en unas cuantas horas de metraje, se muestra muy bien en esta película, empezando por la imposición de que se usara la lengua Lakota para darle más veracidad a la historia (antes de que Mel Gibson pusiera de moda el uso de las lenguas autóctonas/indígenas en sus rodajes), las tipos de tribus que poblaban, la creación del poblado Sioux, las costumbres, ritos, etc, con el fin de que olvidáramos el estereotipo que teníamos del Pueblo Indio como salvajes arrancadores de cabelleras que por desgracia en la década de los 60 y 70 nos hicieron creer y que años después el mismísimo director John Ford “pediría perdón” en su película El Gran Combate (1964).

Costner quería traernos un mensaje sobre que el hombre primitivo no siempre es el más salvaje, sobre lo que hemos perdido por convertirnos en un ser civilizado, sobre nuestro desarraigo con la naturaleza, sobre el respeto a cualquier ser vivo. En definitiva una reflexión sobre aquellos que hemos tenido que perder en el camino para llegar a ser lo que somos, y sobre todo, un homenaje a la Nación India.

Kevin Costner, más allá del gran trabajo tras las cámaras realiza una ejemplar labor dando vida a este hombre blanco con corazón de indio. Uno de sus mejores papeles junto con los trabajos en Los Intocables de Eliot Ness (1987), JFK (1991) y El guardaespaldas (1992), los mejores papeles que ha realizado en su inestable cinematográfica más llena de sombras que de luces.

Pero no podemos pasar por alto los inolvidables personajes como: “Pájaro Guía” (Graham Greene, Corazón trueno 1992) con su paciencia por comprenderlo todo, el coraje y lealtad de “Cabello al Viento” (Rodney A. Grant), la ternura de “De Pie con el Puño en Alto” (Mary McDonnell, Donnie Darko, 2001) y la sabiduría templada por los años de “Diez Osos” (Floyd ‘Red Crow’ Westerman). Sin olvidarnos de la mirada precavida y siempre presente del lobo “Calcetines”.

La banda sonora la llevará a cabo John Barry (Cowboy de medianoche, 1969), el cual plasma la majestuosidad del horizonte y los sentimientos que recorren a Dunbar. Las melodías se convierten en un poema a la amistad, a la armonía con la Madre Tierra y al verdadero sentido de la libertad. Con un ritmo algunas veces pausado, se aleja del sonido que se puede encontrar habitualmente en cualquier película del western anteriormente hecha, sino en el drama épico que en la frontera norteamericana acontece.

Si existiera algo que achacarle a esta cinta sería su elevada duración de casi 3 horas (inicialmente Kevin Costner quería hacerla en cinco) y que en algunos momentos pueda parecer demasiada pausada o contemplativa. Por lo demás es una película muy recomendable para todo aquel que piense que el cine no es más que un negocio, que no puede cambiar la forma de ver la vida.

Por último y para todos aquellos que tienen esta película entre sus favoritas tengo que traerles una buena noticia, ya que posiblemente se ruede una segunda parte que continúa con las peripecias de Dunbar, basada en la siguiente novela de Michael Blake y que tuvo una buena acogida: “The Holy Road“, en la cual se baraja para reencarnar el papel de Dunbar el actor Viggo Mortensen (Alatriste, 2006).

Nota del autor:
9,0
████████ (Excelente)

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Sandro Fiorito

El mayor “pero” de esta bonita película es lo innecesario de su excesivo metraje. Se podía haber contado lo mismo en menos tiempo, pero Costner se prendó de los paisajes y de haberle dejado hubiese extendido la cinta unas cuantas horitas más. Pero es extraordinaria por alejarse de lo convencional, siendo absolutamente original ver cómo es un western el que nos presenta uno de los mensajes más profundos sobre el ser humano, a la vez que se ofrece como una corrección a lo salvajemente contado sobre los indios años atrás en otras cintas. Se resucita el género gracias a una historia en la que yo me embelesé con la relación del hombre y el animal -en este caso del lobo-, todo envuelto de una encantadora soledad, rota por la presencia de los indios encargados de dar el pistoletazo de salida a unas relaciones ‘diplomáticas’ que, de encontrarnos en otra cinta, serían impensables. 9.

 
 

Written by Diego Karasu

Cofundador y Director Adjunto

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.