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Pride and Prejudice (Joe Wright, 2005) – 127 min

Se torna complicada la tarea de escribir unas líneas sobre tan preciosa película, pero un servidor debe intentarlo empujado por los sentimientos que ha conseguido reunir tras el visionado de esta magnífica adaptación de la novela escrita por Jane Austen, hecha posible gracias al director Joe Wright (El solista, 2009) y la guionista Deborah Moggach. La obra vive un crescendo permanente que parte desde unas escenas maravillosas y repletas tanto como de preciosismo narrativo como fotográfico y musical, aupado por el poderío interpretativo de un reparto que raya la perfección hasta instalarse en lo sobresaliente.

El mérito de la cinta no reside sólo en una historia cautivadora, sino en todo un conjunto que ha sido mimado por la realización, consiguiendo como resultado una película fiel a su estatus de adaptación, con una atmósfera y ambiente llevado a cabo por Wright, muy respetuoso y acertado, de forma que lo sublime de un cuento y una historia romántica se presenta con la fidelidad del retrato de una época y una sociedad con sus diversas clases y formas, haciendo alusión al título de esta película con una fuerte inclinación desde todos los ángulos por el orgullo y el prejuicio del que se hace gala por muchos de los personajes del argumento en multitud de ocasiones.

La trama se desarrolla en la Inglaterra del siglo XVIII, teniendo como trasfondo a la enternecedora familia de clase humilde que nace en el matrimonio formado por el apacible y sensato Sr. Bennet (Donald Sutherland) y la nerviosa Sra. Bennet (Brenda Blethyn), siempre preocupada por guardar las apariencias ante la alta sociedad y ansiosa de casar a todas y cada una de sus hijas, de las que son cabeza visible las más mayores, Jane (Rosamund Pike) y Lizzie (Keira Knightley), siendo la primera algo opaca a la hora de mostrar sus sentimientos y la más guapa de las hermanas y la segunda, esperando el amor verdadero desde una mirada que transmite rubor y sinceridad, con una inteligencia que le permite desenvolverse con total normalidad entre las punzantes palabras que se disparan de las bocas de los que han sido mejor formados que ella.

orgullo-y-prejuicio-4La monotonía de vida rural que viven los Bennet se rompe cuando en la finca vecina se instalan unos amigos de estatus aristócrata y chocante -aunque entre ellos, compatibles- personalidad. El Sr. Bingley (Simon Woods), simpático, abierto y hasta imprudente con sus formas según su hermana Caroline (Kelly Reilly), que no ponen barreras entre la alta sociedad y la clase humilde, y otro, el Sr. Darcy (Matthew Macfadyen), encerrado en una coraza de exigencia sobre quienes le rodean y persona de vida amarga, arrogante e infeliz: una especie de imponente castillo que no abre sus puertas a nadie. Todas las figuras citadas en estas líneas se conocerán en una fiesta inicial que servirá de apertura del telón para toda una serie de historias románticas que para producirse deberán sortear la vanidad y los escrúpulos nacidos en la diferencia de clases y el orgullo personal.

orgullo-y-prejuicio-2Todo el argumento se ve beneficiado por tener como escenario el de unos paisajes estupendos. La fusión entre la fotografía y la extraordinaria música de Dario Marianelli consigue reunir un conglomerado hermoso y atractivo que, sumándole todos los extras citados en el primer párrafo de esta crítica, se apodera del espectador invitándole a pasar dos horas exquisitamente agradables y de añorada felicidad. El reparto se ocupa de conseguir que los personajes, hasta el más insignificante dentro de la trama, importen al espectador, sabiendo combinar lo dramático y romántico de la historia con la parte cómica que la compone. orgullo-y-prejuicio-1En definitiva, una gran película que consigue llenar el vacío impuesto por muchas cintas del género que buscaron el momento fácil desde escenas obligadas. Aquí, todo es natural, bello y encantador. Es una obra que consigue emocionar transmitiendo esplendor, finura, elegancia y buen gusto en general, en estos tiempos que corren en los que para llegar al corazón de alguien, las películas buscan imponer escenas salpicadas de sorpresas desagradables. Aquí, el problema y la solución, es el amor. El amor de unas personas que pretende romper barreras, mientras deja por el camino toda una serie de lecciones que bien pudiéramos aplicarnos muchos, pues a pesar del siglo en el que vivimos, muy distante del basado en la película, las situaciones vividas hoy, ya no sólo desde el ámbito romántico, sino social en general, siguen calcándose.

Nota del autor:
8,5 ████████ (Muy buena)

 

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Miquel Alenyà
“Digna y grata adaptación de la novela romántica más conocida de Jane Austen […] conserva de la novela la ironía, el humor, la rica ambientación de época y los enredos y mediocridades de la sociedad clasista del momento […] Trata con sarcasmo las rígidas costumbres rurales inglesas […] La interpretación de Knightley es brillante […] Destacan las de Blethyn, Dench y MacFadyen […] La dirección trabaja con convicción, pasión y notable habilidad narrativa” 7.

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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