Título original: Sunshine
Títulos alternativos: Sunshine: Alerta solar (Argentina)
País: EEUU
Primera proyección: Alemania, 23 Mar. 2007 (Bochum Fantasy Filmfest Nights)
Duración: 104 min.
Director: Danny Boyle
Guión: Alex Garland

Sunshine” es una fascinante obra de ciencia-ficción, otro indispensable aporte al género que provoca o reaviva la sensación de mantenernos totalmente maravillados con ese Universo al que pertenecemos y con todo aquello que no valoramos lo suficiente hasta el momento en el que llegan los problemas. Ese es el planteamiento de la película dirigida por Danny Boyle (“127 horas“, 2010): el Sol se apaga y un grupo de astronautas de la nave Icarus II se dirige hacia el mismo con el objetivo de insuflarle una bomba nuclear que pueda devolverle la vida. Sin el Sol, toda la Humanidad se encuentra en peligro y por ello la magnitud de la misión es descomunal, algo que tienen claro los tripulantes de la nave, reconociendo que el cumplimiento de la misión está por encima de su supervivencia personal.

Los miembros de la nave se verán obligados a soportar las tensiones surgidas entre ellos a raíz de diversas decisiones trascendentales acerca de la misión, mientras los espectadores somos testigos de un apasionante despliegue visual que nos muestra con detalle el Sol y el Espacio. La dirección, muy cuidadosa con los detalles y realista en la descripción de la vida espacial, también acierta derivando la trama hacia un misterioso e intrigante territorio a medida que avanza el argumento, lo que nos generará tensión y aumentará el interés sobre los actos que se van sucediendo. Pero lamentablemente, esto nos lleva hasta un punto en el que, desperdiciado el factor sorpresa o de fascinación sobre el descubrimiento más sorprendente de la película, la cinta cae en el desvarío con un tramo final decadente y reprochable.

Esto se perdona porque las ventajas son muy superiores, contiene escenas apasionantes y es una película que se sigue con asombro y muchísimo interés. Porque no sólo es una cinta original y bien realizada sino también necesaria y hasta didáctica, por lo menos en lo que respecta a que podemos ser más conscientes de la importancia, fragilidad o vulnerabilidad de nuestro Universo y las estrellas que lo componen. La más grata sorpresa interpretativa del reparto es un Cillian Murphy (“El caballero oscuro: La leyenda renace“, 2012) que se sale, pues logra transmitir la fascinación y el nerviosismo de su personaje, un joven físico que tendrá la mayor responsabilidad a bordo de la nave: el lanzamiento de la bomba nuclear. El resto del elenco se muestra equilibrado, ofreciendo unos correctos y creíbles papeles que cumplen con su objetivo.

De la banda sonora de esta película salió el extraordinario y cientos de veces versionado y reproducido “Adagio in D Minor” de John Murphy, uno de los mejores aportes musicales de la Historia del séptimo arte: cautivador, enigmático, de inmensa belleza y ejecución, magnifica cualquier momento en el que aparece y nos recuerda la importancia de la música y hasta qué punto podemos llegar a enamorarnos de una partitura. No es el único tema, pues otros menos recordados -de Karl Hyde y Rick Smith, además de John Murphy- pero de muy buena calidad acompañan al principal. También destaca un sonido que casi es melódico, una de las señales más misteriosas que he oído en cine: la “Icarus I Distress Beacon”.

—¡Kaneda! ¿Qué es lo que ve? 

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)
COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE
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Diego Karasu
Con un sencillo pero atrevido punto de partida arranca el film del director británico Danny Boyle. Cineasta inquieto, creador de obras como la obra de culto “Trainspotting” (1996) y la exitosa “28 días después” (2002), realiza su bautizo de fuego en un género en cierta forma tan arriesgado como es el de la ciencia ficción. Mostrando su enorme maestría al conseguir con apenas esfuerzos que estas arriesgadas premisas se impregnen de realismo y consistencia a medida que se desarrolla el metraje. Gran parte de este éxito descansa sobre una cuidada atmósfera, donde se combina a la perfección un “imperceptible” y majestuoso trabajo de infografía y el rodaje en estudio, que nos adentra en las entrañas de la Icarus II, una inmensa nave autosustentable equipada con todo tipo de soportes vitales cuyo fin es que un reducido grupo de hombres pueda llevar esta preciada carga hasta la superficie solar, a casi 150 millones de kilómetros de la Tierra. Un largo e inhóspito viaje que Boyle (“Slumdog Millionaire” 2008) convierte en algo viable y cercano. El otro pilar fundamental de esta cinta es la solidez del reparto, carente de desequilibrios interpretativos. En gran medida gracias a lo bien dibujados que están los personajes y la profundidad de sus personalidades, una tripulación compuesta por científicos y astronautas que a pesar de su duro entrenamiento deberán afrontar un trayecto no exento de inconvenientes, que les llevará a explorar los límites de la naturaleza humana. El Sol, esa inmensa bola de luzJamás volveremos a volver al astro rey como antes, . 9.
 

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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