Título original: Viva la libertad
País: Italia
Primera proyección: Italia, 14 Feb. 2013
Duración: 94 min.
Director: 
Roberto Andò 

Guión: Roberto Andò, Angelo Pasquini

“La película que todo político debería ver para comprender de una vez al ciudadano y a sí mismo (…) Podría ser la típica comedia desternillante, pero ha querido ser más inteligente y trascendente que todo eso (…) Ha querido dejarnos la esperanza de que una política diferente es posible”

Viva la libertà es la historia de Enrico Oliveri (Toni Servillo), un deprimido y deprimente político italiano, líder del principal partido de la oposición que extiende su afligida actitud por todos los tentáculos de su formación y, por ende, a cualquier atisbo de fe que los ciudadanos pudieran tener por cambiar las cosas en su país. Un buen día, Oliveri decide desaparecer sin dar ninguna explicación, darse un respiro en Francia mientras deja con el culo al aire a sus compañeros de partido, que se encuentran con la papeleta de no saber qué decir respecto a su inesperada estampida.

Y aquí es donde entra en juego la mejor faceta de la cinta: el hermano gemelo de Oliveri, un filósofo con la cabeza más en otro mundo que en el nuestro, lleno de energía y sin dar una muestra de tener la más mínima vergüenza, se presta a sustituir a su hermano hasta que éste decida volver. Con un argumento así podríamos pensar que estamos ante la típica comedia desternillante plagada y plagada de gags alocados que busquen exprimir la situación proporcionada por ese suculento juego en el que el poder es vapuleado por la persona más inimaginable en llegar a un alto cargo. Pero Viva la libertà ha querido ser más inteligente y trascendente que todo eso.

Ha querido dejarnos la esperanza de que una política diferente es posible, de que se pueden hacer las cosas de otra manera, de que los discursos monótonos, cobardes, políticamente correctos y revisados hasta el hastío pueden dar paso a momentos históricos que insuflen ánimo a los ciudadanos. La película demuestra que además de necesitar hechos, necesitamos palabras pero, sobretodo, líderes. Líderes que nos convenzan de que son tan personas como nosotros y que sus palabras son más que meros adornos para ganar unas elecciones. Líderes que resuciten nuestra fe en la política como herramienta democrática para cambiarlo todo.

Roberto Andò (Viaggio Segreto, 2006) ha estado muy acertado en imprimir este punto de vista, pues la película, sin dejar de ser divertida y pese a algunas bajadas de ritmo (sobretodo en lo que a la parte del personaje de Oliveri se refiere), logra ser una inspiradora comedia con un gran mensaje, y en su conjunto una película muy bien desarrollada, con detalles y escenas memorables que dejan ver la buena mano tras las cámaras. En el plano interpretativo, Toni Servillo (La gran belleza, 2013) vuelve a la carga con lo que le echen, en este caso con un papel doble, demostrando su inmensidad como actor, uno de los más grandes de Europa. Tan bien transmite con una sola mirada su interior más destrozado como en la escena posterior se mete en la piel de su hermano gemelo y nos da un recital de locura, alegría y filosofía de “vive la vida”.  Valerio Mastandrea, como el asesor Andrea Bottini, y Valeria Bruni Tedeschi como el amor de juventud, también están geniales en sus trabajos.

Con historias así yo si creo en la libertad. Y hasta en la política. Viva la libertà es la película que todo político debería ver para comprender de una vez al ciudadano y a sí mismo. Lástima que al final aparezcan los créditos y tengamos que volver a la realidad.

Distribuida en España por Caramel Films.
Vista en PASE DE PRENSA el 13 de Mayo de 2014 en los Cines Princesa, Madrid.

Nota del autor:
8,0 ████████  (Muy buena)

Película en CARTELERA a partir del 21 de Abril de 2014.

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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