Retornados es una metáfora de lo que daña a la sociedad hoy en día; el miedo al desconocido, al que no es como tú”

Entrevistar a una actriz poco conocida llamada Melina Matthews, que participa en un film de habla inglesa, puede causar bastante respeto al español medio que se dirige a ella para entrevistarla. Un alivio oír de su boca un perfecto castellano. Ésta es sólo la primera curiosidad que descubrimos al empezar nuestra charla con motivo de la presentación de Retornados; la primera de muchas.

Barcelona | Nerea Madrazo, LGEcine.org
Hola, ¿os ha gustado la peli?

¡Sí!

Bueno, ¡eso es lo primero! Entonces sí podemos hacer la entrevista… aunque me podríais estar mintiendo. (Risas)

Bueno, hay momentos que, emocionalmente, lo pasé mal… Mira que he estado en todo el rodaje… aparte del pequeño papel que tengo estuve de asistente de Manu [Manuel Carballo], entonces estoy más contaminada.

Háblanos de tu personaje.

Bueno, mi personaje en la película es muy pequeño, pero bastante importante; es gracias a mí que se descubre un aspecto importante de la historia. Es muy, muy oscuro… es una camello que vende la proteína que se está acabando por un precio muy elevado. Es un tanto paradójico porque a ella sólo le interesa forrarse, pero al mismo tiempo siente bastante empatía por el personaje principal, Kate. Y éso es lo que me gusta del personaje, no es llano, tiene su toque de humanidad.

Una pregunta algo… personal.

Off record! (Risas)

No tanto. Los tatuajes que llevas en la película, ¿son tuyos?

No tengo nada. El único mío es éste (nos enseña el antebrazo), éste es el real, es una salamandra. ¡Y ningún piercing! Todo puesto por la mañana…

Es muy Stieg Larsson, el look de Eve.

Claro, porque Manu quiso un poco hacer una Lisbeth Salander; un personaje muy oscuro. Todo muy “dark”.

Su casa no es muy “dark”, sólo ella.

Sí, pero su casa es bastante sucia. Es un poco… un chico. Es un poco marimacho (Risas). La casa tenía mucha luz, eso sí. Por la mañana tenía una hora de cambio de look radical.

¿Tu madre ha visto ese look?

Sí, le encanta. Quiere que me corte el pelo como Eve. (Risas) De verdad te lo digo: <<¡Córtate el pelo así, córtate el pelo así!>>. Bueno, de hecho yo siempre visto bastante de negro, con los ojos así… parece un poco mi “alter ego”.

Y ¿cómo llega a ti el proyecto?

Yo trabajé con Manu en La posesión de Emma Evans como “dialogue coach” de los actores. Nos hicimos muy amigos después de éste rodaje y un par de años después me volvió a llamar y me dijo que tenía éste proyecto en las manos; que seguramente se rodaría en Canadá, que si se diera el caso y me pudiese llevar a Canadá, lo haría. Empecé estando involucrada como ayudante personal de Manu, en todo el proceso. Y de paso me dijo que había un pequeño personaje que me podría ir muy bien.

¿Y cómo llevas esto de actuar y tratar temas de producción? Quizás éstos últimos son más fríos…

Hombre, lo llevé bastante bien. Fue un rodaje muy intenso, se rodó en cinco semanas. No empecé a trabajar el personaje hasta dos días antes de grabarlo, porque estaba muy metida en movidas de rodaje y tenía que centrarme en ello. Lo llevé bien porque ya había trabajado antes en producción y como actriz; fui combinando, sacándome un gorro y poniéndome otro. (Risas)

¿Y te sirvió para desconectar una cosa de la otra?

¡Sí!, para mí fue como… ¡vacaciones! (Más risas) Claro, de repente te desentiendes de los problemas de producción y te encierras en tu mundo.

Claro…

Fueron tres sesiones y, además como Manu es amigo, también tenía muchas ganas de que él me dirigiera; siempre había trabajado con él detrás de las cámaras. Fue muy divertido.

¿Qué te llama más? ¿Actriz o…?

Actriz, actriz. Eso sí, ver una producción desde el momento inicial hasta la posproducción me llenó muchísimo.

En un momento en que el cine Z está tan de moda, ¿qué pensante cuando Manu te presentó el proyecto?

Bueno, no me lo presento como una película de zombies sino con zombies. Ahí está la diferencia. Desde el momento en que leí el guión, para mí era un thriller; una pareja que luchaba por sobrevivir en un mundo dónde hay mucha gente infectada. Pero aquí a los zombies se les presenta como humanos; un enfermo como cualquier otro.

Este sería un punto diferencial de la película…

Claro, las otras películas presentan a los zombies como unos carnívoros y un daño para la sociedad.

¿Qué mensaje crees que le ha querido dar el guionista a “Retornados”?

Bueno, es una metáfora de lo que daña a la sociedad hoy en día; el miedo al desconocido, al que no es como tú.

¿Te gusta éste género, el terror?

A mí me encanta.

¿Tienes más proyectos?

¿De terror? ¡Muchos! (Risas). Yo soy más del género clásico del terror, La Semilla del Diablo (1968), El Resplandor (1980). Tengo una película que se va a estrenar en el Festival de Gijón, que se llama Panzer Chocolate. Va de unos jóvenes arqueólogos que investigan el robo de unas obras de arte por los nazis. Se estrena dentro de poco en el Festival, pero en salas el año que viene. Es interactivo, puedes elegir el final, te descargas una aplicación…. es una idea muy muy original. Los productores han sido muy listos. Uno puede prescindir del móvil, pero ayuda.

¿Cuándo te lanzas como directora?

(Risas) A mí me encantaría. Un día. Un día sí. Trabajar con actores me encanta, me fascina. Puedo entender todos los puntos de vista. Soy un poco joven, necesito más experiencia.

Hacer cortos…

Ahí. Sería una buena opción.

¿Sería de zombies?

No, zombies no. Thriller. El cine negro me apasiona también. Pero si tuviera que dirigir, sería un thriller; es el género que más me gusta, como espectadora.

¿Lo escribirías tú o preferirías adaptarlo?

De hecho ya he escrito un guión, que se está negociando con una productora, pero es un primer guión. También me encanta escribir. Intento explorar todos los departamentos del cine. Actriz es lo primero, pero está tan complicado todo que hay que ir tirando, pero siempre dentro del cine.

¿Es un thriller?

¡No! Es drama. (Risas)

Para acabar, ¿cuáles son tus ídolos de infancia, cinematográficamente hablando? Aunque ya no se encuentren entre nosotros…

¡Te puedo hacer una lista! Algunos siguen vivos. Quentin Tarantino, Eli Roth, me encantaría trabajar con él… Howard Hughes, el cine negro puro y duro, me apasiona… Hitchcock, aunque no sea rubia, ¡era un fetiche!

Era la moda.

(Risas) Qué más… Clint Eastwood, cuando era actor de los “Spaguetti Western”. Ahora es más dramático; algo como Mystic River (2003) o Million Dollar Baby (2004)… son obras maestras.

No hay más preguntas.

¡Ya es-tá! ¡Muchas gracias!

Entrevista y fotografía de Nerea Madrazo para LGEcine.org
No está permitida su difusión sin citar las fuentes

Written by Nerea Madrazo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.