Mud (Jeff Nichols, 2012) . 130 min

Jeff Nichols debutó en el largometraje en 2007 con “Shotgun Stories”, una gran película que por desgracia pasó prácticamente desapercibida para el gran público. Pero fue su segunda cinta, la magnífica “Take Shelter” (2011), la que puso en boca de todos al joven director de Arkansas, e hizo que la película de la que ahora nos ocupamos, “Mud”, se convirtiera en una de las más esperadas de este año para comprobar si el talento de Nichols fue fruto de la casualidad o confirmar que estamos ante un nuevo genio cinematográfico. Afortunadamente, para quienes esperábamos con impaciencia la nueva película de Jeff Nichols, “Mud” no sólo confirma esto último, sino que además tampoco es una nueva “Take Shelter” que nos deje una sensación de estancamiento, afianzando también la capacidad del director para escribir historias con grandes nexos en común entre ellas, pero también muy distintas entre sí.

Nichols adapta su propio guión alejado de la claustrofobia y la angustia de la histeria colectiva de su anterior película, para ofrecernos una nueva mirada hacia la infancia y el descubrimiento de la vida adulta con sus alegrías y, sobre todo, con sus desilusiones.

Ellis es un adolescente que vive junto a sus padres a orillas del río Mississippi en una casa flotante. Su familia se desmorona ante sus ojos y su vía de escape es la de explorar una isla en mitad del río junto a su amigo Neckbone. En una de sus escapadas, encuentran una barca en lo alto de un árbol y a su ocupante ocasional, un fugitivo que se esconde de las autoridades y de otros perseguidores no tan legales, a la espera de reencontrarse con Juniper, la chica a la que ama. La fascinación que Ellis siente inmediatamente por el desconocido, junto a su concepción idealista del amor verdadero, le llevarán a ayudarle incondicionalmente a costa de arriesgar su propia vida y sus convicciones.

Aunque mucho se ha hablado de que “Mud” rescata el estilo narrativo y atmosférico de la obra de Mark Twain, quizá su referente a nivel argumental sea más parecido a la película de Rob Reiner “Cuenta conmigo” (1986), en cuanto a la frescura y la nostalgia de las aventuras adolescentes veraniegas, y la pérdida de la inocencia infantil por medio de sucesos traumáticos como los que suceden en ambas películas.

Quien en esta ocasión transita entre esa inocencia y las frustraciones que suponen los desengaños al hacerse mayor es el joven Tye Sheridan, a quien pudimos ver en “El árbol de la vida” (2011), interpretando al idealista Ellis que carga sobre sus espaldas con el protagonismo de toda la película. El protagonista absoluto de las dos anteriores películas de Nichols, el actor de la mirada perturbadora Michael Shannon, hace en “Mud” una aparición mínima e irrelevante, dejando su espacio a un Matthew McConaughey en estado de gracia, confirmando así su recuperación para producciones de calidad, y que quienes le daban por perdido “gracias” probablemente a su mala elección de proyectos pseudo románticos en la primera década del milenio, tengan (tengamos) que claudicar ante la evidencia de estar ante un grandísimo actor.

McConaughey crea con Mud a un personaje que deslumbra por su carisma, pero que sin embargo se muestra completamente vulnerable, atrapado por el absorbente y enfermizo amor que siente por Juniper. Su aspecto sucio sin provocar sensación alguna de desagrado, unido al acento sureño tan cerrado que farfulla con un cigarro en la boca, conciben uno de los personajes más atractivos en la carrera del actor, y me atrevería a decir podría acabar convirtiéndose en unos años en un personaje clásico e icónico de la historia del cine.

Quienes no salen muy bien parados en “Mud” son los personajes femeninos de la película. Sin entrar en cuestiones polémicas sobre si la película es una alegoría misógina, realmente todos los problemas y los conflictos que sufren los protagonistas y secundarios masculinos del film están causados por las mujeres, aunque esta afirmación resulte simplista si se ahonda en las motivaciones que llevan a las mismas a tomar las decisiones que toman con respecto a los hombres de su vida. Lo que sí es cierto es que todo lo que ocurre en la película, y sobre todo en el desarrollo del personaje de Ellis y su avance hacia la madurez, está relacionado con la desilusión provocada por las acciones de las mujeres que le rodean.

Resulta curioso que en las tres películas de Jeff Nichols hasta la fecha, el protagonismo de las mismas esté dominado por hombres que buscan la aprobación, y en algún caso la redención, ante las mujeres, relegando a éstas a un segundo plano formalmente pero concediéndoles toda la responsabilidad e importancia que conforman los cimientos de sus historias. Sin embargo “Mud” tiene más puntos en común con su ópera prima que con “Take Shelter”, al introducir en la trama temas como la venganza o el honor, muy presentes en “Shotgun Stories”, y tener como testigo mudo en ambas cintas al río. Ese inmenso río arropado por la guitarra melancólica e inquietante a la vez de las composiciones de David Wingo, que en “Mud” es un personaje más que no sólo actúa como testigo como decía, es el río que trae la vida y se lleva lo que ésta deja tras de sí, limpiando de desengaños el alma de los hombres que lo habitan.

Sin duda Jeff Nichols ha llegado para quedarse y escalar cada vez más alto el podio de los grandes directores de cine. Con “Mud” demuestra que se está convirtiendo en un grandísimo contador de dramas rurales de la América profunda, con historias de gente corriente que no necesitan más que sus propios sentimientos y sus conflictos internos para resultar del todo interesantes. Muy muy recomendable.

Distribuida en España por VÉRTIGO FILMS.
Vista en PASE DE PRENSA el 31 de Julio de 2013 en los Cines Princesa, Madrid.

 

Nota del autor:
9,0 █████████ (Excelente)
Película en CARTELERA a partir del 30 de Agosto de 2013.

 

IMÁGENES DE LA PELÍCULA

Written by Mari Carmen Fúnez

Colaboradora de LGEcine

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