Título original: Stone
Títulos alternativos: La revelación (Argentina / Chile / Perú / Uruguay)
País:
EEUU

Primera proyección: Canadá, 10 Sep. 2010 (Toronto International Film Festival)
Duración: 105 min.
Director:
John Curran

Guión: Angus MacLachlan

Hoy en películas que no son tan malas como dicen: “Stone” (2010). El vapuleo al que fue sometida por la crítica en su estreno y el bombardeo de votaciones negativas que cosechó en multitud de medios sólo podía presagiar un auténtico bodrio. Cierto es que esta cinta puede ser merecedora de algunas descalificaciones vertidas sobre ella, pero en la mayoría de las ocasiones éstas han llegado cargadas de exageración y con pretensiones hirientes, pues lo que yo me he encontrado aquí no ha sido ni por asomo la hecatombe que se anticipó hasta la saciedad desde los textos esculpidos (o escupidos) desde una gran cantidad de sitios dedicados a la información cinéfila.

El gran talón de Aquiles de esta película se concentra en la simpleza de su argumento central, en el que Jack Mabry (Robert De Niro), un agente de la condicional que desempeña su labor en una prisión, es seducido de alguna manera para que el reo Gerald ‘Stone’ Creeson (Edward Norton) pueda conseguir su libertad. La llave para todo esto: Lucetta (Milla Jovovich), la sensual esposa del convicto. La película, dirigida por John Curran (“El velo pintado“, 2006), juega muy bien sus cartas de atmósfera desesperanzada, personajes interesantes y profundos, diálogos que buscan adentrarse en el alma de sus protagonistas y moraleja de múltiples interpretaciones, pero más que tener una china en el zapato, directamente camina sin suela, cojeando, al no disponer todos sus buenos elementos sobre una trama más sólida y menos convencional que la citada.

 

Y es que la dirección realza con buena técnica muchas de sus escenas, pero éstas quedan empañadas cuando recordamos que el hilo principal no da como para magnificar sobremanera lo retratado. La película, envuelta por una corteza contemplativa sobre la que gotean los mensajes religiosos y moralistas, funciona mejor presentándonos sus virtudes individuales que en conjunto, dejándonos ver a un puñado de personajes desgraciados y estancados en el fango de una vida que se les ha revuelto, y dando la sensación de que se encuentran en el lugar equivocado. “Stone” se deja ver y se sigue con pausada fluidez, recordando por momentos a una cinta que se estrenaría un año más tarde: la controvertida “El árbol de la vida” (2011), de Terrence Malick, con una carga filosófica que hace presencia con la misma insistencia, y pizcas de un aroma similar. También, se ha sabido elegir muy bien la banda sonora, destacando en ella temas tan enigmáticos o surrealistas como el Fonograaf” de Machinefabriek.

Chirría la exagerada evolución del personaje de Norton (“American History X“, 1998) pese a la corrección de un papel que termina siendo discreto, gusta Jovovich (“Resident Evil“, 2002) aunque no termine de brillar, y Robert De Niro (“La gran boda“, 2013) hace lo que se espera de un actor de su talla, mejorando con el paso de los minutos, en paralelo con la progresión de su rol. Pero es Frances Conroy (“A dos metros bajo tierra“, 2001-2005) la que, aun con menos peso en la trama y no demasiadas líneas de diálogo, inquieta los sentidos y llega muy lejos con un solo gesto o mirada. Pese a que no se evidencia un manido trabajo por parte de la dirección de actores (parece no exigir mucho de ellos), un cumplidor plantel para una película incompleta, que pretende mostrar más de lo que consigue, y aquello que retrata lo ensalza hasta darle más importancia de la que tiene. Puede disfrutarse si no anteponemos demasiadas pretensiones por delante, gracias a sus buenos personajes y la exploración psicológica de casi todos ellos, ciertas particularidades y el riesgo de un formato tan áspero como grisáceo y desasogante sobre el que se construye su atmósfera.

Nota del autor:
6,0 ██████ (Correcta)

 

 

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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