Black Mirror (creador Charlie Brooker, varios directores , 2016) – 60 min./ episodio
– 3 temporadas –
Desagradable, hipnótica, apasionante y llena de reflexión. Así es, al menos en parte, Black Mirror, una maravilla británica en forma de serie de televisión que, a través de cada uno de sus bien diferenciados capítulos, cuenta historias relacionadas con la forma en la que la tecnología nos va convirtiendo en seres completamente estúpidos y dependientes. Esto se escenifica a través de ejemplos que van desde la adicción a las redes sociales y la obsesión por la aceptación popular, hasta el daño que puede causar un vídeo viral o la utilización de gadgets que se suponía llegaban para solucionarnos la vida.La serie se sitúa en un futuro inmediato en el que los smartphones tienen las mismas dimensiones que una tarjeta de crédito, es posible implementar un chip en la cabeza para grabar todo aquello que vemos como si de un vídeo se tratara o nuestras relaciones sociales se limitan a las valoraciones de 1 a 5 estrellas que puedan concedernos mediante una aplicación. Black Mirror lleva nuestro presente al límite de lo imaginable poniendo sobre la mesa una reflexión cuyo planteamiento parece exagerado, pero no hay más que vernos a nosotros mismos en una cena frente a una persona y, ambos inconscientemente, abducidos por el móvil y sus malditas notificaciones «que no pueden esperar».
black mirror_002La calidad con la que están tejidos cada uno de sus guiones no deja nada en el tintero, manteniendo una cohesión y una fuerza en toda su historia que consigue mantenernos inmóviles frente al televisor, gracias también a un despliegue técnico fabuloso y unas efectivas interpretaciones. De entre todos sus capítulos, destacaría San Junípero, tan sorprendente como fascinante.En definitiva, una joya para ser disfrutada con aparente tranquilidad y cierta inquietud interior.

 

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine