Título original: Basilio Martín Patino. La décima carta
País: España
Primera proyección: España, 25 Sep. 2014 (Donostia-San Sebastián International Film Festival) 
Duración: 65 min.
Director:
Virginia García del Pino

Guión: Virginia García del Pino, Elías León Siminiani
Música: Miguel Ángel Blanca, David Medina

“[…] Paso a paso, el documental parece encontrar el equilibrio, se arriesga con planos más cinematográficos […] 

Basilio Martín Patino, nacido en Salamanca, fue uno de los promotores de las Conversaciones cinematográficas de Salamanca de 1955. Conocido por su trilogía sobre el Franquismo: Canciones para después de un guerra (1971), Queridísimos verdugos (1973) y Caudillo (1974), criticó el cine español del Movimiento, por políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico. Luchó por cambiar las cosas haciendo cine clandestino.

En 1966, con Nueve Cartas para Berta obtuvo la Concha de Plata del Festival de cine de San Sebastián. Era la obra, según crítica y público, que plasmaba de forma sincera y emocional la realidad de España, muchos se sentían identificados con ese Lorenzo, su protagonista, un estudiante salmantino que acaba de pasar un verano en Inglaterra, donde ha descubierto otras formas de vida y otros horizontes, y donde conoció a Berta, hija de un exiliado, por la que se sintió atraído. Un Lorenzo, que a su regreso, se siente agobiado por el ambiente tradicional de su familia, sus amigos, plasmando sus inquietudes en 9 cartas dirigidas a ese amor lejano.

Virginia García del Pino quiere que casi 50 años después, Basilio le escriba la décima carta a Berta. Esta licenciada en Bellas Artes, comenzó como videoartista, se ha especializado en documentales, recibiendo varigos galardones y ha dirigido un largo que obtuvo éxito en crítica y público (El Jurado, 2012).Basilio Martín Patino: La décima carta

Dicen de ella, que rueda con sencillez formal, pero cuando un director decide rodar un documental, algo en su interior le empuja a aundar en lo que le fascina y quiere mostrar, como una película cualquiera, pero con un motivo, creo, menos consumista y más bello o rico visualmente, aunque se trate de una denuncia social. Y eso que le mueve por dentro queda plasmado en la cinta. Además, cuando te hablan de un documental biográfico de un cineasta con repercusión mediática y política, surge un interes por conocer lo que le llevó a crear sus películas, su forma de pensar, de crear. Al ver Basilio Martín Patino: La Décima Carta, no pude evitar pensar en la intención de la directora y en si, es notable en el resultado.

Esta cinta, con un montaje fácil, usando insertos de vídeo, voz en off o fotografías de películas de Basilio, sonido ambiente y planos que creo que ni la directora entiende, empieza dando tropiezos como un niño cuando empieza a andar. Parece que del Pino no tenía claro el formato, incluso le sugieren lugares más propicios para grabar – interesante el hecho de que lo haya dejado ver en montaje – y un Martín Patino, cuya memoria no le deja recordar sus películas, asustándole, no ayuda. Ruedan en su casa, en su productora, en lugares cotidianos para él, pero da la sensación de que perturban su paz, de que la directora no logró abrir su mente a la nostalgia y a enseñar su saber hacer como director o que él ni puede abrirse.Basilio Martín Patino: La décima carta

Paso a paso, el documental parece encontrar el equilibrio, se arriesga con planos más cinematográficos y vemos, en este particular repaso, escritos que sirvieron para dar forma al cine de Patino, fragmentos de sus películas más conocidas, y material inédito, como una entrevista en televisión de 1982 y escenas de su vida actual en las que reconoce que durante los años de la censura él “hacía lo que le daba la gana”. Se crea cierta magia cuando le sacan una moviola y él intentar recordar cómo se maneja. Reconoce sus miedos y sus obsesiones.

Personalmente me quedo con un comentario de la realizadora afirmando que Martín Patino, era un moderno que no sabía que lo era. Y eso, esas conclusiones, le dan el sentido a la obra que con la forma y modo visual, no alcanza. Si continuara filmando actualmente, tendría muchos más seguidores que en su época, eso sin duda.

No me quito la sensación, mientras redacto, de que esa décima carta a Berta, ya no será escrita, dictada o motivada a existir, creo que se quedó con Basilio.

Distribuida en España por Pantalla partida.
Vista en PASE DE PRENSA en Cineteca el 7 de Diciembre de 2014, Madrid.

Nota del autor:
5,0 █████  (Pasable)


Una crítica de CARLA DÍAZ | Colaboración enviada

Written by LGEcine

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