Título original: Tôkyô kazoku (Tokyo Family)
País: Japón
Primera proyección: Japón, 19 Ene. 2013 
Duración: 146 min.
Director: 
Yôji Yamada 

Guión: Yôji Yamada, Emiko Hiramatsu

“[…] Desde el primer momento, el primer segundo, ya me siento atrapado […] Una historia que en realidad es una llamada de atención general a nuestra sociedad

Se abre la película con un sencillo pero relajante encuadre que ya transmite el sosiego, la frescura y las sensaciones positivas que el conjunto de la cinta será capaz de mantener a lo largo de su duración. En ese mismo momento, en ese primer segundo, ya me siento atrapado por este remake de Yôji Yamada, homenaje al largo firmado por Yasujiro Ozu en 1953, Cuentos de Tokio -una de las películas mejor valoradas de la historia-, y que retrata la vida cotidiana de una familia durante la estancia temporal de los abuelos en la ciudad japonesa que da nombre a esta cinta.

Un anciano matrimonio (maravillosos Isao Hashizume y Kazuko Yoshiyuki) que afronta con ilusión la aventura de viajar desde un resguardado pueblo a la inmensidad de la gran ciudad para ver a sus hijos, que parecen rifarse la tarea de cuidar a sus padres mientras éstos asumen la situación con tranquilidad y sin renunciar a una sonrisa permanente en sus rostros, como siendo conscientes de que son dos trastos incómodos a los que no se les puede encontrar una ubicación concreta.

El abanico de personajes que conforma esta historia de historias está mayoritariamente compuesto por roles que desprenden una tremenda simpatía, gente que rebosa ternura, que da lecciones sobre cómo afrontar la vida y sus situaciones más amargas, que recuerdan la importancia de los pequeños detalles para valorar el mundo en el que vivimos. Y todo ello sin pretensiones filosóficas, con absoluta naturalidad. También sirven para denunciar actitudes egoístas e hipócritas como las de algún que otro despreciable papel que aparece en pantalla, inmerso en la inmundicia moral de ese tipo de personas que siempre están diciendo cómo hacer las cosas, para después ellos no dar ejemplo y lavarse las manos cuando se requiere su ayuda o simplemente, su atención.

Se ve reflejada la decadencia de nuestra sociedad a través de la pérdida de afecto y respeto por los mayores, la desvinculación progresiva de nuestra generación con la familia. Pero como en toda bonita historia hay un halo de esperanza, y este es uno de esos cuentos directos al corazón que al llegar al final te hace abrir los ojos, asomar una sonrisa y decirte a ti mismo, con la sensación de haber descubierto el acertijo: así que esto era lo que me querían decir... Para llegar a ello, atravesaremos pasajes que van desde lo simpático hasta lo desgarrador, siempre manteniéndose el guión en un nivel sensato, coherente y nada pretencioso.

Se agradece enormemente que te sientes para disfrutar una película y al final hagas algo más que eso: ser testigo de una historia que en realidad es una llamada de atención general a nuestra sociedad, que recuerda que si queremos mejorar como personas debemos contar con otras personas, que el egoísmo no conduce a nada y necesitamos solidaridad. Pero no de esa que viene acompañada por un ánimo de redención: ésta debe salir directamente de nuestro interior, y para ello primero debemos comprender el trasfondo del asunto, explorarnos a nosotros mismos. Una historia de Tokio puede ser un buen empujón para ello.

Distribuida en España por A CONTRACORRIENTE FILMS
Vista en PASE DE PRENSA el Lunes 14 de Noviembre de 2013 en CINES VERDI, Madrid.

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)

Película en CARTELERA a partir del 22 de Noviembre de 2013.

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.