Título original: Rescue Dawn
País: Estados Unidos
Primera proyección:
 Canadá, 09 Sep. 2006 (Toronto International Film Festival) (premiere)
Duración: 
126 min.
Director: 
Werner Herzog

La Guerra de Vietnam es uno de los recursos bélicos más utilizados del cine. El macabro atractivo de poder combinar la belleza y el peligro de los paisajes de Vietnam con las arriesgadas operaciones militares a las que deben hacer frente los soldados de ambos bandos, o las ganas de sobrevivir en un territorio en el que desde el primer día todo huele a perdido, son algunos de los alicientes que el espectador puede encontrar en este conflicto bélico, situado después de la Segunda Guerra Mundial como el mejor aliado del género al que pertenece. Werner Herzog realiza su particular aporte con “Rescate al amanecer”, una cinta que revisa los viejos conceptos de la amistad, la supervivencia, la nostalgia y la relación entre los guardias de un campo de prisioneros y sus cautivos (hecho este último que me recuerda a la mítica “El puente sobre el río Kwai”, 1957).

Todo esto se ofrece desde una perspectiva y momento distinto al de otras muchas películas del género. Es el año 1965 y los Estados Unidos aún no han entrado en guerra con Vietnam del Norte. Su misión es realizar operaciones de alto secreto contra objetivos vietnamitas en Laos, hecho que moviliza a escuadrones de aviación hasta el lugar para proceder al bombardeo de los enclaves marcados. Pero uno de los aeroplanos, pilotado por el teniente Dieter Dengler (Christian Bale) cae fruto de los disparos del enemigo. Su rumbo ahora es ninguno y sólo le quedan las enseñanzas aprendidas en el ejército para poder sobrevivir a una telaraña mortal de dimensiones descomunales: la selva de Vietnam, con su infinita vegetación e imponentes montañas. Queda entonces completamente abandonado a su suerte un hombre perdido por el verdoso terreno sobre el que campa, portando como único equipo de supervivencia su propio uniforme, y sintiendo de cerca el aliento de los guerrilleros del Vietcong. A partir de aquí, cualquier pequeña idea o artilugio de apariencia insignificante es lo que puede definir la vida del protagonista.

Werner Herzog (“My Son, My Son, What Have Ye Done“, 2009) siempre termina sorprendiendo con ciertas particularidades de su estilo, llegado un punto en el que -entre otras cosas- nos confunde a propósito para que no sepamos qué pensar (si no, no sería él). Aún así, este trabajo no se completa hasta convertirse en redondo por una evidente falta de mayor tensión y algunos cabos sueltos que quedan perdidos entre la maleza selvática. Pero gusta por lo inteligente de su desarrollo, un guión bastante adictivo, sus logrados personajes y una fotografía casi documental, fresca y sencilla, que refleja desde un temple agradable la grandiosidad de los terrenos más naturales de Tailandia, país elegido para rodar las escenas (a la vista salta que, debido a su cercanía con Vietnam, comparte con ese territorio lo paradisíaco y perdido de sus selvas). Las interpretaciones se encuadran dentro de un marco bastante igualado en el que resaltan un buen Christian Bale (“El imperio del Sol“, 1987 o “El tren de las 3:10“, 2007) que va mejorando -como la cinta- y desarrollando con más soltura su rol por momentos; un delgadísimo Jeremy Davies (“Perdidos“, 2004) que adapta a la perfección su papel de irritante y chalado personaje; y un contundente Steve Zahn (“Night Train“, 2009), que convence con su gran actuación. Gustan las apariciones de Teerawat Mulvilai -el imponente “pequeño Hitler”- y las simpáticas de Kriangsak Ming-olo -el agradable y enano Jumbo-.

El compositor alemán Klaus Badelt (“Entrelobos”, 2010) ejecuta una armónica y apacible banda sonora que describe desde sus notas los ecos de la jungla y acerca el ritmo de la película hasta el terreno de las aventuras desde un tempo que, con moderación, es palpitante. Maravilla desde los compases de un apasionante tema principal que es de lo mejor de todo el conjunto musical. El resto de la BSO está copado por los violonchelos del holandés Ernst Reijseger (habitual en los trabajos de Herzog) y del norteamericano Frances-Marie Uitti. Ambos contribuyen, desde sus grandes partituras, a crear parte de la atmósfera más extraña e incómoda de ésta, una película diferente sobre la Guerra de Vietnam.

Nota del autor:
7,0
 ███████ (Buena)

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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