No sé qué hacer contigo (Miguel Campion, 2012) – 15 min

Antes de empezar, decir que no era demasiado apasionado de los cortometrajes. Sin embargo, de un tiempo acá cada vez me gusta más el rollo de historias con duración determinada. La relevancia de una de estas pequeñas obras maestras suele estar supeditada, en la mayoría de las ocasiones, a ser premiada en alguno de los certámenes que para este tipo de cine se celebran.

Hoy me encuentro delante de uno de ellos. A bote pronto me encanta el título. Directo, sencillo y toda una declaración de intenciones. Qué importante es decir lo esencial con tan pocas palabras. Ha sido dirigido y producido por Miguel Campion (“Pepita Chan“, 2007), licenciado en comunicación, que ha trabajado a caballo entre Madrid y Barcelona como guionista, compaginando su docencia en distintas universidades y escuelas de cine. Un navarro que tiene auténtica pasión por el cine, y que a mi modo ver, ha plasmado en menos de veinte minutos una historia con algún tinte cómico combinado con un desarrollo dramático desde los primeros segundos del filme. Decir que fue rodado íntegramente en Pamplona y que la mayoría de los integrantes del equipo humano y técnico eran de la tierra.

Vamos al lío. Elección de la protagonista: fundamental. Y en esta ocasión, todo un acierto. Hablamos de Belén Cuesta. Quizá sea más conocida por su papel en la serie “Bandolera” (2012). Para mi, y creo que para el público deseoso de devorar cortos, será un descubrimiento asombroso. No hace falta hacer aspavientos ni interpretaciones heroicas para demostrar que es una actriz de raza. Su mirada, su forma de hablar, sus gestos y movimientos ante la cámara son sencillamente deliciosos. Me llega al alma su expresividad en los silencios. Magnífica.

La historia: simple y directa. Cuenta como una una mujer recibe la noticia de la muerte de su padre, y como va reaccionando ante lo que en principio no tenia previsión. Frialdad e indiferencia en un primer momento, que se torna embarazoso cuando se ve portando los restos de su padre convertidos en ceniza. Una temática no común. Y es ese uno de los puntos importantes de la película. Arriesga en la sencillez de una situación que llega a ser límite para la protagonista, y en la que perfectamente nos podemos ver reflejados de una u otra forma.

Fotografía: a tener en cuenta. Claroscuros que te llevan de la mano en cada minuto del metraje. El director de fotografía, Aitor Uribarri (“Horizonte“, 2012), ha sabido conjugar perfectamente lo que buscaba en cada plano. Nada de sofisticados efectos. Mención preferente para su pasión por los detalles, colocados en lugares concretos, que en otro tipo de filmes pasarían totalmente desapercibidos.

En cuanto a la melodía musical, decir que en ciertos instantes del corto llega a quedar desfasada. Me explico. Lo que estamos viendo tiene tal fuerza que no seria necesario el acompañamiento musical. Ahora bien, creo que cumple su función de forma correcta. Corre a cargo del compositor Ion de Luis.

En definitiva pienso que es un cortometraje que debe ser visto. Hay que deleitarse con una actuación que no dejara indiferente a nadie gracias al talento de Belén Cuesta.

Además, merece la pena apostar por lo patrio, por lo cercano, por lo de casa.

Que buena falta hace.

Disponible en

Meetinarts, sitio del concurso Premio Canal + 

Más información en

miguelcampion.com

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)

Written by Óscar Quiroga

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