Título original: Meet Bill
País: Estados Unidos
Primera proyección:
 EEUU, 7 May. 2007 (Westwood, California) (premiere) 
Duración: 
97 min.
Director:
 Bernie Goldmann, Melisa Wallack

Guión: Melisa Wallack

Bien entradas las tres de la tarde de un tranquilo domingo y teniendo como principal aliado contra el aburrimiento el mando de la televisión, me aventuré a buscar a través de los canales de mi plataforma de pago una película que cumpliera con tres máximas muy básicas: entretenimiento, diversión y comodidad. Y las encontré en esta cinta, cuya duración no rebasa el límite que yo mismo me impuse (tenía que irme a las cinco) y se extiende aportando un grato y fresco nivel de entretenimiento. Puede que no divierta tanto como para reír a carcajadas, pero es simpática, amena y se sigue con agrado, brindado incluso la ocasión de poder acercarse al desternille con un par de escenas bastante graciosas que contrastan con el resto de muchos momentos que como poco, son capaces de dibujar una leve sonrisa en el rostro. Y sí, la historia es típica, tópica y utópica, pero está bien desarrollada y ofrece más de lo que su previsible envoltorio pronostica, obteniendo como resultado un producto que a un servidor (y quizá a mucha gente que ignore sus prejuicios cinéfilos), humildemente, le gustó.

La historia nos acerca a la vida de Bill (Aaron Eckhart), un acomplejado y aturdido hombre casado que trabaja, enchufado pero a disgusto, en el banco de la familia de su preciosa mujer, Jess (Elizabeth Banks). Ella romperá la monotonía y estabilidad de esta acomodada familia al ser infiel a su marido con el presentador del programa de televisión “Sobre el terreno”, Chip Johnson (Timothy Olyphant). Bill, enganchado a las chocolatinas y engordando por segundos, debe entonces encajar este golpe dentro de su débil carácter, pero la aparición en su vida de un avispado y rebelde adolescente, cuyo nombre no se pronuncia en toda la película al referirse a él como “el chico” (Logan Lerman), intentará que pueda ver sus escandalosas preocupaciones con otros ojos, surgiendo entre ellos una curiosa amistad.

Lo que resulta bochornoso es el pretendido engaño que fabrican las productoras, distribuidoras o quien proceda para promocionar sus películas. Logan Lerman, que es el chaval que co-protagoniza esta historia, fue excluido de la práctica totalidad de los carteles del film, cediendo éstos su protagonismo a una Jessica Alba cuya importancia en esta cinta se reduce a la de un “extra de primera clase”, basándose su limitada y regular interpretación a la de un rol banal y meramente decorativo cuya notoriedad no es la suficiente como para que su cara aparezca en el póster de esta película. En el reparto, después del siempre digno de ver Aaron Eckhart (“Invasión a la Tierra“, 2011), que hace un gran papel como el desquiciado y ridiculizado personaje al que interpreta, es Logan Lerman (“El tren de las 3:10“, 2007) el que resulta el más destacado, al encarnar su rol con total desparpajo, llenándolo de vida y definiendo un personaje que a mí por lo menos, me ha caído de maravilla. Auguro muy buen futuro al que hoy es un chaval pero mañana puede ser un gran actor, si saben utilizarlo adecuadamente y no es encasillado en el sector más ‘comercialoide’ del cine. Gusta Elizabeth Banks sobre el resto del reparto no mencionado, cuyos papeles se limitan a pequeñas o breves apariciones de trámite.

Nota del autor:
7,0 ███████ (Buena)

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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