Título original: The Company Men
País: Estados Unidos
Primera proyección:
 Estados Unidos, 22 Ene. 2010 (Sundance Film Festival) (Premiere) 
Duración: 
109 min.
Director:
 John Wells

Guión: John Wells

La película de la crisis, sin duda. Un vivo retrato de la desagradable situación que vivimos en la actualidad, reflejándose en su argumento la historia de aquellos que pasan de tenerlo todo, o al menos una determinada estabilidad que le garantice una vida cómoda y sin grandes preocupaciones, a no tener absolutamente nada (excepto muchas deudas). Puede que algunos no se sientan identificados en su totalidad con lo ofrecido aquí, al estar narrado principalmente desde una sola perspectiva (la de personas de gran poder adquisitivo), pero lo cierto es que hay mucha verdad en las palabras del guión escrito por John Wells (que dirige ésta, su primera película), y el punto de vista escogido es acertado al ser el origen o uno de los lugares en los que se empezaron a detectar los devastadores efectos de uno de los mayores problemas de nuestra generación. No es cuestión de asistir impertérritos ante el desmorone de una persona que baja desde el cielo del club de golf, los buenos vinos y los coches caros a la vida real, sino de contemplar la magnitud y la fuerza de la que dispone la crisis económica, capaz de poder arrasar a cualquier persona y familia con indiferencia de su clase social.

Y algo así es lo que podemos llegar a vivir con esta película, en la que una gran compañía llamada “GTX” reduce su plantilla de manera drástica al notar en el esqueleto de su economía los efectos de una gestión viciosa que deriva en el caos más profundo. Ejecutivos como Bobby Walker (Ben Affleck) ven perder su empleo de buenas a primeras, explotándole en la cara toda una vida que junto a su familia desarrollaba por encima de sus posibilidades (gran hipoteca en una lujosa vivienda, un flamante coche cuya costosa letra se debe pagar fielmente todos los meses…). Al vivir de esta manera la demanda económica para cubrir todos los compromisos firmados es amplia, y eso es lo que le sucede a Bobby, que a pesar de su millonaria indemnización por despido ve como cada uno de sus dólares debe ser utilizado para cubrir las deudas generadas por su anterior forma de vida.

Otros altos ejecutivos, como el vicepresidente de la compañía Gene McClary (Tommy Lee Jones) o Phil Woodward (Chris Cooper) dejan clara su desconfianza sobre el terreno en el que trabajan, oponiéndose McClary continuamente a las desproporcionadas decisiones del despreciable James Salinger (gran Craig T. Nelson) director absoluto de “GTX” (en la que se puede despedir a miles de empleados sin motivo, pero no hacer que alguien del Consejo se prive de lujosas condiciones económicas, jets privados o modernos edificios inútiles para albergar oficinas sin funciones) y Woodward se teme, a sus aproximadamente sesenta años, lo peor.

Además del inmensamente rico, didáctico y disfrutable guión de la película, son las interpretaciones de todo un reparto de lujo las que llevan esta historia narrada con ritmo pausado y muchos detalles de gran calidad, hasta el máximo nivel de interés. Cuántas veces habrán criticado a Ben Affleck, y qué bien lo ha hecho el amigo en sus dos últimas películas. Igual que en “The Town” (2010), aquí hace un papel mucho más serio, contundente y firme que el tipo de trabajos a los que nos tenía acostumbrados en cintas de otros años, géneros e intenciones. Puede verse como, finalmente, Affleck no se entierra como actor para convertirse exclusivamente en director (algunos apostaban únicamente por esa posibilidad) y puede cerrar la boca a sus detractores, ofreciendo una interpretación muy creíble, agradable y simpática que dibuja a un personaje de igual definición a los adjetivos citados, con el que se puede crear empatía, reír y sentirse identificado. Su cara de pasota es un poema. Gran acierto la elección de Affleck por parte de la dirección. Tommy Lee Jones y Chris Cooper son dos gigantes de los que no sorprende decir que realizan un trabajo estupendo. Mientras Jones (“En el valle de Elah“, 2007) da vida a su incrédulo y bonachón personaje, amante de la guapísima Sally Wilcox (buen papel de Maria Bello), Cooper (“Lone Star“, 1996) refleja en su rostro la indignación por todo lo que decide “GTX” y el miedo a poder verse en la calle de un día para otro. Puro trámite de Costner, que se convierte en un extra más.

Aunque la música no sea demasiado protagonista en esta película, se agradecen las apariciones de los agradables y tranquilos compases de Aaron Zigman (“John Q”, 2002), buen complemento de este buen y esperanzador relato sobre los efectos que la crisis económica, producida por una desmedida soberbia y falta de previsión, puede producir sobre las personas y sus vidas. Una gran sorpresa exenta de aires comerciales y con olor a ndependiente (a pesar de su poderoso elenco de actores), que al menos un servidor ha seguido con entusiasmo durante toda su duración.

Nota del autor:
7,0 ███████ (Buena)

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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