Título original: The Wrestler
País: Estados Unidos
Duración:
105 min.
Director:
Darren Aronofsky

Guión: Robert D. Siegel
Música: Clint Mansell

Darren Aronofsky (“La fuente de la vida“, 2006) realiza su cuarto largometraje mostrándonos esta vez una historia más comprensible y sencilla para el público general, ofreciéndonos la visión de ese pedacito de sociedad que muchas personas no ven, o no quieren ver.

La historia nos muestra a Randy Robinson (Mickey Rourke), un luchador profesional de Wrestling de los años 80 apodado “The Ram”, que llegó a la cumbre. Han pasado 20 años y Randy sobrevive como puede, además de como empleado de un supermercado en el que trabaja bastantes horas, en combates semi-profesionales que le van ofreciendo.

El bueno de Randy “The Ram” (excepcional Mickey Rourke), una empobrecida vieja gloria, lucha más allá del cuadrilátero en el que combate. En esta historia lo importante no sólo es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. La crudeza se dibuja con trazos exentos de melodrama o artificios, recurriendo a la ironía si hace falta para transmitir la profundidad de algunos de los mensajes que destilan un buen puñado de escenas.

Comparen, simplemente, dos de los travellings que la cámara, enfocada desde las espaldas del protagonista: uno de ellos lleva a “The Ram” hacia el ring para batirse contra su rival entre los aplausos del público; el otro le transporta mediante los “bastidores” del supermercado en el que trabaja, hasta la charcutería. Se habla de temas tan crudos como soledad, pobreza y desesperanza sin buscar una lágrima o destrozar corazones: Aronofsky parece decir “esta es la realidad: así de cruda y desgraciada. Guste o no”.

Y acierta, dejando en un servidor una marcada sensación de desasosiego, pesimismo y estupor, por reconocer que así es la vida y algunos de sus senderos, como los seguidos por Randy (un encantador personaje por el que podemos sentir empatía fácilmente), van ligados a su naturaleza. Gran película.

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)

 

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Miquel Alenyà
“[…] Un espléndido retrato de la dureza e inhumanidad de la vida y de los espacios que deja abiertos a la desesperanza, la miseria y la desesperación. Compone una contundente imagen del dolor humano. Se explica sin artificios y efectismos vanos. Cuenta una historia sencilla, de fácil comprensión. No fuerza las situaciones melodramáticas. Habla con naturalidad y verismo de hechos que por ellos mismos son rotundos y sobrecogedores. Construye una historia intimista y personal, acotada y pequeña, conmovedora y profundamente humana. Con sinceridad se asoma a la cima de dolor y desesperanza de unos seres humanos rotos, perdidos, sin salida y sin remedio […] Reflexión sobre el envejecimiento, el paso del tiempo y la pérdida de la juventud. También sobre el egoísmo, irresponsabilidad, la superficialidad, el hedonismo y las visiones a corto plazo […]” 8.

Manuel Navas
“[…] La elección de los protagonistas no ha podido ser más acertada por parte del realizador […] Aronofsky acierta con el tema central del film, el “wrestling”, un híbrido entre deporte y teatro, en el que pese a lo que se ve en el ring, hay una gran camaradería entre sus miembros […] Una metáfora de una sociedad que se mide por las apariencias, por el artificio de cara a la galería […] Cierto interés “la otra América”, la de los perdedores, que subsisten con precarios empleos, viven en sucios y pequeños apartamentos o en caravanas, sus familias están totalmente desestructuradas y rozan el umbral de pobreza. El realizador filma sin acritud, desde una posición eminentemente observadora, sin tomar partido […]” 9.

 

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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