American History X (Tony Kaye, 1998) – 119 min

La figura de Derek (Edward Norton), un joven skinhead de ideología nazi, pretende ser emulada por su hermano Danny (Edward Furlong), que lo tiene en un pedestal por la admiración que profesa sobre el mismo. Todo son discursos que no exentos de exageración y poca lógica, caen sobre Danny como textos bíblicos llenos de credibilidad y merecedores para éste de una férrea defensa desde las calles, utilizando la violencia si es necesario y asociándose a quien proceda para formar una especie de ejército y así divulgar tan descerebrado mensaje racista y antisemita.

Cuando Derek es detenido y condenado a tres años de prisión por el asesinato de dos chicos negros que planeaban robar su vehículo, vuelve al barrio después del cumplimiento de su condena, ya con las ideas mucho más claras y completamente reformado. Algo que contrasta con el progreso que ha sufrido su hermano Danny durante este tiempo, que no ha hecho más que fortalecer su radicalizada ideología nazi. Por esto, Derek tiene la misión no sólo de continuar por el camino del cambio, sino que también deberá mantener la armonía familiar entre su madre y hermanos y por supuesto, alejar a Danny de sus despropósitos ideológicos para con ello ahorrarle unos más que garantizados problemas futuros.

Más de la mitad de la película transcurre en la acción anterior al encarcelamiento de Derek, explicando su progresión como skinhead, a la par que el aumento de admiración de su hermano sobre éste. Mientras, Danny tiene que hacer un trabajo sobre su hermano para su profesor de Historia (Avery Brooks). Este trabajo se llama American History X y será el que sirva como narración en la película mediante una voz en off durante el transcurso de la trama. La cinta está cargada de un fuerte mensaje que presenta el mundillo de la gente de este tipo de perfil ideológico y cómo por encima de tanta cabeza rapada existe una mano poderosa encargada del control y la financiación de las actividades nazis.

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Siendo el conjunto técnico de la película bastante correcto, la fuerza de la cinta reside además de en su guión y el desenlace de sus historias, en la excelente interpretación de Edward Norton (“El ilusionista“, 2006), que sabe parecer un demonio y un santo a partes iguales. Su argumento incita a la reflexión una vez se comprende el problema y considera que los que presumen de este desorbitado ideario son frustrados sociales y generalmente gente de bajo estatus social, siendo la realidad no necesariamente distinta -al menos en ocasiones- pero sí más extensa respecto a esta cuestión.

Lo que si es cierto es que como ocurre en la película, hasta que uno de estos radicales no aprenden una lección como la de Derek en sus tres años de prisión, no abandonan sus pretensiones ideológicas, siendo entonces capaces de comprender, asombrándose de sí mismos, el gran error que han cometido eligiendo un camino tan absurdo, deplorable y violento como el de los protagonistas de esta cinta. Triste por momentos, el visualizado de este film no sólo es recomendable, pues también es necesario debido a su realismo y carácter documental.

Nota del autor:
7,0
███████ (Buena)

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

D. Karasu
“Desgarradora historia en la cual Tony Kaye, (director esporádico que desaparecería de la escena cinematográfica) pone sobre el tapete uno de los grandes azotes que padece el mundo civilizado: el racismo. Y más concretamente el neo-nazismo floreciente en la cultura norteamericana envenenada por las armas. Su punto de vista nace de un intento de comprender porqué alguien normal puede acabar lleno de un odio y furia irracional hacia una raza, el proceso de “captación” y posterior lavado de cerebro, de la impotencia de la unidad familiar frente a este problema. Todo esto sin caer en el melodrama forzado. Las imágenes son crudas porque la realidad también lo es, realizándonos una perfecta radiografía del mundo que rodea al movimiento neonazi con una mirada distante sin regodearse en estereotipos sensacionalistas, y sin aparecer todos como demonios o ángeles… simplemente se ve a unos chicos que han perdido su camino. Siendo el camino tomado por Derek el de la redención que parte, no de una doctrina sino de un aprendizaje y de la comprensión al otro, es un atajo que nace del interior, pero este recorrido será angustioso, no falto de dificultades y no sólo por parte de su entorno sino de la sociedad en general. Bella película donde se ensalza el amor (a su hermano) y a la esperanza. La actuación de Edward Norton le supuso el espaldarazo definitivo como un consagrado actor y mi admiración permanente. Película para hacerte pensar el porqué de las cosas”. 9.

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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