Familia teme enfrentar una nueva noche de terror (Cristian Jesús Ponce, 2026) – 81 min. –

Una familia reunida para cenar empieza a ver como las murallas de la realidad se resquebrajan ante si. Familia que en realidad forma parte de una serie de terror emitida en televisión.

De Cristian Ponce (director de Historia de lo oculto, Mother ‘s embrace y frecuencia kirlian), un director del que intento seguir toda obra que dirige pues me gusta bastante como trabaja. Especialmente Historias de lo oculto, película que os recomiendo mucho.

Con una cierta tendencia a trabajar sobre el concepto de los diferentes niveles de realidad. Siendo esta como una estructura de capas de la que solo vemos parte. Habiendo percepciones y seres superiores que pueden influenciar en la nuestra. Justamente en esta película es donde desatará creo que con más intensidad esta pulsión.

Siendo un homenaje a las telenovelas argentinas de los 80 toda la película es rodada con un estilo minimalista que me recuerda mucho a las obras de teatro. Tanto en ello hecho de escenario mínimo, con un fondo negro y un atrezzo mínimo, como una interpretación actoral en esa línea, dirigiendose de forma no explícita al público.

Algo que para mi gusto esta muy logrado y aumenta la sensación de tensión e intranquilidad ante lo que esta pasando. Durando la película apenás 80 minutos esta duración mínima ayuda a mantener ese ritmo. Para a partir de lo mínimo mirar de buscar un máximo.

Introduzcamos aquí que la película en si es autoproducida con un presupuesto mínimo. Asi que esto son decisiones explícitas para poder llevar el rodaje a cabo. Supongo que además en el mínimo tiempo posible.

Nuestra historia no tiene historia en si, es una cena familiar y los sucesos que llevan a ella. Tan simple como eso. Creando todo un escenario para que suframos al respecto de lo que esta pasando.

Estructurada como si fueran miniepisodios de una serie de miedo nocturna. Cambiando del punto de vista de un persona a otro con cada interludio de episodio (si podemos llamarlo asi). Tratando a la madre preocupada por pensarse observada, el padre que oye voces y teme que lo secuestren o reemplacen como el dice, el hijo que busca mensajes ocultos en sus cintas de heavy.Cada situación conectada con el hecho de haber algo más allá. Esa capa superior de la consciencia. Ese nivel por encima.

Esfera que existe y que se va haciendo patente a medida que se avanza, ya que estamos dentro de un rodaje. Pero lo mejor, es que los personajes, que no los actores (que no existen como tales dentro de la película) se comportan con ese total desconocimiento qué hace que le vayas dando más y más vueltas dentro de la cabeza.

Es algo muy perturbador, ya que para narrar esas intervenciones externas se cambia la calidad de la película, degradando la imagen. Como si en lugar de romper la cuarta pared, fuera la cuarta la que rompiera la tercera, arruinando su visionado con la interferencia. Sea en forma de mensaje, acto o simple presencia.

En si, en realidad veremos fotogramas impresos, oiremos audios encubiertos, o notaremos la presencia como si de actores kabuki se tratara (de los que visten de negro para cambiar el escenario).

Me lleva a una reflexión fascinante, ya que los personajes durante la grabación de la obra estan «vivos» de alguna manera. Y notan todo eso como seres del más alla. Tan simple como brillante. A cada situación acercandose más y más a una suerte de catarsis final.

Podemos quedarnos con una sencilla historia de enloquecimiento o añadirle ese nivel adicional de profundidad, según como queramos complicarnos.Es precisamente por eso que, aun siendo corta, se hace un poco dura de ver. Demanda al espectador una gran atención y se puede hacer pesada. Es película no apta para aquellos que miran el móvil constantemente. No hay sustos ni terror explicito es más una sensación de desasosiego en aumento. Voy a tener que reconocer que la veo como película que amas u odias rapidamente. Si al inicio de la misma tenéis mal palpito, en este caso no seré yo el que os culpe si paráis el visionado. Tomad aire y probad más adelante si queréis.

Tiene un gran trabajo de sonido y me triunfa grandemente el atrezzo minimalista como he mencionado. Debemos remarcar el gran trabajo de los actores para narrar esa suerte de descenso hacia la locura. Especialmente el del hijo, Max Federico, me encanta su gestualidad para remarcar ese descenso a las profundidades del pozo de la mente.

Una película que da, como ya ha pasado con el director, alimento para la mente, más a nivel filosofico esta vez y que te obliga a dar bastantes vueltas. Esta vez no ha sido tan claro o fácil como en las anteriores. O como siempre, vuestro humilde escritor vuelve a montarse sus propias películas en la cabeza. En este caso, sigo apostando por Historias de lo oculto, que es una de mis peliculas favoritas.Metraje muy sencillo, muy simple, muy meta. Pero a su vez, muy interesante de ver y me da que ha sido muy pensado y medido. Me encantaría llegar a ver una versión de este film con comentarios del director.

Película muy recomendable si oyes voces, te notas observado o te gusta hablar con tu colega Satan.

La frase: Pide lo que quieras y di mi nombre.

La escena: Personalmente me gusta mucho todo el segmento del hijo jugando con las cintas de cassette para buscar mensajes.

Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026

Nota del autor:

7,0 █████ (Buena)

TRAILER:

 

 

Written by Oscar Hidalgo

Cinéfago demente