Les siffleurs (Corneliu Porumboiu, 2019) – 97 min. –

Corneliu Porumboiu es conocido desde hace unos años (y con una filmografía extensa, considerando los años que lleva haciendo cine) como uno de los directores más relevantes en Rumania. La Gomera (2019) ha recibido a su vez cierta notoriedad comercial y calidez de la crítica en su paso por Cannes. Nos cuenta la historia de Cristi, un policía un poco tonto, un poco triste, que por una serie de circustancias termina colaborando tanto con la policía como con la mafia, teniendo que huir a la base de operaciones principal de esta organización en una isla paradisiaca en Canarias, llamada La Gomera, donde a la vez intentará sacar de la cárcel a un personaje con cierta información relevante.

El film usa sabiamente la mayoría de sus recursos, y es una clase magistral de ironía dramática, de farsa y comedia negra. La verosimilitud de los hechos o la coherencia narrativa pasan a un segundo plano para centrarse en dos elementos: el absurdo (que da espacio a la comedia misma) y el «universo Kafkiano», donde a diferencia de otras películas con trama similar como Infiltrados (2006), no permite un espacio para ninguna clase de moraleja, no deja una puerta abierta para un análisis moral del espectador.El encierro del protagonista entre dos entes igual de corruptos, —la mafia burocrática de la fuerza pública dictatorial o la mafia mundana real, llena de códigos y mentiras— crea un universo negro carente de sentido moral, incapaz de crear una línea divisoria entre lo ético o lo erroneo, dejándolo en una repetición perpetua de errores, en un laberinto donde la única opción posible es la sumisión frente a la agresividad externa, y eventualmente el escape en busca de amor.

Aunque por momentos Porumboiu no logra crear un lenguaje visual con unos códigos sólidos, La Gomera tiene un guión valiente, sin complejos, con arquetipos del cine negro adaptados al humor e idiosincrasia rumanos, con la suficiente dosis de sarcasmo y escenas memorables para crear una obra potencialmente icónica.
En todo caso, y como una acotación final medianamente valiosa: la última escena, grabada en Singapur, hace que valga la pena ver toda pelicula. Con una artesanía cinematográfica particular entre luces y cortes, nos deja la duda de la realidad de lo que vemos o no, de si los malos son los malos y si los buenos son los buenos, de si el amor es algo tangible o algo que proyectamos en los demás sin reflejo diáfano, como en un espejo empañado.

Y es que el amor llega siempre al final, para darle sentido a una historia donde todo está irremediablemente perdido. Pero ha de ser un amor cojo, insignificante, casi irreal, casi cómico, casi gratuito. Tan irreal y verdadero como un jardín robotizado en Singapur. Tan irreal y verdadero como La Gomera.

Distribuida en España por SURTSEY FILMS
Vista en pase de prensa el 10 de marzo en los Cinemes Girona de Barcelona
Una crítica de LEÓN ESCOVAR | Colaboración enviada

Nota del autor:
8,0 ███████ (Muy buena)
La película está en CARTELERA desde el 19 de marzo de 2021

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Written by LGEcine