Título original: Barabba
País: Italia

Primera proyección: Italia,  23 Dic. 1961
Duración: 137 min.
Director: 
Richard Fleischer

Guión: Diego Fabbri, Ivo Perilli, Cristopher Fry, Nigel Balchin (Novela: Pär Lagerkvist)

“[…] Emocionante y cautivadora, repleta de interés y guiada por una dirección sobria, ideal para ser engullido por ella y disfrutar con el notable recorrido histórico y religioso que propone, acompañado de un protagonista profundo, personajes de interés, diálogos llenos de reflexiones y situaciones crudas

Convencido por la contundente presencia del siempre admirable Anthony Quinn, me dispuse a ver “Barrabás”, uno de esos títulos indispensables del cine clásico que bien pudiera servir como compañero de otras grandes cintas de factura similar como “Espartaco” (1960) o “Ben-Hur” (1959). En todas ellas coinciden una serie de elementos rápidamente reconocibles: la Antigua Roma como imponente escenario de la grandeza y la vergüenza; un trasfondo histórico/bíblico salpicado por la épica; la cruda esclavitud y su inexorable lección de resistencia ante el sufrimiento más inhumano; ese llanto sin lágrimas que pone sus esperanzas en la libertad; las precarias condiciones de vida de entonces…

Richard Fleischer, responsable de una nutrida filmografía entre la que destacan películas tan dispares entre sí como “Tora, tora, tora” (1970), “Fuga sin fin” (1971), “20.000 leguas de viaje submarino” (1954) o “Conan, el destructor” (1984), dirige con muy buen pulso y criterio una cinta en la que conoceremos más de cerca al hombre que fue indultado de la crucifixión en detrimento de Jesucristo: Barrabás. Un desarrapado, encarcelado por un delito que no se concreta (pues para ello se debería entrar en un profundo debate histórico/religioso en el que también entraría a análisis la propia figura completa de Barrabás), entregado a la que para él es la única realidad, que es aquella que sus ojos perciben, y que si bien se libró de la cruz, cargará para siempre con el peso que supuso su liberación, por ser quien mataron “en lugar de”.

La escéptica mirada que dibuja la brillante interpretación de Anthony Quinn casa con la sensación que cualquier no creyente puede vivir cuando le hablan de hechos divinos o instancias supremas, siendo aquí Barrabás muy contundente respecto a dilemas de fe (“Tengo muy buenos ojos, sólo ven la realidad”), pretendiendo huir del revuelo que se causa cada vez que alguien pronuncia su nombre: sólo quiere que le dejen en paz. Y ante Quinn, para hacer más difícil su existencia, un escalofriante Jack Palance como Torvald, en un abominable rol que ejecuta con brillantez y que supone el culmen del resto de papeles.

Barrabás” es una película emocionante y cautivadora, repleta de interés y guiada por una dirección sobria, ideal para ser engullido por ella y disfrutar con el notable recorrido histórico y religioso que propone, acompañado de un protagonista profundo, personajes de interés, diálogos llenos de reflexiones y situaciones crudas y salvajes que nos hacen preguntarnos cómo la especie humana pudo alcanzar tan bajas cotas de miseria moral. Además, como en las otras superproducciones citadas, está engalanada por una factura técnica asombrosa, transmitiendo un realismo de los ambientes y lugares donde se desarrolla la historia que ya quisieran emular hoy día con los excesos digitales, que para nada repiten la maestría que significa el trabajo de una dirección artística monumental, responsable de escenarios que son recreados palmo a palmo para transportarnos directamente a cualquier hasta el tiempo en el que Barrabás deambulaba incrédulo por Judea.

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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