Título original: Oz: The Great and Powerful
Títulos alternativos: Oz: El poderoso (Argentina / Perú / Chile / México)
País:
EEUU

Primera proyección: EEUU, 14 Feb. 2013 (premiere)
Duración: 130 min.
Director:
Sam Raimi

Guión: Mitchell Kapner, David Lindsay-Abaire (Novela: L. Frank Baum)
Música: Danny Elfman
Género: Fantástico. Aventuras.
Reparto:
James FrancoMila KunisRachel WeiszMichelle WilliamsAbigail SpencerZach BraffJoey KingBill CobbsStephen R. HartMartin KlebbaTony CoxOtis WinstonBruce Campbell, Ted RaimiTim HolmesToni WynneRob CritesJohn PaxtonWilliam Dick

“Raimi ha confeccionado un producto totalmente prescindible […] Su guión, lleno de tópicos cansinos y en rodillo, aburre hasta la saciedad […]  Una película del montón, donde se demuestra que el dinero no puede comprar la maestría de un director y el talento de un actor protagonista

Hace unas semanas que se estrenó en cartelera una de las películas más esperadas del año. Y quizá pase un tanto desapercibida. Inevitable ozremontarnos al pasado y recordar la magnífica “El Mago de OZ”, que dirigiera en 1939 un cuarteto capitaneado por Victor Fleming. Casi con seguridad que todos hemos tarareado en bastantes ocasiones la excepcional banda sonora compuesta por Herbert Stothart. Y hemos jugado a ser Dorothy Gale, a la que dio vida Judy Garland. Ahora, en 2013, nos encontramos con una precuela de esta historia basada en los trabajos literarios de L. Frank Baum. Partimos de la base de un presupuesto gigantesco y con los estudios Disney cocinando a todo trapo un producto final que sólo a momentos es capaz de entretener.

Óscar Diggs (James Franco) es un mago afincado en un circo ambulante al que le persigue una más que dudosa reputación. Debe abandonar la ciudad donde se encuentra actuando y trasladarse al maravilloso País de OZ. Al llegar, sus pensamientos se vuelven avariciosos y cree que allí conseguirá el reconocimiento que se merece. Sin embargo, allí encontrará de primera mano el poder de la brujería, que no hará más que ponerle en numerosos problemas. Para triunfar y obtener sus deseos tendrá que elegir entre lo que dicta su corazón o lo que ordena su cerebro.

El filme ha sido dirigido por Sam Raimi, al que podemos encontrar sentado detrás de la Trilogía de “Spider-man” (2002, 2004 y 2007) y en cintas como “Premonición” (2000) o “Arrástrame al infierno” (2009). Y desde aquí, a mi modo de ver, comienzan los problemas. El proyecto, tan goloso y suculento como peligroso, le ha venido muy grande. Acostumbrado a otro tipo de temáticas, más de acción y terror de serie B, Raimi ha confeccionado un producto totalmente prescindible. Evidentemente, el paso del metraje a la tecnología 3D ha salvado un presupuesto de antología. Creo sinceramente que este tipo de filmes en manos de un director de la factoría Disney hubiera dejado un sello más personal y dinámico que el conseguido por el bueno de Sam. Ahora bien, si hubiera tenido en sus manos otro tipo de guión que el escrito por Mitchell Kapner y David Lindnsay-Abaire, otro gallo hubiera cantado: lleno de tópicos cansinos y en rodillo, aburre hasta la saciedad. No logra llegar y se hace complicado escuchar ciertas partes. Y eso que es un trabajo pensado para el público infantil. Nada más y nada menos.

Se ha rodeado de un elenco de actores de suficiente nivel para haber obtenido un trabajo decente, pero cometió nuevamente un error de bulto en la elección de James Franco como protagonista. Ya lo tuvo a sus órdenes en la trilogía sobre el hombre araña. Y posiblemente el conocimiento del actor fue fundamental para otorgarle un papel al que no ha sabido cogerle el pulso en ninguno de los 127 minutos de trayecto en sala. Muy sobreactuado, con una sonrisa fea donde las haya, pasa sin más pena ni gloria. Sólo escapa en algún momento puntual cuando esconde esa caja dental tras sus labios y coloca un rictus serio en ciertos pasajes de la cinta. No es todavía un actor para papeles protagonistas. Y aquí, queda patente desde el minuto uno.

Mención aparte tienen sus compañeras de reparto. Rachel Weisz (“El legado de Bourne“) queda convertida en Evanora. Sin sobresalir en exceso, queda muy encima del señor James Franco. Incluso la bellísima Mila Kunis (“El libro de Eli“) realiza un trabajo bastante mejor que su compañero masculino dando vida a la bruja Theodora. Nos brinda uno de los momentos más bellos del filme en los primeros fotogramas del País de OZ. Me cautivó su mirada inocente y dulce. Y por último queda hablar de la bruja blanca Glinda, encarnada por la actriz Michelle Willliams (“Mi semana con Marilyn“), básica en la trama y que nos brinda un trabajo correcto.

Salvable de la quema expuesta quedaría la magnífica fotografía de Peter Deming, que nos lleva a un mundo imaginario lleno de colorido y casi en el límite del dibujo animado. Es evocadora y nos sumerge de lleno en una sensación infantil llena de ilusión. Y es una fuente de imaginación si la ves acompañado de la inocencia de un niño, que ve en Oz un mundo al que visitar e ir de vacaciones. Este trabajo no pasará a la historia del cine. Ni siquiera tendrá un sitio de honor en la filmografía de la gran factoría Disney. Es una película del montón, donde se demuestra que el dinero no puede comprar la maestría de un director y el talento de un actor protagonista.

Lo mejor: la fotografía y la belleza sensual de Mila Kunis.
Lo peor: casi todo. dirección, actor protagonista y guión.

 

Nota del autor:
4,0 ████ (Mediocre)
Película en CARTELERA.

 


Written by Óscar Quiroga

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