Título original: Anche libero va bene
País: Italia
Duración: 108 min
Director: Kim Rossi Stuart
Guión: Kim Rossi Stuart, Linda Ferri, Federico Starnone, Francesco Giammusso
Música:
Erik Paoletti, Banda Osiris

“[…] Transmite correctamente los sentimientos que la cinta desprende desde sus escenas, que parten desde lo encantador para adentrarse después, con gran realismo, en los hechos dramáticos […]”

Notable drama familiar que ha logrado engancharme durante toda su duración, sorprendiéndome con la calidad de su historia y la capacidad de su debutante director, Kim Rossi Stuart, de crear de manera muy adecuada el clima correcto para cada situación, pues transmite correctamente los sentimientos que la cinta desprende desde sus escenas, que parten desde lo encantador para adentrarse después, con gran realismo, en los hechos dramáticos.

La historia se centra en una familia compuesta por Renato Benetti (Kim Rossi Stuart) y sus dos hijos Tommaso (Alessandro Morace) y Viola (Marta Nobili). A pesar de faltar la figura materna en el seno familiar, Renato ha logrado compaginar su trabajo como cámara de cine con el dar una buena educación a sus hijos, que han salido muy responsables y están llenos de amor hacia su padre. La mezcla de todo esto tiene como resultado un ambiente agradable, unido y libre de más preocupaciones que las típicas de una familia humilde.

Pero los problemas llegan con la madre (Barbara Bobulova) de Tommaso y Viola, que vuelve inesperadamente al hogar tras haber abandonado en el pasado a todos. Su retorno supone un punto de inflexión negativo en la buena marcha desarrollada en la familia hasta el momento, siendo aquí donde se pondrá a prueba la capacidad de todos los miembros familiares para superar los quebraderos de cabeza que se presentan.

La película contiene, además, otras historias paralelas de gran interés (como las vividas por Tommaso en el colegio, su nuevo amigo del bloque y su elevado escondite) que por desgracia no han merecido mayor atención por parte del director y que podrán haber dado muchísimo más de si, siempre y cuando se hubiese extendido el metraje de la cinta, que se hace demasiado corto.

Como apunte y por encima de todo, lo que más me ha gustado de la película ha sido la grandísima interpretación realizada por el chaval, Alessandro Morace, que a mi parecer alcanza la perfección, siendo también muy bueno el personaje interpretado por Kim Rossi Stuart (“Las llaves de casa“, 2004), que pasa de lo angelical a lo diabólico sin despeinarse ni reducir en nada lo realista de su papel.

Nota del autor:
8,0
████████ (Muy buena)

 

Written by Sandro Fiorito

Cofundador de LGEcine

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