5 minutos más (Javier Ruiz Caldera, 2026) – 92 min. –

Una pareja decide realizar terapia sobre su relación en una casa rural durante el fin de semana. Solo para descubrir que toda la humanidad ha entrado en un bucle temporal.

Película española con guión original de Berto Romero. Que simplemente ha utilizado el concepto original de la película River de la gente de los Más alla de los dos minutos infinitos.

Cambiando el escenario por una casa rural, reduciendo el cásting de actores a solo 3 principales y cambiando el humor japonés por el humor español. Es decir, más cafre, más apresurado y con gente que grita constantemente. Odio especialmente esta última parte.

Funcionando muy bien, he de reconocerlo. Siendo el mismo concepto, afirmo que a todos aquellos que no os triunfo River, pobrecillos, esta seguramente la disfrutaréis mucho ya que se hace mucho más llevadera.

Da lo que promete, una buena dosis de carcajadas. Sin ninguna pretensión, ninguna lección. Solo humor, un poco tonto, pero buen humor. Con su dosis de enredo, cafradas y algunos puntos muy salvajes. Recordándome en esa evolución de salvajismo a Airbag.

El trio de actores resuelve muy bien la película, con un contenido Berto Romero, ejerciendo de voz de la razón en la familia, una histriónica y odiosa pareja interpretada por Belén Cuesta. Rematado con un Javier Cámara completamente desatado. Comiéndose la película y haciendo que todas sus secuencias sean memorables.

Os reiréis con todos los momentos de la película, por lo fácil que es sentirlos cercanos y empatizar con todos los personajes en sus desgracias. En el transcurso de sus miedos y anhelos. Empezando en una situación emocional compleja, pero viéndose sumergidos por completo en una espiral de estiércol de proporciones bíblicas.Bíblicas, porque parece que el mundo se acaba. En una situación donde toda la humanidad al completo retrocede al punto inicial cada cinco minutos. Pero no de forma integra. Es decir, no se arreglan las cosas, con lo que todo se va deteriorando, paulatinamente.

Lo que parece un chiste, podría desembocar en una situación de película de terror. Y ahí es donde medra un buen filón para el humor. Con la desesperación, el caos y el enredo. En una situación donde no se da ninguna explicación ni respuesta. Solo un hecho.

Es en este punto donde considero que la diferencia con River es mayor, en esta falta de solución final por parte de los protagonistas, donde simplemente deciden seguir adelante con sus vidas. Cargando con las miserias que han acumulado. Mientras que en la original, la solución transcurre tras una situación de épicas proporciones.

A mi gusto creo yo que toda este metraje solo funciona por el trio de actores escogidos, la gente asocia unos estados mentales a ellos que inducen directamente a la risa. Con otros, bien podría no funcionar por completo o pensar en película de terror, que bien podría haber funcionado igual.Entretenida, pasas un buen rato y te consigue hacer reír más de dos veces. Lo cual ya es mucho actualmente. Puede y debe ignorarse completamente el hecho de no ser original (aún así, os recomiendo y mucho ver River o Más allá de los dos minutos infinitos, dicho sea de paso).

Además de entretenida corta, lo cual hace que no se vean las costuras. En una narración basada en la tensión constante y el movimiento. Fallando solo hacia el final, donde, para no entrar en posibles soluciones y hacer que la historia se note alargada, deciden introducir una secuencia de acción a lo El resplandor pero que no funciona tan bien, por el cambio abrupto en el estilo hasta el momento.

En suma, la he disfrutado y la recomiendo, pero no la volvería a ver. No habrá nada nuevo que aportar en un revisionado.

Saliéndonos un poco de la historia de la película, un detalle oculto es su trato de las relaciones de pareja. Utilizando el bucle repetitivo como metáfora para la situación que suele estancar y pudrir muchas relaciones, sino todas. Un seguido de situaciones y monotonía que acaban silenciando el espíritu compartido, llevando a los problemas de comunicación y frustración acallada. Los cuales acabarán desembocando en males mayores y no solucionables. Impidiendo el poner una fácil solución a algo que tenia que haber sido tratado preventivamente.Junto con eso también se hace patente la desgraciada necesidad humana de dejarse llevar. Ante una situación inesperada, dejaremos la toma de decisiones en otra persona, que tiene la misma o menos idea que nosotros. Pero le responsabilizaremos del resultado. Porque lo importante, por desgracia, no es solucionar el problema, sino tener a un culpable. Miles de años de evolución, y seguimos atrapados en ese bucle.

Película recomendable si te gusta que te rompan las rodillas, sentir deja vu o drogarte en situaciones límite.

La frase: No, nada no, seamos productivos.

La escena: El momento de disponer de Carlos.

Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026

Nota del autor:

6,5 ██████ (Correcta)

TEASER:

 

 

Written by Oscar Hidalgo

Cinéfago demente