Sangraal, la spada di fuoco (Michele Massimo Tarantini, 1982) – 83 min. –
The Sword of the Barbarians (Título internacional)
Sangraal, descendiente de Ator, tras huir de su pueblo por ser este arrasado por bárbaros, dirigidos por dioses airados intentará establecerse en nuevas tierras. Todo para tener que volver a enfrentarse al mal.
Enésima explotación del cine bárbaro por parte de los italianos, que pasaron del cine de espada y sandalia a la bárbaro exploitation intentando rentabilizar el éxito en taquilla de Conan el bárbaro.
Perpetrada por Michele Massimo Tarantini en el 1982 y que fue censurada por sus escenas de topless y alguna muerte grotesca. Haciendo que corrieran versiones de toda índole. Especialmente me gustan las que agregan las partes censuradas pero manteniendo el audio original en italiano.
Lo cual produce un poco de shock, ya que te quedas preguntando primero el por qué del cambio de idioma (siempre ocurre con los villanos, con lo que inicialmente te puedes reír pensando que los malotes hablan en esa lengua) y luego sorprendido por el hecho de que esas partes sean censuradas. Siendo todo escenas que no escandalizarían a nadie en la actualidad.
Una historia simple como las amapolas que es complicada por el narrador. Pueblo bárbaro arrasado, chaval superviviente, chaval crece hasta ser un machote. Machote busca tierra donde vivir. En su nueva tierra es atacada por los seguidores de un dios que le odia. Encuentra amigos / seguidores. Se venga. Vuelta a empezar.
Simple, sencillo y da para escribirlo en una servilleta. Y con eso se hace cine señores. Como yo digo muchas veces, proletarios del cine. Tanto director como actores han conseguido vivir perfectamente de ellos. De un cine de explotación, que aunque no eleva nuestras almas, bien llena nuestros y sus estomagos. Especialmente Pietro Torrisi (Sangraal), con una nutrida carrera como actor y especialista de acción y Hal Yamanouchi (Li Wo) que tambien ha hecho cine como secundario para aburrir.
Es una película que no se toma muy en serio a si misma, ya que sabe perfectamente qué es, los medios que tiene (ninguno) y a dónde va dirigida (la parte baja de la estanteria del videoclub, probablemente con una caratula chulísima).
Como se puede observar, es una historia muy similar a la de Conan. Acompañante amazona, arquero asiático sabio, hechicero que imparte sabiduria y misiones, enemigo conectado con una fuerza sobrenatural… Simple, pero el huevo frito con patatas lo es y sigue gustándonos a día de hoy.
Por esa falta de vergüenza, a todos los niveles, podemos decir que se hace muy entrañable, perfecta para ver con los colegas. Mejorable alcoholizado o muy enajenado.
Falta de vergüenza que va desde el narrador, intentando complicar la historia, conectándola con otro mito bárbaro, el de Ator, como en las vestimentas. Con toda la ropa utilizada en la película apenas puedes hacerte unas cortinas. Armaduras dignas de una tienda del todo a 100, ni a plastiquete llegan. Siendo tan para aparentar que en alguna escena se las quitan para poderse mover bien.
Armas que van completamente a juego de la falta de conocimiento sobre cómo se usan. Especialmente me encanta el hecho de las batallas a caballo portando un cuchillo. Algo hilarante. O nuestro protagonista llevando una espada corta con la que no podriás cortarte ni las uñas. De ahi que la apoye contra sus enemigos. Coreografias de infarto. Pero porque parece que estan infartados los actores al hacerlas.
Pero por encima de todo. Tenemos el arma otorgada por los dioses. Como Conan con su espada atlantea, aqui tenemos una ballesta que parece más un cañon. Para poder enfrentarse a la malvada diosa Rahni. Una loca que solo quiere destruir cosas y quemar gente. Y aun asi la gente le sigue, fascinante.
Me parece realmente digna de ir y darle un abrazo al director y los actores. Se lo merecen. Es como la sensación de un corto realizado con los colegas en el fin de semana. Pero con mucha más duración. Como he dicho, entrañable.
Un par de detalles que me gustan, y lo digo en serio, están en la mentalidad de Sangraal. El hecho de que realmente busca vivir en paz y no tiene la pulsión de salir de aventura. La contra de todos sus compañeros de exploitation. O el hecho de ser completamente fiel a su pareja (hasta que ocurren cosas, por supuesto).
Esto le situa en una tierra de nadie curiosa. Un bárbaro civilizado. Lejos de la comedia extravagente (de los Barbarian Brothers) o la fantasía de bajo presupuesto de Ator o Death Stalker. Incluso la «cuota de carne» esta muy repartida, viéndose más, mucha más carne masculina musculada que femenina. Pareciendo algunas peleas escenas muy tórridas, ciertamente.
Y no se lleva mal esa tierra de nadie, no llega a aburrir, poniéndole encima un toque religioso, de enfrentamiento entre los dioses del caos y el orden. Con un Sangraal en medio dejándose llevar por la marea.
Mucho se comenta sobre el nombre de Sangraal, el nombre original del santo grial en la mitología artúrica. No llega a ser ni anecdótico. Aquí podríamos decir que el es el que busca ese objeto mágico para vencer a la tinieblas, siendo a su vez el objeto del deseo de los dioses.
Película entretenida. Apta para ver si buscas alguna propuesta tonta para pasar la tarde con los colegas y alejarte de críticas, pretensiones y ningún atisbo de intelectualidad.
Por último, comentar acerca de la disparidad brutal con los nombres de la película. No he encontrado datos, pero seguramente era para ir esquivando las posibles denuncias por plagio que podrían caer. Como buena producción italiana.
La frase: (Ninguna reseñable)
La escena: La pelea final contra Nantuk
Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026
Nota del autor:
5,0 ████ (Mejorable) Por lo entrañable y las risas, en realidad es un 3
TRAILER:

