Ciudad de muertos (José Manuel Cravioto, 2026) – 102 min. –
Narración ficticia sobre la vida del increíble fotógrafo Enrique Metinides. Fabuloso tributo al fotógrafo mejicano, cuya obra se ejerció del 1930 al 1980, y su capacidad para plasmar la muerte. A través de la investigación de un abominable asesino.
Primer consejo a la hora de ver esta película. No hagáis caso de las sinopsis, pues lleva a un engaño cruel. Os harán pensar que estáis en un thriller policiaco donde un fotógrafo esta detrás de un crimen investigando. Y os impedirá disfrutar realmente de la película.
Tomadla como un relato onírico, un sueño. Cierto que hay una investigación, pero no es más que un vehículo narrativo.
A través de un relato ficticio, se narra la vida de un personaje que desconocía y su obra me parece fascinante. Un fotógrafo cuyo arte le permitía tomar las imágenes más llenas de vida de los cadaveres que retrató a lo largo de su vida laboral en Méjico. Tener en cuenta que la mayoría de los retratos que veréis son reales (algo que se revela en los créditos de la película). Y serán utilizados para construir todo un relato de investigación y una vida de genialidad dedicada completamente a la fotografía.
Se tiene que ser un guionista y un director muy especiales para poder realizar una obra asi. Les aplaudo por ello.
Pelicula en blanco y negro, con el contraste muy alto, haciendo que las imagenes parezcan casi salir de la pantalla. Tan vívidas como las imagenes que toma nuestro fotógrafo. El trabajo de la camara en esta película me parece de mérito.
Se inicia como una narración de la vida del fotografo de sucesos, cómo capta las imágenes, su gracia para conseguir que los diferentes sectores le ayuden a colarse en los sitios y poder tomar instantáneas de infarto. Para luego tener que pasar a negociar con las redacciones de prensa para su venta. Con los éxitos y sinsabores que ello conlleva.
Durante el desarrollo de su trabajo descubrirá un suceso conectado con un momento de su pasado, de su primera fotografía, de cómo vio su primer cadaver.
Hecho que le llevará a una investigación inicialmente en paralelo a la policía, para luego pasar a colaborar con la misma. Mientras ellos mismos dudan de él. Por su increíble capacidad de estar en todos los sucesos.
Continuaremos con un descenso a los límites de la cordura, por el estres mental que produce su trabajo, más la carga de la investigación y el hecho de notarse en peligro. Eventos que harán que entremos en una suerte de narración onírica que desembocará en una amarga revelación.
Protagonizada por Jero Medina de una forma genial. Inicialmente mostrándonos un personaje obsesionado, absorbido por su trabajo, por la cámara misma. Que ira humanizándose a medida que la presión aumenta y se ve incapaz de lidiar con todo lo que ocurre. Con una actuación muy contenida que se va liberando poco a poco con los que el considerá de confianza, sea su inesperada aprendiz o su compañero en la redacción, apodado cuervo. Llegando a la catársis final en su interpretación con el adversario.
Una historia que, esto es importante, se me hizo muy difícil de entrar al principio, sin saber qué estaba ocurriendo y a dónde nos llevaba. ¿Era un thriller? ¿Una película de asesino encubierto? Todo culpa de una mala sinopsis. Pero justo a la mitad, cuando empieza a flirtear para luego sumergirse en el onirismo es cuando la película remonta por completo.
Realmente hipnótica, no me veía capaz de apartar la vista. En un tiempo en que la gente pierde el hilo por no poder separarse del móvil, esto merece un aplauso.
Sea por la carga de las imagenes y las historias que se suceden durante la misma, me repito al mencionar las excelentes fotografías, sea porque quieres entender que está pasando. Empezando a entrever que hay mucho más detrás de lo que observamos a simple vista, que hay información todavía por revelar.
Revelación que transcurre en la secuencia final, que simplemente me pareció bellisima.
Todo este trance no sería posible de no contar con una banda sonora muy adecuada. Simple y machacona, pero que consigue hacerte entrar en el estado mental necesario para no poder alejarte de la película.
Solo tiene un detalle, además de la dificultad para entrar, que desmerece el metraje, pero aún siendo menor debe mencionarse. Los efectos especiales son un poco flojos. Están concentrados en la escena del cuerpo en llamas, es una escena que podría haberse evitado y todos quedaríamos más contentos.
Me embelesa la reflexión que ofrece la película acerca de la fotografía. Cómo las imágenes que se captan persiguen al ojo que las captura. Como la obsesión detras de la cámara es la que guía esa forma de arte. Captándolo todo incluso lo que no se puede ver, pero perdiendo la misma vida en el proceso. Sacrificando el yo para obtener el ello plasmado en el film fotográfico para que otros puedan observarlo. Llevándonos a ver que la fotografía es tambien una forma de arte en si misma. Y como arte, consume a su autor en el fuego creativo.
Película muy recomendable para los amantes de la fotografía, de los films de investigación o los desarrollos confusos.
La frase: (Un dialogo)
– Por eso me gusta la fotografía. Mi retrato siempre será igual de bello, nunca envejecerá.-
– Pero el papel tambien envejece.-
La escena: Toda la secuencia final mostrando las fotos y los personajes. Me fascinó.
Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026
Nota del autor:
8,0 ██████ (Muy buena)
TRAILER:

