Half (Samjad, 2026) – 95 min. –

Dos hermanos deciden embarcarse en una cruzada de venganza contra una banda india que se dedica a asaltar coches en la carretera.
Brutal y brutalmente divertida película de venganza protagonizada por los supervivientes de un asalto en carretera.

Según las sinopsis se vende como una película de vampiros, cosa que podéis omitir completamente de vuestra mentes. Ya que no beben sangre, no tienen colmillos, no muerden gente (con intenciones libidinosas al menos) y sobretodo, viajan de día. Podríamos decir zombies, monstruos, espíritus vengativos, lo que queráis, pero no vampiros. Punto y final. Muchas gente opina acerca de que son medio vampiros. Pero no hay ni media pista al respecto durante la película, así que continuo descartando esa línea.

Ante nosotros tenemos una obra de cine tamil rodada en Kazajistán extremadamente gamberra y muy disfrutable. 90 minutos de acción, combate y risas sin pausa. Muy imaginativa, colorida y con una banda sonora muy variada que nos taladra la cabeza mientras nuestros dos protagonistas intentan hacer lo propio con los enemigos.

Nuestras dos estrellas son una pareja de hermanos que cae en manos de una banda que se dedica a asaltar coches en carretera, aprovechando la inoperancia y corrupción policial imperante. Para proceder a eliminar a los viajeros y vender los restos.

Una suerte de banda de carroñeros que trabaja de una forma tan eficiente y profesional que en su primera intervención casi parece que estemos observando una danza más que un acto horrible. Es el desarrollo de un plan ejecutado centenares de veces que no hace más que mostrar su perfección. Podríamos decir que es el equivalente a todas esas familias de paletos americanos que hemos observado en películas slasher.

Pero a diferencia de estas, escudadas por una supuesta locura, tendremos frente a nosotros el mal. La simple y pura crueldad humana a su máximo exponente que hará cualquier cosa para salir adelante, en este caso, depredar a sus congéneres. De una forma que puede y debe llegar a herir alguna sensibilidad.

Por desgracia para nuestros villanos toparán con unos protagonistas que, sin haber, ni hacer falta al respecto, una explicación del porque, tienen la asombrosa capacidad de regenerar. Siempre y cuando no les toque la luz del día.

Buscando referentes, me recuerdan a los espíritus malignos asiáticos en general, que solo pueden desplegar su verdadero poder en la oscuridad de la noche. Estando nuestros protagonista alejados de ellos, siendo gente simple que se dirigian al siguiente punto en su viaje antes de ser interceptados de una forma sanguinaria y terminal.

Siendo este ataque el disparador para una película de venganza simplemente deliciosa.Noventa minutos de peleas y destrucción mal coreografiados. Ya que, ¿para qué aprender a pelear si sabes que los ataques enemigos no podrán matarte? Solo tienes que cansarles e ir causandoles daños de las formas más imaginativas posibles.

Las peleas son un disfrute por lo cafre y por lo desvergonzadas. Creando acción desde el lado cutre de la vida. En una epoca donde todo tiene que ser bello, estético y bien coreografiado, reclamo la necesidad de lo sucio, lo bruto y lo cafre como una forma de recuperar la cercania que nos ha abandonado hace demasiado.

Utilizando matices diferentes en todas y cada una de las peleas, para ilustrar diferentes formas de salvajismo. Llegando a incluso permitirse licencias con la WWE (ese RKO delicioso que se ve sobre el agua, o el tributo a los hermanos de la destrucción, Kane y Undertaker).

Aun asi, permitiéndose un momento exquisito de combate al final, con una muy buena coreografía. Completamente innecesaria y que se nota añadida. Pero es un mensaje claro del director que nos viene a decir que si que sabe rodar coreografías, pero no ha querido hacerlo así. Estas declaraciones hay que apreciarlas siempre que aparecen.

Investigando he visto que el coreógrafo de las peleas es el de The Raid 2. Me sorprende que hayan conseguido alguien de tanto nivel. O puede ser que alguien de tanto nivel es capaz de conseguir que funcionen tan bien combates de estilo tan básico.

Película que sabe que no debe tomar las cosas en serio, sino ir por las risas y la diversión. Incluso permitiendo que los villanos lleguen a ganar temporalmente. Que quede patente que realmente saben hacer su trabajo. Aunque cuando el diablo te persigue, mejor salir corriendo.

Transcurriendo de la desgracia a la venganza y de la venganza a la barbarie. Ya que cuando los hermanos empiezan a desenvolverse ven que no pueden parar y que mejor limpiar el planeta de esa cantidad de escoria. Con un director que sabe ir subiendo las apuestas paulatinamente. Llegando a momentos de lirismo en el tercio final cuando parece más una competición de hacer el momento más cafre o la situación más cutre (como el autoenvenenamiento o la autoinmolación por accidente).
Un detalle que realmente aprecio de la película es la falta de explicaciones ante lo que ocurre. ¿Cómo se permite la presencia de esos depredadores? ¿Por qué los hermanos tienen poderes? ¿De dónde salen secuaces para ir a morir como si se los compraran al kilo? ¿Cómo pueden ser más y más incompetentes cuando empezaron siendo tan molones? ¿Qué paso con la madre de los hermanos?

Preguntas sin respuesta en una situación que no lo necesita para ser disfrutada como un niño.

El cine tamil realmente no me defrauda, cada película suya me gusta más que la anterior.

Muy recomendable si te gustan las películas de panes como hostias, las peleas a bofetadas realmente épicas o atropellar puestos de recambio de ruedas.

La frase: Vamos a enseñarles que nadie se mete con nosotros (gloriosas últimas palabras).

La escena: (Demasiadas como para listarlas aquí, me quedaré con las siguientes).

La pelea en el local de competición de bofetadas (por lo brutal y el homenaje a WWE).

La escena inicial de la banda. Casi una coreografía de la devastación y la crueldad.

Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026

Nota del autor:

8,0 ██████ (Muy buena)

 

 

Written by Oscar Hidalgo

Cinéfago demente