& Sons (Pablo Trapero, 2025) – 119 min

Empezaré esta crítica haciendo una pequeña reflexión general. Cuando vamos a un pase de prensa, lo hacemos esperando encontrarnos una película que merezca la pena ver. Nos encanta el cine, y el momento en que te encierras por la mañana en una sala con compañeros de otros medios para ver lo que el público aún no ha podido disfrutar, siempre es especial. A veces, ocurre que das con una racha de estrenos mediocres, y, por lo menos a mí, me sabe mal tener que empalmar varias críticas poco positivas, y me empiezo a preguntar si me estoy volviendo un vinagre o qué es lo que ocurre. Pero no, simplemente se producen muchos proyectos que dan resultados flojos y olvidables, y nuestra labor es no esconder eso y no faltar a la verdad.

Después de esta intro y del título de la crítica, ya os podréis imaginar que ‘Sus hijos’ (2025) no ha sido de mi agrado. Pintaba bien, con el siempre celebrado Bill Nighy a los mandos de una historia sobre un escritor atormentado y alcohólico que se propone reconstruir la relación con sus hijos afrontando un secreto que quebró la familia veinte años atrás.


La historia no empieza mal, pero tampoco aporta nada que no tengamos la sensación de haber visto mil veces antes. Pero bueno, vamos centrando la atención en ver qué tal lo hace Nighy en un papel aparentemente complejo y en la simpatía y frescura de Noah Jupe como su hijo adolescente. Pero el guion empieza a chirriar con cambios de opinión poco justificados, la escena del funeral inequívocamente mal llevada y la aparición de los otros dos hijos, uno de los cuales se descubre como poco menos que una parodia involuntaria del personaje de Wes Bentley en ‘American Beauty’ (1999).

Pero el esperpento llega con la revelación del gran secreto familiar, que además será el sustento de la tensión dramática entre los dos personajes principales de la película. El giro es por lo menos surrealista y le sienta al tono de la película como a un Cristo dos pistolas, llevando a que los diálogos referentes a este asunto se vuelvan completamente en contra de la atmósfera del resto de la historia. Cuando un guion adapta una novela (en este caso, ‘& Sons’ de David Gilbert), entiendo que hay elementos que son estructurales y no los puedes variar, pero hay que ser consciente de cuándo el paso del papel al celuloide no está funcionando, detectar el porqué y buscar soluciones para que tu conjunto no quede herido de muerte y arrastre ese hándicap durante todo el metraje.Esta disfunción entre el tono reinante y la tipología y modo de desvelar el secreto familiar mete en un brete el que debería ser el otro punto fuerte de la película: la actuación de los actores; porqué es muy difícil que con semejante texto su actuación sea creíble. Y lo que sucede a posteriori, cómo se va desarrollando la historia, tampoco ayuda al conjunto.

Al final, van pasando los minutos y el resultado es un aburrimiento sobrevenido mientras vemos a una familia con la que nos cuesta empatizar chillándose y tirándose cosas en cara que realmente nos importan más bien poco, porqué lo que hemos podido llegar a entrar en la historia al principio, ya queda demasiado lejos.

Así que nos encontramos con la dirección de Pablo Trapero, que se siente cómoda en las escenas que se alejan del estudio de personajes que hablan mucho entre ellos y se chillan llenos de dolor, pero se muestra imprecisa justo en esos escenarios, que se supone que son el grueso de la historia.Con los actores parece ocurrir algo parecido: cuando no tienen que lidiar con los textos que derivan del gran secreto desvelado, les va mucho mejor. Bill Nighy es bueno, siempre lo ha sido, pero este podría haber sido el gran protagonista de su carrera y se va a quedar como un borrón al que tampoco ha sabido salvar con lo que le han dado para defenderlo. Noah Jupe es el que está mejor, sintiéndose como un soplo de aire fresco entre tanto adulto torturado y expresando a gritos lo que siente. Al pobre George MacKay le han dado un rol que quizás el papel aguantaba, pero al volcarlo a la pantalla no hay por dónde cogerlo, llegando a rozar el ridículo involuntario entre tanta seriedad. Johnny Flynn sin más, defendiendo su papel con cierta dignidad, pero poca cancha le dan pese a tener un leitmotiv interesante. Y a destacar dos secundarios de lujo: Dominic West en un papel casi paródico que le sienta bien e Imelda Staunton aprovechando al máximo sus pocos minutos de pantalla dotando a su personaje de vida, como no podía ser de otra forma.

En fin, queda la duda de si hubiese salido un mejor conjunto si la gran revelación familiar se hubiese tratado de otro modo. Nunca lo sabremos, pero mi sensación es de falta de rumbo y de criterio errado en la toma de muchas decisiones. Igualmente, no creo que las escenas de tensión dramática estén bien sostenidas, así que seguramente tampoco hubiésemos tenido una gran película sin el lastre que lo merma todo.

Vista en pase de prensa el 3 de septiembre en la sala Soho House (Barcelona)
Distribuida en España por VERCINE / DIVISA FILMS

Nota del autor:

4,0 ████ (Mediocre)

Película en CARTELERA desde el 19 de septiembre de 2026

TRÁILER:

Written by Eloy Cabacas