The Magic Faraway Tree (Ben Gregor, 2026) – 110 min

Las películas infantiles hace tiempo que conquistan también al público adulto; en este caso, una adaptación de la conocida saga de Enid Blyton ya sale con un as bajo la manga al tratarse de una de las escritoras de literatura infantil más importantes del S. XX. Por suerte, esta que nos ocupa lleva a buen puerto la tarea de recrear su espíritu de forma más que digna.
Cuando Polly (Claire Foy) se ve abocada a renunciar a su trabajo, decide junto a su esposo Tim (Andrew Garfield) que es hora de intentar cumplir uno de los sueños que tenían cuando eran jóvenes: mudarse al campo y cultivar tomates para hacer su propia salsa, tal y como hacía el abuelo de Tim.
Sus tres hijos, muy pendientes del Wifi y las pantallas, no se muestran nada contentos con la decisión. Pero Fran (Billie Gadsdon), la más retraída de los tres, descubre que conviven con personajes mágicos; estos le muestran un árbol desde el que puede acceder a mundos de fantasía junto a sus dos hermanos.
Lo primero que llama la atención es los altos valores de producción. No se ha escatimado en presupuesto para crear todo tipo de escenarios y criaturas que harán las delicias de los más pequeños; algunos de ellos tienen reminiscencias a obras clásicas como ‘El mago de Oz’, ‘Alicia en el país de las maravillas’ o ‘Jack y las habichuelas mágicas’. El diseño de producción también acompaña, y esos homenajes nunca se sienten como copias, ya que el conjunto además de bonito es imaginativo y en global se percibe como un todo original y no como pedazos de otras obras.
La historia está hilada estupendamente, con elementos clave bien presentados y que se recuperan en el momento oportuno; y aunque a veces algunos cambios de escenario se pueden sentir un pelín bruscos, nunca llega a verse como algo forzado ni una trama unidireccional que consista en ir recorriendo un punto tras otro hasta alcanzar la meta. Además, está plagada de mensajes que refuerzan valores positivos en los niños de una forma poco sutil pero graciosa. También cabe decir que es entretenida de principio a fin y que no da tregua para el aburrimiento ni de los adultos ni de los más pequeños. Incluso es divertida a ratos, aunque su objetivo nunca sea buscar la carcajada continua. Se nota que el guion es de Simon Farnaby, todo un especialista del género.
Los sueños y la imaginación revolotean por la trama constantemente, siendo causa y efecto de todo lo que ocurre, y dejándonos por el camino reflexiones que merecen la pena. En muchos sentidos, la sensación de parentesco con ‘La historia interminable’ se nos hace evidente.
El reparto es de altura. Andrew Garfield está perfecto como el entrañable y naif padre de familia, Claire Foy clava la voluntariosa esposa siempre dispuesta a apoyar y a dar un paso adelante cuando hay que tomar las riendas, Rebecca Ferguson hace de la malvada bruja de forma convincente y Nicola Coughlan es una hada sui generis que enriquece cada escena en la que aparece. Delilah Bennett-Cardy está correcta en su papel de hermana mayor obsesionada con estar conectada 24/7 y Phoenix Laroche más de lo mismo como el hijo que solo piensa en los videojuegos; pero la verdadera estrella del conjunto es Billie Gadsdon, que nos brinda una Fran poliédrica, muy humana y capaz de sostener todo el metraje en sus espaldas. Su elección de casting es un acierto clarísimo.
Estamos delante de una película que se siente moderna y clásica a la vez, amable y reflexiva, aventurera y hogareña, todo junto y a la vez, sin que ello suponga una contradicción. Y eso ocurre porque está hecha con corazón y oficio.
Vista en pase de prensa el 2 de octubre en Cines Renoir Floridablanca (Barcelona)
Distribuida en España por DIAMOND FILMS
Nota del autor:
7,0 ██████ (Buena)
Película en CARTELERA desde el 9 de octubre de 2026
TRÁILER:

