Prisoners of Ghostland (Sion Sono, 2021) – 103 min. –

AVISO: Atención que ante vosotros tenéis una critica totalmente NO objetiva, fruto del amor por Nicolas Cage y Sion Sono. Un amor que duele algunas veces, pero amor al fin y al cabo.

Sinopsis: Un criminal superpeligroso, tanto que una vez pisa la calle todo el mundo le apunta con sus armas, aún estando encadenado, es liberado de su confinamiento. Tras acabar en masacre su ultimo ataque será encomendada la misión de ir a rescatar a una mujer que se ha perdido en el territorio de Ghostland.

Un personaje tan malote que deja el coche que se le ofrece, para entrar en el paramo postapocalíptico en bici. Cage siempre a favor de la sostenibilidad.

Una mezcla de géneros bien conocida: Sería como mezclar Six String Samurai (1998) (por el ambiente) con Rescate en NY (1981) (por la historia) con Sukiyaki Western Django (2007) (por la estetica). Incluso con un toquecito a lo Mad Shelia (2016)(la versión de aliexpress de Mad Max)

Dirigida por Sion Sono. Que decide invertir su genio en la creación de un mundo postapocalíptico muy interesante, con pequeños oasis de civilización, totalmente desquiciados, rodeados de eriales radioactivos (que sin mostrarse, consiguen colarse en la percepción del espectador).

Realmente un mundo con muchos detalles por explorar. Me encanta el poblado apocalíptico, con gente bloqueando activamente el mecanismo del pueblo para que el tiempo no avance y no se vuelva a producir una catástrofe nuclear. Otrora la gente que no soporta el horror, decide optar por convertirse en maniquíes humanos, olvidando su vida y atrapándose en cascarones. Falsos remedos de ser humano que intentan evitar el holocausto camuflándose para que este pase por encima suyo.

Se nota la locura de Sono, siendo esta tal vez una de sus películas más comerciales, en los elementos de construcción de esta broma de postapocalipsis. Con por ejemplo las cabezas de mujeres en muros. Dando vueltas sin fin, como si de un reloj macabro se tratará. O la misma Samurai Town, una ciudad donde solo hay prostitutas o cowboys mezclados con yakuzas. Una ciudad desesperada, dirigida por canciones infantiles y bailes, intentando atontar las mentes de sus pobladores.

Dirigidos con mano de hierro por el gobernador, que encarnaría el típico demonio airado japonés, con su traje blanco y guantes rojos, que hablan de su pasado lleno de sangre.

Una obra de Cage, centrada en Cage, enfundado en un traje de cuero y avanzando impasible por el postapocalipsis, creo yo que esta vez canalizando en su actuación a Bruce Campbell, por sus diálogos y poses utilizadas. Y Elvis, todas esas referencias al Karate me recuerdan a grabaciones antiguas del rey, con esos mismos movimientos. Me parece muy divertido que su traje se parezca a los utilizados en la obra Gantz, pero en mal, ya que todos sus artilugios son para putear a su portador, de formas bastante cómicas. Aportando al finalizar un elemento que hace referencia a la película Willow (a Mc Mardigan para ser más especificos).

Se le notan los años a Cage, sobre todo en las escenas de acción. Hace muchos años ya de cuando iba abriendo cabezas en Con Air (1997) y se centra más en aportar su presencia, recordándome más al rodaje de Willy’s Wonderland (2021), soltando alguna frase ocasional. En combate sus movimientos son más telegrafiados, dejando en la experiencia de Tak las coreografías más elaboradas.

Me gusta especialmente que para superar una de las mayores dificultades de la película, se opte por hablar y negociar, en lugar de una explosión de violencia innecesaria. Revelando que la amistad es más fuerte que el átomo.

Con Sofia Boutella (la recordareis de Kingsman, Star Trek Beyond y muchos videoclips de Madonna), haciendo un papel justito de damisela en apuros. Tak Sakaguchi haciendo un papel soberbio de samurái honorable (de películas grandiosas, como Versus y Yakuza weapon, un hombre que lo da todo por sus papeles, aun recuerdo cuando perdió un diente en el rodaje de Versus) y Bill Moseley (la casa de los mil cadáveres, la noche de los muertos vivientes) haciendo un papel bien histriónico como gobernador de la ciudad. Por ultimo mencionar a Yuzuka Nakaya, que ya vimos en otra producción de Sion Sono (Forest of Love, 2019).

Haciendo un pequeño homenaje final a la película Django (1966). Si creéis que es un inicio loco de escena de acción, mirar la película original y veréis que es casi a rajatabla.

Una fuerte construcción del mundo, que daría para estar un par de horas en el, con una falta de acción salvaje para lo que esperábamos de Sono. Esa es una de las principales criticas que tiene la película. Cuando en realidad creo que venden más una historia con toques de humor y camaradería.

Tiene un gran conjunto de imágenes potentes. Pudiendo recordar fácilmente cada uno de los escenarios en base a ella. Incluso a los personajes. Siendo la más memorable la de los guardianes de Ghostland, los hijos del átomo. O la escena en que homenajean Mad Max 3 (1985) con la explicación del mundo mediante dibujos (como en la cueva de los niños perdidos).

En definitiva es una película digna de verse, aunque solo sea para buscar todas las referencias que hay en ella. Una historia sencillita con potencia visual.

La escena: La pelea entre Cage y Yasujiro, intentando matarse mientras se protegen de los rivales..

La frase: «Ya sé porque me protegen todos esos espíritus. ¡Porque soy un hombre radioactivo!». 

Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2021

Nota del autor:

10,0 ██████████ (Obra maestra) (si fueramos objetivos, un 7)


TRÁILER V.O. :

 

Written by Oscar Hidalgo