La bola negra (Javier Calvo, Javier Ambrossi, 2026) – 158 min

El pasado 25 de Septiembre hizo aparición la película que arrasó en Cannes y que ahora se postula como la ganadora de los Oscar, ni más ni menos. Eso sí, su popularidad le ha ganado no pocos detractores por su enfoque histórico a una época todavía peliaguda para el pueblo español.
Era previsible que la obra abriría la veda de un debate aún candente, y aquí está, como es natural. No obstante, la política no es algo que acostumbre a tratar en mis artículos, y no será hoy cuando comience a hacerlo. Hablemos de cine, que es lo que nos interesa en último termino.
Comenzando por el proyecto en sí; estamos ante una película de los Javis (Javier Ambrossi y Javier Calvo). Los cineastas nos retratan la trágica historia de un soldado del bando nacional (Sebastián) que se enamora del prisionero republicano al que debe custodiar hasta su fusilamiento. Este relato viene entrelazado con dos narraciones complementarias: la de su nieto (transcurrida en 2017), el cual cumple la voluntad póstuma de su abuelo -que jamás conoció-. Y en segundo lugar, la historia recogida en la obra teatral: La Bola Negra. En ella, un joven granadino lidia con el rechazo social causado por su homosexualidad en 1932. Esta misma obra, escrita por Federico García Lorca, será eje central que aúna todos estos frentes narrativos y cobra relevancia en las otras dos historias.
Con todo sobre la mesa, quiero destacar las actuaciones. Todos cumplen su papel de forma sobresaliente, desde la icónica Penélope Cruz, hasta el apoteósico Guitarricadelafuente con su descarnada interpretación de Sebastián; cada gesto y cada silencio del actor capturan magistralmente el dolor que quisieron plasmar en su personaje, al igual que el sobrecogimiento por la futura muerte de su amado.
Para el apartado sonoro, traían buenas intenciones con el uso de la guitarra española, hicieron de hecho, buen uso de ella; sin embargo, no la han colocado siempre con sus mejores acompañamientos. Además, algunas secuencias de instrumentales llegaban a destiempo o se quedaban más de la cuenta, y eso se nota. Cuando algunas escenas pedían silencio, tenías el engorroso sonido de la trompeta (por ejemplo) saturándola. Nada extremadamente grave, pero difícil de ignorar si me preguntan.
Vistos los puntos anteriores, no puedo (o no debo) continuar sin tratar un punto conflictivo a mi parecer. La historia de nuestro soldado sublevado goza de una potencia emotiva sin igual, su premisa -junto a la trama del nieto- podría haber sostenido por si sola toda la película, sin embargo con la introducción del relato de La Bola Negra, están diluyendo la carga dramática. O sea, las escenas de Carlos suelen ser de calidad; suman al conjunto, sí, pero en ocasiones las percibo como un añadido que acapara demasiada atención.
Vayamos poco a poco, ¿Estoy criticando a “La Bola Negra”, por dar demasiada importancia a La Bola Negra? Suena ridículo (y tal vez lo sea), pero lo que vengo a referir es que se le ha dado una prioridad excesiva a un elemento que debía funcionar como vínculo entre las otras subtramas.
Nadie discute que Carlos sea crucial para conectar las dos épocas, lo que digo es que compite directamente por nuestra atención cuando ya hay una historia con suficiente fuerza para justificar la película. Por ello, catalogarla de obra magna resulta desproporcionado. Tampoco tiene argumentos para aspirar a tal puesto, el guión pudo haberse aligerado en muchos puntos y reforzado en otros.
Por ejemplo: ¿Qué añade la escena de los soldados correteando desnudos con los fuegos artificiales? La imagen muy artística, el significado, muy pobre. No hay un trasfondo que justifique lo que estamos viendo, no conocemos a ninguno de esos combatientes, no escuchamos sus conversaciones, ni sus inquietudes, y como a nadie parece interesarle, a mi tampoco. No es obligatorio construir esa relación para lanzar un mensaje o referencia, pero es que ni si quiera el mensaje me transmite mucho.
Luego, con la escena de Carlos en la nieve se han dado barra libre con las reflexiones “poéticas” o los simbolismos obtusos, nada que contribuya al significado total, y encima alargando el metraje. En serio, ¿Qué aporta a la conversación? Voy a matizar; la abstracción también forma parte del cine, no todo debe llegar mascado al espectador, sin embargo hay que controlar cuando y cómo incluirla.
Tenían la oportunidad de seguir explorando el tema de la represión. Sebastián daba para mucho más que ponerle a tocar la trompeta en un baño. Desarrollad más su contradicción, esa represión interna, ese duelo. Una historia así es capaz de romper a la audiencia, sigue por ese barreal, no lo fragmentes. Os lo dejo a vuestro criterio.
Volviendo a las escenas abstractas, no percibo más que pedantería; se intenta dotar a la cinta de un tono más elevado del que soportan sus ideas. Muy a mi pesar, debo concluir que La Bola Negra supone un proyecto fallido respecto a su potencial…
Concluyendo, me veo en la obligación de aclarar una cuestión. Incluso habiéndole sacado distintos puntos negativos, se nota que se ha hecho con cariño. Que el enfoque no sea de mi agrado no quita el esmero de Los Javis por transmitirnos una pizca de lo que sufrieron estos hombres, de las heridas de esta gente. Por ello, no rechazo esta película, tenía algo que decir y siento que eso la dignifica en cierta parte.
Distribuida en España por ELASTICA FILMS
Nota del autor:
7,5 ███████ (Buena)
Película en CARTELERA desde el 25 de septiembre de 2026
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