Hot Spot (Agnieszka Smoczynska, 2026) – 101 min. –
En un mundo postapocalíptico, donde la el agua y la energía son los bienes más preciados, la sociedad vive conectada a un sistema automatizado para garantizar el suministro. Un detective estará investigando el caso de las cyber brujas, seres que pueden asaltar esa conexión.
Interesante propuesta de cine de ciencia ficción con toques filosóficos de origen polaco, rodada en Grecia por aprovechar todos los espacios vacíos tras la crisis económica del país.
Con una muy buena premisa inicial. Un mundo arrasado donde apenas hay agua, energía o sitio para cobijarse. Lo que queda de la civilización se reduce a una comunidad que está conectada por completo a una inteligencia artificial que controla lo que se gasta y como. Que permite la comunicación mente a mente directamente.
Donde no se permite el malgasto siendo hasta los cadáveres bienes para la comunidad. Como ciencia ficción tiene de todo. Dune por el control del líquido y los cadáveres (llegando a escenas muy fuertes, como literalmente lamer las lágrimas de otras personas). Uso de biotecnología para reducir el despilfarro con animales criados solo para tratar la suciedad. Toques de Equilibrium con una sociedad controlada emocionalmente. Incluso con THX por el tener una sociedad conectada a la maquinaria. Sutilmente podríamos hablar incluso de 1984 con unas adorables escenas de terminaciones muy bien creadas.
Tenemos referencias a todo, pero sin abuso. Con una estética ciertamente cyberpunk en vestimentas y comportamientos (me encanta la vestimenta con falda escocesa del protagonista).
Podría hacernos pensar en una distopía pretecnológica, pero tiene ciertos límites. Con una IA que sugiere pero no es intrusiva, pudiendo leer las mentes conectadas y tener marionetas sintientes permite la individualidad y alaba el uso del instinto humano.
Plagada de pequeños detalles, como el hecho de nuestro protagonista yendo en bici, por el ahorro mismo o con personalidades reproducidas a partir de recuerdos, como la de la abuela.
Realmente ha habido un gran trabajo en la creación del mundo y ambientación, con muchos, muchisímos homenajes. Especialmente a reseñar todos los escenarios, que por lo visto son escenarios reales abandonados en Atenas tras la crisis económica que tanto daño ha hecho en el país.
Con otros detalles, como la telepatía, creados a partir de la necesidad. La esposa del protagonista, la actriz que la encarna, no sabe hablar inglés, así que optaron por que no hablara físicamente y lo hiciera todo a través de voz en off con la telepatía. De la necesidad, virtud.
Me gusta además de la ambientación el aspecto de la banda sonora. Con temazos incluidos por la conexión emocional con el público (ese Europe mientras se pedalea en la bici, mágico. Solo le achaco que siempre usamos las mismas canciones en todas las películas, como si no se creará nada nuevo).
Un world building de lujo. Con una humanidad conectada a la máquina y renovando esa conexión diariamente mediante el consumo de un fármaco. A veces puede haber fallos en la conexión y que te explote la cabeza como en Scanners, pero nada de que preocuparse.
Precisamente menciono a Scanners ya que esta película también homenajea a Cronenberg, introduciendo el personaje de las brujas. Personas que pueden entrar con su mente y hackear la conexión con la maquina. Desconectando a la gente o produciendo «cómicos» eventos.
Todo con tal de liberar a la humanidad de un yugo que no es tal, para que vuelvan a sentir emociones que si sienten.
De esta controversia nace el problema de la película, que por desgracia te deja frío al final. Con tanto esfuerzo para el world building, nos falta a mitad del metraje un poco más de introducción filosófica, de trama de conflicto de ideas. Si tan buenas son las brujas, porque están al borde de la muerte y mendigan asilo al sistema que si funciona. Que funciona e intentan destruir desde dentro para causar el caos que les lleve a la muerte.
No es un conflicto de libertad o esclavitud es de vida o barbarie. Y la oposición esta en el lado muy malo de la ecuación. Con un mensaje de paz y amor que en realidad no es tal. Es una propaganda muy mala que tendría que haber sido más ampliada. Es algo que hemos comentado mucho al acabar la película. Se centra demasiado en acción e investigación y no trata los por qué. Normalmente me quejo de que sobra explicación, aquí justo al contrario.
La directora en la presentación trató de convencernos de sentir en vez de ver la película. Eso en mi mente suele ser una bandera roja. Tras el visionado lo capté claramente.
Tenían material hasta para una serie completa. Pero se crea una muy mala conexión. Queríamos alimento para la mente, no opio para la masa. Cómo intentan vender los rebeldes en la película. Con actos que se me antojan como anatema. Como ir desperdiciando agua en una sociedad que llega a lamer de la barra de la cocina si se les cae liquido en ella.
Producirá esta pérdida de carga mental que la película llegue a un final en barrena, con una escena demasiado metafórica como para ser comprendida o relevante. Personalmente me quedo con que es una alucinación del sistema.
Con un trabajo que me pareció correcto por parte de los actores. Unos cuantos desnudos de más, completamente innecesarios, pero artísticos como diría la directora (algo que empieza, por desgracia a ser demasiado común). Comento el papel de Noomi Rapace, que aunque bueno es completamente anecdótico, apenas aparece 5 minutos pero se vende como si fuera el mayor reclamo de la misma.

Película recomendable si te gusta tener mascotas que comen la sociedad, ir en bicicleta al trabajo postapocalíptico o ver como a un viajero del metro le explota la cabeza.
La frase: (Ninguna reseñable).
La escena: El momento en que Djonny lame el café directamente de la mesa (si algo hace pensar en situaciones de carestía y control es ese momento).
Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026
Nota del autor:
5,5 █████ (Mejorable)
TRAILER V.O.:

