The Tale of the Crimson Oni (Hidenori Inoue, 2026) – 186 min. –

Una mujer oni, enamorada de un señor feudal, intentará vivir su vida como humana. Luchando para huir de su funesto destino como demonio que la condena a hacer el mal y consumir humanos.

Nueva obra de la compañía Geki Cine. Especializados en crear fantásticas obras de teatro, con efectos especiales y diseño digno de cine. Grabando sus obras en directo con múltiples cámaras (en algunas producciones han sido hasta 40 cámaras simultaneas) para poder montar los mejores planos y crear una grabación que imita y mejora el mismo cine. Con el espíritu de producción en directo y con una sola toma. Ya que se graba durante una representación real, con el público presente y de hecho interaccionando con el (es en esta obra donde he apreciado más interacción con el mismo, especialmente en el momento de «¿han visto este oni?»)

Normalmente combinan en una misma obra toques históricos, comedia, mucha acción y género musical, nunca a partes iguales. Para poder dar un toque característico y preponderante a cada una de sus obras. En este caso nos han sorprendido con una obra de corte muy dramático. Con un romance de fondo. Llamémosle dramance a esta mezcla de género.

Inspirado en la mitología japonesa, dejando el corte histórico ligeramente de fondo. Utilizando la leyenda del oni rojo y el oni azul. Donde el oni rojo quiere integrarse y vivir con los humanos, para huir de su maldito karma. Y el oni azul pretende ayudarle, arrobándose el papel de villano para cometer fechorías y que la gente acepte al oni rojo por protegerles.

En este caso, se nos presenta una historia, donde una oni vestida de rojo, Beniko, cansada de su triste destino, intentará cambiarlo. Pasándose a enamorar del señor feudal de la zona. Un samurái noble, que viste completamente de azul. El cual la amará con devoción llegándose a casa con ella e incluso formando una familia.

Qué bonita historia de redención si no fueran los cinco primeros minutos de una obra de tres horas de duración que se pasará como en un suspiro.

En ella, nuestra Oni se refugiará en un poblado campesino con su hija, tras haber sido atacado el castillo donde vivía. Procediendo a ser buscada por su marido. Los hombres del cual han herido gravemente a un oni que rondaba en esas tierras, el infame Tochinoki.

Se sucederán los desencuentros y desgracias, con aventuras y descubrimientos para llegar a nuestro amargo final.

Siendo una obra de teatro donde los actores lo dan todo. Lamento que el publico no pueda ver la expresividad de los mismos, que nosotros si vemos en primer plano.Especialmente el papel interpretado por Ray Yukuza (Beniko – oni rojo) por su gran expresividad pudiendo alternar entre la hermosa delicadeza y la incontenible furia cuando se desata. A su vez sus canciones son simplemente pura belleza. Su presencia en escena es brutal. Me parece que no la he visto en otras obras anteriores del Geki, ojalá salga en más.

También menciono el papel del jefe del pueblo, que normalmente es casteado de villano con mucho toque de sátira. Y aquí hace un papel, que aunque secundario, es tremendamente divertido. Como un jefe campesino con toques de empresario neoliberal que solo quería el bien para el pueblo pero sus habitantes… ya hablamos otro día.

Mencionando el tema musical. Normalmente suele ser uno de los elementos principales en la obra. Con unos temas muy elaborados y que están integrados en la historia. Aquí, respetando el hecho de su increíble elaboración y cuidado, podemos decir que son más transicionales, siendo parte del hilo conductor de una escena a otra, en lugar de siendo parte de la misma escena. Me ha parecido curioso. Un detalle más.

Por supuesto manteniendo la música en directo. Aunque en este caso los músicos no están integrados tampoco en las escenas. Pasando de un ritmo rock y heavy como en otras obras a uno más suave y con baladas. Para remarcar el ritmo triste de la obra.

A nivel de producción, en esta obra, en lugar de tener una altísima producción, con edificios y escenografías más elaboradas se opta por algo más minimalista. Centrándose en los actores en lugar de un trabajo de atrezzo. Para que nada distraiga del drama que ocurre. Se que se suelen adaptar a los teatros donde trabajan, este me daba impresión de ser uno un poco más pequeño de lo habitual. Tal vez por eso la elección escenográfica.

En el metraje que tenemos por delante, al ser menos actores se permiten escenas de combate más elaboradas. Con toques de kabuki por las mismas poses que adoptan. Pudiendo hacer combates largos. Eso si, sin llegar a la espectacularidad que vimos en Fortress of Skulls.A nivel emocional, consiguen llevar la emoción de la obra al asiento del espectador, viendo el desgarro emocional de la mayoría de los personajes (no digo todos, porque a la mayoría de onis y espíritus… Esos están aquí por las risas). Solo siendo roto por las pocas escenas del chaman, que se me antojan divertidísimas, especialmente cuando se involucra la mano de su abuelo. Como siempre, introduciendo un poco de aire en la narración para que la siguiente escena te impacte más.

Los efectos especiales en esta película son muy mínimos, así que no merece la pena entrar en ellos. Humo, algún prostético y poco más. Pero remarcaré los efectos de sonido, que están muy bien introducidos. Sobretodo si pensamos que es una obra en directo y que no se puede rectificar.

Nuestra narración por último nos hará reflexionar. Cuán ciegos podemos llegar a ser por amor, o cuánto estamos dispuestos a aceptar si creemos que las intenciones realmente son puras. Pudiendo llegar a entender trasfondos completamente horribles (los onis comen gente, punto, no hay vuelta de hoja).

Haciéndonos ver por otro lado, cuánto estamos dispuestos a sacrificar para realizarnos en la vida. Para ir en contra de los designios de Buda, cuanto podríamos poner en juego. Nuestra vida, nuestra alma, la de nuestros allegados. Hasta qué lugar podemos ir con tal de intentar ser los amos de nuestro propio destino y emociones.

Puede que al final toda lucha sea estéril, o no. Y todo esfuerzo en realidad sea para los que vienen detrás de nosotros. Esperando al menos ofrecerles un mañana mejor.

En suma, tenemos ante nosotros una obra de arte, directamente traída desde Japón.

La frase: (Dos frases de hecho)

  • Dentro de ti conviven el rojo y el azul. Intenta ocultar el rojo y vive a través del azul. (Referencia al cuento original).
  • ¿Tengo derecho a florecer cuando todo se marchita a mi alrededor?

La escena: (Dos escenas también)

  • El momento de la canción de Beniko, lamentándose por haber nacido Oni.
  • La escena de la batalla con el climax final.

Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026

Nota del autor:

10,0 ██████████ (Obra maestra) (Sigo considerando que no somos dignos de vivir en el mismo tiempo en que se crean estas obras de arte)

Written by Oscar Hidalgo

Cinéfago demente