La fuente de la vida (2006)

Título original: The Fountain
País: EEUU
Primera proyección: Italia, 4 Sept. 2006 (Festival Internacional de Cine de Venecia)
Duración: 96 min
Director: Darren Aronofsky
Guión: Darren Aronofsky , Ari Handel
Música: Clint Mansell
Género: Romance. Drama. Ciencia ficción. (Siglo XVI) (Realidades alternativas)
Reparto: Hugh Jackman, Rachel Weisz, Ellen Burstyn, Sean Patrick Thomas, Donna Murphy, Mark Margolis

“[...] Una notable forma de explicar el significado de la muerte […] Con un estilo visual moderno, personal y a su vez atractivo combinado con una excelente fotografía que puede incluso impresionar [...]”

Una notable forma de explicar el significado de la muerte es lo que nos presenta el director Darren Aronofsky (“Réquiem por un sueño“, 2000) a través de tres épocas diferentes (pasado, presente y futuro) donde nos narra la historia la historia de tres momentos y tres hombres que posiblemente sean la misma persona… o no (esto se deja a la imaginación del espectador).

La historia se centrará en el presente, donde nos encontramos con Tom Creo (Hugh Jackman), un doctor que trabaja intensivamente en un laboratorio junto con su equipo para encontrar una cura para el cáncer. Tom dedica casi única y exclusivamente su vida a encontrar ese remedio para salvar a su mujer, Izzi (Rachel Weisz) que tiene un tumor irreversible. Para él, el cáncer de su mujer no es un camino hacia la muerte, sino una enfermedad que tiene cura. A través de las otras dos historias, la del pasado y la del futuro, iremos viendo como esta magnífica historia de amor nos transmite un mensaje que muchas veces solemos olvidar y que el director logra recordarnos al final de la película de una excelente manera.

Es importante comprender el paralelismo que existe entre las tres historias con la novela inacabada de Izzi para saber en condiciones de qué nos habla la película. A lo que también estará sumamente ligada la explicación que Izzi narra a Tom sobre Xibalbá, una nebulosa brillante a la que van todas las almas mayas cuando mueren. También es importante identificar la reflexión interior que se nos quiere mostrar, en la que no se busca una lógica a las tres historias que se narran, pues más bien que se trata de una película introspectiva.

El reparto compuesto por Hugh Jackman y Rachel Weisz, es maravilloso,  y se nota que gran parte de esta película se debe a su compromiso con el film. Una historia verdaderamente poética que se consigue gracias a sus buenas interpretaciones, que para nada son decepcionantes ni aburridas. Hugh Jackman realiza un papel notable y que tiene pequeños paralelismos a su interpretación de Robert Angier en “El Truco Final: El Prestigio” (2006) al ser un personaje ambicioso con una meta que quiere conseguir y que no parará hasta lograr. Un actor que encaja tanto siendo mago del siglo XIX como un doctor del presente que busca una solución para su mujer. Rachel Weisz, poco puedo decir de ella, ya que apenas he visto nada suyo, pero en “La fuente de la vida” su interpretación me gustó. Le da esa realidad y pasión a un personaje que no teme a la muerte y que ayuda a su marido a afrontar la misma desde otro punto de vista.

Gran impregnación de luces y efectos especiales que son constantes en todo momento de la película. Con un estilo visual moderno, personal y a su vez atractivo combinado con una excelente fotografía que puede incluso impresionar. Buena banda sonora realizada por Clint Mansell (“Moon“, 2009) que nos plasma una música que va a juego con la película y que no pasa desapercibida en ningún instante.

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)
Promedio de notas:
7,0 ███████ (Buena)
Filmaffinity: 6,0 | CINEol: 6,7 | IMDB: 7,4 | LGEcine: 8,0

Escuchar BSO (Enlace externo) 


COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Sandro Fiorito
“Siempre es muy de agradecer que un director quiera romper las barreras cinematográficas ofreciendo desde la meca hollywoodiense productos diferentes a los de la media, cintas originales que destaquen bien por lo ingenioso de su historia o por lo atractivo de su formato, aún haciendo temblar los cimientos de un público que no garantiza el éxito en taquilla de una película de determinadas características. “La fuente de la vida” es un buen ejemplo de este tipo de arriesgadas hazañas, pues Aronofsky gravitó sobre el espacio de su propia mente con una trama que puede ser muchas cosas excepto comercial. Al ser complejo su mensaje, creo que necesita de un segundo visionado para la total comprensión del conjunto, que se compone de una historia muy sencilla secundada por otras más enrevesadas. Un oncólogo de nuestro tiempo que investiga una cura para el cáncer de su propia mujer; un conquistador del siglo XVI que se adentra por las Américas a las órdenes de Isabel (aunque no se cita textualmente, suponemos que se refiere a la Católica, por el tiempo en el que se desarrollan los actos) durante el periodo inquisitorial; y un hombre de aspecto budista que, en el futuro, levita en el interior de una esfera suspendida en el espacio. Cada uno tiene una misión diferente en su forma pero igual en su fondo: su amada mujer. Para tener éxito en sus tareas, uno lucha desde el escepticismo religioso de la medicina, otro desde una apasionada entrega a la religión católica (buscando el bíblico árbol de la vida que también sirve de nexo de unión en el resto de los relatos) y el último, más abstracto, espiritual y con mayor número de interpretaciones, basa su existencia en una forma de vida zen, desde la que medita con el fin de encontrarse con su propia conciencia (pero este último hecho resulta muy difícil de explicar en una sola línea, pues para entender el budismo y todas sus ramificaciones, o incluso alguno de los koans (problemas) de la tradición zen que también pueden aparecer, hace falta ver todo desde lo más profundo de nuestro interior, no habiendo cabida para el análisis superficial). La vida y la muerte según este director. No deja indiferente.” 7.

About these ads