Wash Away (Takuya Miyahara, 2026) – 77 min. –

Una pareja asistirá a un fin de semana de relajación en un spa a la orilla del lago. Para descubrir que la obsesión con la hidratación de su personal esconde algo.

Película del director novel Takuya Miyahara (no he sabido encontrar más información sobre él, presupongo que esta es su ópera prima). El cual nos ha traído una propuesta de j-horror que me ha gustado por lo alejado de lo común de la misma.

Ante nosotros tenemos una película muy corta, apenas 77 minutos. Con una factura superior a la propuesta de horror japonesa habitual. El trabajo de cámara es mejor, el trabajo de localización es mucho mejor (no aparenta un telefilm). No intenta crear una leyenda urbana, se separa bastante de los cánones habituales.

Es más, diría que su clasificación es más el miedo que el horror. Ya que intenta meterse en tu cabeza en lugar de desplegar una serie de muertes que va in crescendo. El contador de cadáveres se mantiene bajísimo casi hasta el final de la misma obra.

Con mucho cuidado a los detalles, especialmente a la decoración, con un elemento que me encanta. La decoración ambiental esta realizada principalmente con ikebana, ramas secas posicionadas de forma artística. Algo que se me antoja cómico en una película que versa principalmente sobre el agua.

Y de eso va la película, del agua. El director nos afirmo que era una cosa que daba mucho miedo, siendo nuestro cuerpo tres cuartas partes de liquido y necesitarlo constantemente para vivir.

Con una pareja cuya relación esta atravesando un bache por la tendencia al aislamiento del hombre. Siempre ocupado con el móvil e incapaz de afrontar los problemas de frente. Una historia de problemas de comunicación. Los cuales han sido invitados a un spa a las orillas de un lago precioso. Donde los agasajarán con deliciosos tratamientos y mucho relax, que falta les hace. Atendidos en todo momento por un personal atento y siempre complaciente. Demasiado atento y demasiado complaciente.

Uno de los aciertos de la película es el trabajo del sonido y la banda sonora. No estoy seguro de que sea algo igualmente disfrutable en nuestras casas. Con unos planos, que en la vida normal apenas les daríamos importancia y serían completamente rutinarios, pero gracias al trabajo de cámara y de banda sonora te crisparán rápidamente. Haciéndote desconfiar de todo y de todos.

Es una película muy corta, y muy lenta a su vez, pero no podrás parar de mirar. Rápidamente se capta cual es el tema de la película (recordándome mucho a un clásico del horror americano llamado Stuff, una de mis películas de cachondeo favoritas). Pero eso no merma en absoluto el disfrute. Se cuece a fuego muy lento todo. Apenas ocurre nada hasta el final.

La película juega con eso y no se alarga, para no hacerse pesada. Quiere dejarte incómodo. Primero con lo que ocurre. Y luego continúa la incomodidad con las conversaciones de pareja, con las que fácilmente podemos empatizar por uno y otro lado (yo empaticé con el lado del personal, pobre gente, lo que tienen que soportar).Alabo el trabajo de los actores, siempre hieráticos e inexpresivos los miembros del spa. Gracias a ello reflejando nuestras dudas haciendo que la intranquilidad aumente. Mientras simplemente te ofrecen agua para que estés siempre hidratado, que si no es malo para la salud.

Costumbre que de hecho es muy tradicional en muchos spas tradicionales que utilizan aguas medicinales locales y siempre recomiendan consumir un poco por su contenido mineral.

De la película solo diré por un aspecto negativo que el final no me gustó. Tiene un primer final, bastante valiente y conciso (y previsible). Pero se alarga como unos 5 minutos más para un segundo final, mostrando mucho más de lo que es necesario. Siempre recomiendo insinuar y no mostrar, para que el espectador rellene los huecos. Y aquí se muestra demasiado. Para rematar con una escena justo al final que nadie en la sala llegó a entender correctamente si se mantenía la coherencia con lo anterior.

Película recomendable si te gustan los spas en el lago, beber mucha agua o cultivar nenúfares en licor negro.

La frase: Sin agua no podríamos vivir, así que hay que beberla con reverencia.

La escena: Me gusta bastante el momento de la primera cena, con la visita de la pareja anciana. Por lo tremendamente incómodo e intrusivos que es.

Vista con PASE DE PRENSA en el Festival Internacional de Sitges 2026

Nota del autor:

6,5 ██████ (Correcta) (el segundo final me desmereció un poco el resultado)

 

Written by Oscar Hidalgo

Cinéfago demente