CRÍTICA | RUEDA DE PRENSA CON GIUSEPPE TORNATORE | PHOTOCALL

 

la mejor oferta_bannerTítulo original: La migliore offerta
País: Italia
Primera proyección: Italia,  1 Ene. 2013
Duración: 124 min.
Director:
Giuseppe Tornatore

Guión: Giuseppe Tornatore
Música: Ennio Morricone
Género: Intriga
Reparto:
Jim Sturgess, Donald Sutherland, Geoffrey Rush, Sylvia Hoeks, Philip Jackson, Liya Kebede, Dermot Crowley, Kiruna Stamell, Miles Richardson, Lynn Swanson, Maximilian Dirr, Sylvia De Fanti

“Pagar por ver lo nuevo de Tornatore, quizás puede ser “la mejor oferta” de cartelera […] Posee las cualidades suficientes como para tener al espectador enganchado […] Hay ciertos momentos en los que la tensión que sufre el protagonista la llega a padecer el espectador

La mejor oferta__posterPocas veces una película me ha hipnotizado tanto. En su conjunto, “La mejor oferta” posee las cualidades suficientes como para tener al espectador enganchado. No en vano, pienso que su desenlace final peca de poco original, aunque logra de una forma muy conseguida y acertada, hacernos pensar sobre lo visto una vez finalizado el film. 

Me ha gustado mucho la forma en la que nos presentan a Virgil Oldman (Geoffrey Rush), un reputado tasador y subastador inglés que lleva una vida solitaria y lleva una forma de vida un tanto peculiar. Llevando una vida rutinaria en la que es un auténtico experto en su campo, verá como poco a poco su modo de vida cambia al empezar a tasar una valiosa colección de arte de Claire (Sylvia Hoeks), la propietaria de una finca, la cual sufre una extraña agorafobia que impide que se vean personalmente.

Si alguien me pregunta por qué me ha gustado el film de Tornatore, diré lo siguiente: Para empezar Geoffrey Rush (“El discurso del Rey“, 2010). El actor australiano lo borda, realizando una más que solemne interpretación, consiguiendo algo muy importante que es llegar al espectador y sentirse identificado con sus temores, sus preocupaciones, miedos, etc.
la mejor oferta_001Hay ciertos momentos en los que la tensión que sufre el protagonista la llega a padecer el espectador. Momentos incómodos, lugares en los que uno no debería estar, etc. Ya en sí, la caracterización del personaje de Virgil Oldman es curioso de por sí. Un hombre de ya cierta edad, adinerado, que puede permitirse cualquier lujo y con una forma de vida un tanto excéntrica no pasa inadvertido. Pero aún así, lo que más me gusta es lo que uno acaba viendo entre líneas, siendo ahí cuando ves su verdadero interior. Mirando más allá, ves a una buena persona, sola, que se está marchitando y que pese a que tiene bajo control su vida, no es capaz de poder tener una relación con una mujer.

Sin hacer olvido del resto del engranaje, Jim Sturgess (“El atlas de las nubes“, 2012), Donald Sutherland (“American Gun“, 2005) y Sylvia Hoeks (“Tirza“, 2010) me han gustado por partes iguales, destacando quizás un poco la interpretación de Sutherland, quien ya con una curtida experiencia parece que ni actúa, siendo un personaje también carismático, pese a que su rol casi de mero secundario.la mejor oferta_002Su trama es otra de sus cualidades, adentrando al espectador en el mundo del arte, la restauración, falsificaciones y los conocimientos que vamos viendo a través del propio Virgil, quien logra que lleguemos a palpar casi como él mismo hace, las obras de arte y llegamos a contemplar su belleza y lo que hay más allá. Sin olvidarnos también de la evolución que sufre el propio protagonista en la que vamos viendo como poco a poco, por diversas circunstancias, Virgil va abriendo su corazón.

Todo ello se hace mas disfrutable gracias a una magnifica fotografía que nos deleitara con majestuosos planos acompañados, eso sí, por una fabulosa banda sonora compuesta por el ya magnificado Ennio Morricone (“Malèna“, 2000). Para la ocasión, realiza unos temas muy llamativos, significantes y que son una delicia para el oído. Da gusto una vez acabada la película, volver a escuchar algunos temas como “Un Violino” o “La migliore offerta”.
la mejor oferta_003Así pues, y válgase la redundancia, creo que pagar por ver lo nuevo de Tornatore, quizás puede ser “la mejor oferta” de cartelera. Yo quedé satisfecho y repetiría.

Distribuida en España por Filmax.
Vista en PASE DE PRENSA el 27 de Junio de 2013 en los Cines Verdi, Barcelona.

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)
Promedio de notas:
No realizado. Película en CARTELERA a partir del 5 de Julio de 2013.
FilmAffinity: — | CINeol: — | IMDb: — | LGEcine: 8,0

IMÁGENES DE LA PELÍCULA
PHOTOCALL EN MADRID

RUEDA DE PRENSA de Giuseppe Tornatore | Director y guionista de cine

Cinema Paradiso fue un fracaso absoluto, el peor de mi vida, y en un año, cuando empezó a viajar por el mundo se convirtió en el éxito que todos conocéis”

Tras la emisión de la película en el pase de Madrid, Giuseppe Tornatore ofreció una rueda de prensa en la que opinó sobre diversos temas temas relacionados directa o indirectamente con la película y su cine en general. Aquí transcribimos una selección de las preguntas y respuestas más interesantes a nuestro juicio. Mari Carmen Fúnez, para LGEcine, estuvo allí para contárnoslo. 

Foto de Mari Carmen Fúnez para LGEcine.org

En La mejor oferta vuelve a colaborar con Ennio Morricone, ¿cómo es su relación?

Llevamos 25 años trabajando juntos y tenemos una relación muy especial. Nos conocemos muy bien y aunque no estemos trabajando en ninguna película, siempre estamos hablando de ideas, de métodos de aplicar la música a las imágenes. Cuando hacemos una película juntos, tiene siempre una actitud que me sorprende. Ha hecho más de 400 películas y todavía, la noche antes de ir a grabar la banda sonora, no duerme. Tiene el miedo de un principiante y eso me encanta. También me encanta que siempre esté a disposición de la película. Con esta película, en cuanto leyó el guión le vino a la cabeza la partitura de voces femeninas, así que la grabamos antes de rodar.

¿Por qué decidió rodar la película en inglés y con actores internacionales?

Porque esta historia era difícil de ambientar en Italia, le hubiera dado al film un toque de comedia que no le hubiera venido bien. Me habría obligado a una identificación de los lugares casi de crónica, lo que hubiera ido en contra de darle a la película una ambientación casi indefinida para darle más importancia a la identificación final de Praga. Esto me llevó por tanto a decidir una ambientación medio europea, la película se rodó en Viena y en el norte de Italia. También por ello, el productor y yo decidimos hacerla en inglés con un reparto anglosajón. Es una decisión que nace de la película.

La idea de la película nace de 2 ideas distintas, ¿cuál era la original y cómo se mezclaron?

En 1984 entre muchos apuntes de los que tengo había uno relativo a la figura de una chica agorafóbica. Me contó un amigo que tenía a su vez un amigo con una hermana agorafóbica y que no salía nunca de casa. Me pareció muy interesante y empecé a escribir unas notas sobre ello y a pensar en una historia que girase en torno a ella, y la historia que salió no me volvió loco así que las notas estaban por ahí. Pero cuanto más me gustaba el personaje, menos me gustaba la historia que había escrito. Muchos años después, por motivos distintos, empecé a interesarme por la figura del agente de subastas y empecé a escribir historias sobre este personaje. Curiosamente, también en este caso me gustaba más el personaje que las historias y un día, acordándome de estas dos situaciones, entendí que estos dos personajes nacidos de historias y momentos distintos, tenían una grandísima fuerza de atracción, así que empecé a hacer que interactuaran y nació una historia totalmente distinta a las anteriores que funcionaba, que me gustaba, que sacaba algo adelante. O sea, que todo parte de 1984 pero la fase final se hizo hace 6 ó 7 años.

¿Cómo eligió a Geoffrey Rush para el protagonista? ¿Cuál es su reflexión sobre que la película sea de un hombre que pierde la cabeza por estar rodeado de arte?

Ya cuando estaba escribiendo el guión de la película, cuando decidí que no iba a ambientarla en Italia, empecé a pensar en el rostro de Geoffrey Rush. Cuando terminé de escribirlo le mandé una copia sin conocerle personalmente, y 6 días después me escribió y me dijo “lo he leído y la voy a hacer”. Nos vimos en Toronto porque él no podía venir a Europa y yo no podía ir a Australia, así que nos encontramos a mitad de camino, y empezamos a trabajar inmediatamente. A los 5 minutos de presentarnos empezamos a hablar de las escenas y ya parecía una reunión de trabajo. Trabajamos mucho los diálogos, las frases, los personajes….incluso cuando empezó el rodaje, por las tardes cuando íbamos a cenar a un restaurante, ahí estaba Geoffrey trabajando en su guión. Hizo una preparación muy larga y muy entusiasta, él tiene una relación muy fuerte con su trabajo y con los personajes que interpreta, pero sin ser obsesivo. Es muy luminoso, muy alegre, ocurrente y muy gracioso. Su método de trabajo es muy fuerte pero acompañado de una ligereza y una simpatía poco comunes. Es uno de esos actores que cuando terminas de rodar con él quiere volver a hacer inmediatamente otra película con él, porque es divertido, porque no es nada pesado y el empeño y las ganas que pone a los personajes son absolutas.

El tono de la película parece muy de Hitchcock, De Palma o Polanski, ¿son estas sus referencias?

Lo tomo como un cumplido pero si le dijera que cuando me planteé hacer esta película me propuse hacer una película con referencias hitchckonianas, depalmianas o polanskianas, sería una gran mentira. No he pensado en ninguna referencia como no lo pienso con ninguna de mis películas, porque si lo hago me castra, me bloquea. No sé si hay alguna referencia a Polanski en mi película, si la hay es algo que no ha sido querido, ha sido involuntario. De hecho, cuando se ve en una película una llave o una cerradura, todo el mundo piensa en Hitchcock, como si él hubiera inventado las cerraduras, o como si aparece un payaso y todo el mundo piensa que has hecho una referencia a Fellini. Ya existían los payasos antes de Fellini. Es difícil el mundo de las referencias, la cita más sincera es la inconsciente.

En la película Donald Sutherland le dice a Geoffrey Rush que “las mujeres son como las subastas, nunca se sabe si es la mejor oferta” ¿eso le ha ocurrido a usted en el amor o en el cine?

No lo sé. Puedes dedicar 24 horas a tu oficio y siempre tener la sensación de que no es bastante o como en el amor, que piensas que has dado todo lo que podías dar y no ha sido suficiente o que el otro pensaba que podías haber dado más.

También se dice otra frase en la película que es “Saber de arte y tener un pincel no te hace ser un artista”, ¿esa metáfora cree que es válida para el cine que se hace actualmente?

Es un principio que puede ser explicado a todo. Cuando ves una película o estás frente a un cuadro en un museo o lees un libro, adviertes inmediatamente si tiene una cierta sensibilidad, pero es inexplicable, no sabes porqué pero te das cuenta. Un film puede ser imperfecto pero te transmite un dolor, una sinceridad o un encantamiento que otra que puede ser más perfecta no, o como afortunadamente pueda pasar que esas sensaciones te las transmita una película perfecta.

¿Qué valoración hace de los premios?

Para mi todas mis películas son imperfectas, se podrían haber hecho mejor. Las hay que han tenido éxito y otras que no. Mi fracaso más negro ha sido “Una pura formalidad” de 1993. No ganamos una lira con ella, pero ahora todo el mundo la considera de culto y me escriben diciendo que era muy buena. Es imposible saber si una película va a ser un éxito o no. Además ahora la vida de las películas es tan larga que muchas veces no sabes qué esperar. Cuando se estrenó Cinema Paradiso fue un fracaso absoluto, el peor de mi vida, y en un año, cuando empezó a viajar por el mundo se convirtió en el éxito que todos conocéis. En cuanto a los premios, sería hipócrita no reconocer que te gustan cuando llegan, pero es de sabios al día después de haberlos recibido olvidarse de ellos. La experiencia del Oscar fue fascinante, pero fui muy consciente de que había que guardar ese momento maravilloso, pero al día siguiente hay que volver a trabajar. No puedes pasar la vida pensando “he ganado un Oscar o un David”, hay que trabajar.

¿Cuál es la situación del cine en Italia? ¿Qué opinión le merece la tecnología digital?

La situación en Italia con lo que respecta a la industria del cine, creo que es muy similar a la española. Aparte de la gran crisis económica de la que todos somos víctimas, nuestra industria también se ha tenido que arrodillar sobre todo por culpa de la piratería. El público ya no va a las salas de cine como hacía antes. La franja de público que hasta hace unos años iba al cine, ahora se queda en casa, quizá porque no es tan barato como entonces. Antes se decía que las épocas de crisis eran muy buenas para el cine porque como es la actividad más económica, la gente iba al cine en lugar de irse de vacaciones, pero esto ya no es real. Hay que resignarse a la idea de que la sala de cine ya no será el elemento esencial de la vida de una película. Creo que seguirán existiendo, no creo que desaparezcan nunca, pero la vida comercial de una película ya no coincide exclusivamente con la proyección o con el tiempo que dura en una sala. Lo que deseaños es que los varios soportes que existen ahora en los que se pueden ver películas, sean buenos desde un punto de vista de la imagen y se puedan ver las películas bien. En Italia se hace menos películas que antes, se hacen muy pocas de hecho. El éxito totalmente imprevisto de mi película en Italia ha puesto encima de la mesa la cuestión de que, antes parecía que el público sólo quería comedias y por eso sólo se hacen comedias. Mi película tenía todas las características para no funcionar, y ha hecho una taquilla increible. Esto quiere decir que el público no quiere sólo un tipo de películas, quiere una oferta lo más variada posible. Pero el hecho de vernos obligados a hacer cada vez menos películas, nos impide dar esta oferta tan particular en cuanto a historias o a géneros y esto empobrece cada vez más a la industria. Hay que recordar que al cine cada vez va menos gente, pero el número de películas que se ven cada vez es mayor. Hay una paradoja en ello, lo que quiere decir que el mundo del cine tendrá que darse cuenta de que hay que ampliar esta oferta porque es lo que el público quiere, y espero que esto se pueda hacer gracias a la tecnología.

Adoro las películas de 35 mm y los proyectores, y ese mundo siempre estará en mi corazón, pero esto no me limita a estar nostálgicamente ligado a esa técnica de entonces. Hoy desgraciadamente, la elaboración de películas en 35 mm no te da la calidad que te daba hace 30 años. El digital me da posibilidades que no me da la película.

Su cine es muy autobiográfico, ¿en La mejor oferta también?

Cuando se dice que en general en cada película hay algo autobiográfico no es mentira, pero en mi caso ha habido películas tan autobiográficas como “Cinema Paradiso”, pero otras como “La mejor oferta” no tienen nada que ver con mi vida. Mi filmografía no es lineal, siempre que puedo cambiar de camino lo hago. También me gusta volver a temáticas que ya he tratado.

¿Cómo se lleva con los nuevos directores?

Estoy encantado de que salgan nuevos directores. Cuando voy al cine dejo el oficio en casa, soy un espectador más y descubrir nuevos realizadores es música para mis oidos. Tengo muy buena relación con ellos, les felicito por sus películas. Nunca he sentido celos por ello.

¿En qué medida le condicionó el Oscar?

Nunca he tenido complejo de Oscar ni tampoco el de la película que no ha tenido el mismo éxito que la que ganó el Oscar. La peor crítica que he recibido en la vida fue para “Cinema Paradiso” en su estreno, por tanto la relación entre la película y el público va cambiando. Es importante hacer una película poniendo el máximo empeño y la máxima sinceridad. Con “La mejor oferta” esperaba que funcionara pero no me esperaba el éxito que ha tenido. Quizá en 10 años me digan que “Una pura formalidad” era mejor que “La mejor oferta”. El secreto es hacer una película como si estuvieras haciendo la película más importante de tu vida.

Bertolucci dijo una vez “cuando estés rodando un encuadre tienes que pensar que es el último”, para darte cuenta de en qué medida tienes que poner toda tu energía. El público, e incluso los críticos, tiene derecho a cambiar de opinión.

Crítica de Sergio Cuenca. Rueda de prensa y photocall por Mari Carmen Fúnez.

Written by Sergio Cuenca

Cofundador LGEcine

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