Photocall de la Premiere de ‘El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos’

El martes 16 de diciembre se llevó a cabo en los Cines Kinépolis de Madrid la Premiere de El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos. Numerosos rostros conocidos de la televisión, el cine y el periodismo se dieron cita en el photocall para después asistir a un concierto de la Film Symphony Orchestra, que reprodujo los temas más característicos de la película. Después, pudieron disfrutar en exclusiva de la primera proyección de la última cinta de la trilogía de El Hobbit. Fotos de Michelle Alexandra para LGEcine.

Los vampiros no son como en Crepúsculo

Un artículo de CARLA DÍAZ | Colaboración enviada

No sé si les pasará al resto de aficionados al género, pero a mí, cuando digo que me gustan las series de vampiros o el personaje histórico en general, la pregunta inmediata que me hacen es: ¿Te gusta Crepúsculo? Y no me hace mucha gracia que la imagen que tiene la gente sobre estos seres sea la de la mayoría de adolescentes fanáticas de la saga de Edward y Bella (iniciada por la publicación del primer libro en 2005 y finalizada con el estreno de la última película adaptada, en 2012).

He leído los libros y he visto las películas, pero ya había leído y visto sobre vampiros antes, es una criatura que llama mi atención, como a otro le pueden llamar los insectos.

El mundo se metió en esta nueva versión de amor prohibido, adorando esa figura vampírico-romántica del chico complicado y enigmático que no quiere ser lo que es y todas las fans deseaban ser mordidas. No se veía ya a los vampiros como los monstruos letales que mitológicamente son y menos, si se inventan que brillan a la luz cual diamante. Un ser condenado a la oscuridad eterna por haber vendido su alma al diablo. Un ser que, por esta saga y por otras tantas series, ahora es un valiente enamorado al que se le excusa de morder cuellos.

Si buscamos la definición de vampiro, leeremos: espectro o cadáver que, según cree el vulgo de ciertos países, va por las noches a chupar poco a poco la sangre de los vivos hasta matarlos, o ser imaginario, aparentemente difunto, que sale por las noches de su tumba para alimentarse con la sangre que chupa de las personas vivas (y citan a Drácula).

Parece un ser temible y sin sentimientos, ¿No? Pues la ficción los usó para crear el nuevo drama adolescente. La relación humana/vampiro – no sé por qué siempre el vampiro debe ser el hombre, o quizá sí, para atraer al público femenino con eso de que nos gustan los chicos malos y al masculino con eso de luchar por la chica cual héroe – se ha convertido en un elemento de éxito como producto, mostrando eso sí, un perfil más blando de ellos.

Ya lo vimos con la televisiva Buffy Cazavampiros (1997-2003), en la que una adolescente con superpoderes entrenada para cazar vampiros junto a su grupo de fieles amigos, salva mil veces al mundo, y se acaba enamorando de su enemigo.

buffy

Afortunadamente, desde entonces ha llovido mucha sangre y se ha crecido en terror, efectos especiales aparte, lo veremos a continuación. Pero ha ido poco a poco, como cuando se inicia eso que llamamos “calabobos” hasta que llega la verdadera tormenta con rayos.

Un ejemplo de “calabobos” vampírico, podría ser la serie basada en los libros de L.J. Smith, The Vampire Diaries (Crónicas Vampíricas en España, estrenada en 2009 en el canal The CW).

La trama gira en torno a un trío formado por dos hermanos opuestos que se odian (Damon y Stefan Salvatore, interpretados por Ian Somerhalder y Paul Wesley) que llegan al pueblo de Mystic Falls donde vive la adolescente humana de la que se enamoran (Elena, Nina Dobrev) y que resulta ser una descendiente de la mujer que los convirtió en vampiros y jugó con el amor de ambos. Eso es lo que escriben prácticamente todas las sinopsis de la serie y es cierto, que el hilo conductor es la relación amorosa y al final todas las subtramas van a ir a parar a ella, pero no se queda ahí y damos gracias por ello. A pesar de que Damon y Stefan provocan más simpatía que Elena, no solo porque los actores que les interpretan sean considerados de los más sexys, sino porque se abusa del victimismo de la guapa humana, cansa el hecho de que todo se centre en ella y los demás siempre se vuelquen en protegerla, este trío no puede sustentar todo el peso de la serie. Decía que damos las gracias, ya que al incorporar nuevos personajes potentes y darles importancia, lograron que la serie no se perdiera. Tiene acción, cierta oscuridad y nos cuentan la historia de los vampiros con flashbacks bien ambientados, que a mí es lo que realmente me llama de esta producción. Porque historias de amor, creo que todos hemos visto, lo que me interesa de este género es que me enseñen, de distintas formas, el origen del vampiro, su mundo, su lucha, su oscuridad. De hecho en la segunda temporada aparece una familia, que es conocida como la primera hornada de vampiros de la historia y que ha dado un gran spin-off: The Originals (2013). En mi opinión ha restado fuerza a Crónicas Vampíricas la salida de esos personajes para tener su propia serie, pero The Originals es tremendamente mejor.

Ésta, podría ser la “lluvia”, en nuestra metáfora seriéfila. Nos olvidamos del amor de pareja, y nos metemos en guerra, sangre, ansias de venganza, lealtad y amor/odio a la familia. Esta familia, no es bien avenida que digamos y tiene de todo. Un hermano honesto, elegante y que parece ser el intento de unión entre los demás, una hermana que ansía el amor que sus hermanos nunca la dejaron tener y el hijo bastardo incomprendido y cruel que es el motor de la serie, Klaus.

Klaus, (Joseph Morgan) que en la primera serie llegó a mostrar algo de compasión, creyendo que un complot contra él se está gestando, viaja a Nueva Orleans, la ciudad que él y su familia ayudaron a construir y que considera su hogar. Allí, verá como su discípulo, Marcel, es ahora el que controla la ciudad y con la ayuda de sus hermanos intentará arrebatársela, si el pasado, el resto de su familia y otras fuerzas oscuras, le dejan.

Como digo, los orígenes del vampirismo (nada que ver con el de Drácula), con más brujería, suspense y una estética más oscura que su predecesora. Para los que quieran verla sin haber visto Crónicas Vampíricas, decir que la serie cuenta hechos ocurridos anteriormente a ella desde otro punto de vista, para poder captar esos nuevos seguidores y que se entienda toda la trama.

Y, aunque ya no esté en emisión, no puedo obviar la que considero, una de las mejores series de vampiros, diría que mi favorita y que sería nuestra “tormenta”: True Blood (2008-2014, HBO). Basada en la novela “Southern vampire” de Charlaine Harris, da una vuelta de tuerca. En esta exitosa y premiada serie, los vampiros conviven con los humanos (normalmente nadie sabe de su existencia y viven ocultando su rastro), en los bares venden una bebida para ellos llamada True Blood, una sangre sintética que les aporta los nutrientes necesarios para no necesitar la humana y esto crea un nuevo concepto de racismo, están los que ven bien que convivan entre humanos y los que no. Lo vemos a través de un pueblo llamado Bon Temps, al que llega un vampiro pacífico (Bill, Stephen Moyer), que genera controversias entre los habitantes y una camarera con poderes telepáticos (Sookie Stackhouse, Anna Paquin).

Su cabecera ya es algo a destacar, dice bastante del contenido de la serie aunque no lo parezca. Y, sí, en esta una vez más estos dos personajes se enamoran y es un amor imposible por otras razones menos obvias, peeero, su punto fuerte para mí y lo que la hace diferente, es toda la política vampírica que hay alrededor, no quiero desvelar nada, pero existe una biblia a lo vampiro, un “Dios”, un gobierno, unas leyes…La serie tiene muchas dosis de sexo, sobre todo en las primeras temporadas y muchas dosis de sangre, más en las últimas temporadas, que requieren de un estómago fuerte, el poder verlas. Los personajes secundarios son mucho más potentes que los principales, que van perdiendo fuelle – coincide con Crónicas Vampíricas en que todos en algún momento ponen en riesgo su vida para proteger a Sookie – tiene toques cómicos y canallas, en ocasiones resulta hasta divertida y no es tan oscura como las antes mencionadas, quizá porque aquí vampiros y humanos, están al mismo nivel.

True blood

Bien, con este repaso, llegamos a lo más actual, a esa serie que pone a los vampiros como auténticos depredadores, a la “tormenta con rayos”, el terror.

The Strain (2014), está basada en la novela de terror de vampiros del mismo nombre, escrita por Guillermo del Toro y Chuck Hogan, que ha sido adaptada a la televisión por FX. Guillermo del Toro solo dirigió el episodio piloto, el resto tienen distintos guionistas y directores.

La trama comienza cuando un Boeing 777 aparece en el aeropuerto neoyorquino JFK, en mitad de la pista de aterrizaje y sin que nada lo detecte. El avión está frío por fuera y los pasajeros de adentro, están muertos. El equipo de Enfermedades Infecciones se hace con el caso, pero lo que en un principio parecía un virus mortal, se convierte es algo más aterrador e intentan hacer frente a este suceso sin saber nada de ello. Los vampiros quieren hacerse con el mundo de nuevo.

En el primer episodio nos presentan los personajes, dándole importancia a su situación familiar y amorosa, situación que se olvida a medida que los vampiros actúan y nos meten en ese terror clásico, como algunos lo han denominado. Con una imagen a lo The Walking Dead, porque, perdonen los creadores de ambas series, pero en The Strain, estos seres parecen más zombie que otra cosa, ésta no solo modifica esta estética de guapos e irresistibles, también nos devuelve esa fuerza humana que lucha contra la amenaza vampírica y cambia la forma en la que chupan la sangre (a mí me hizo gracia). El fallo, quizá sea que no te hacen empatizar con los personajes, normalmente cuando seguimos una serie, tenemos un favorito; en esta, cuesta.

Tú decides, ¿Quieres un poco de lluvia o la tormenta completa? Elijas lo que elijas, deja de pensar que los vampiros, son como los de Crepúsculo.

Tráilers de Cartelera: 5 de Diciembre (2014)

Exodus: Dioses y Reyes (2014) (Crítica de Iván Ginés)

Magia a la luz de la luna (2014) 

Mommy (2014) (Crítica de Iván Ginés)

La isla de Giovanni (2014)

La última aventura de Robin Hood (2013)

Ouija (2014)

Mil noches, una boda (2014)

Electrick Children (2013) (Crítica de Eloy Cabacas)

 

Christian Bale y Ridley Scott en Madrid, con María Valverde y Alberto Iglesias

Christian Bale y Ridley Scott han estado en el Hotel Villa Magna de Madrid con motivo de la promoción de Éxodus: Dioses y reyes, que se estrena este viernes 5 de Noviembre de 2014. Les ha acompañado la actriz María Valverde, que también forma parte del elenco de actores de esta producción, y el compositor Alberto Iglesias, autor de la BSO de esta aventura épica que narra una historia bíblica, la del enfrentamiento entre Moisés y el faraón Ramsés.

Olivia Huerva Sese ha sido la encargada de hacer las fotos mientras que Iván Ginés estuvo en el pase para contarnos qué le ha parecido la película.

Un cortometraje y dos largos protagonizan una floja jornada en el Festival de Cine Italiano de Madrid (2 de Diciembre)

Día 2 de Diciembre de 2014

Esperaba que el día de hoy fuese más fuerte que el de ayer, pero aun siendo muy difícil, me he encontrado con una jornada más floja. En la jornada de hoy han sido proyectados un corto y dos largos, lo que ha hecho más llevadera la tarde. Pero el nivel ha sido muy bajo, he salido realmente decepcionado de los cines Princesa.

Non sono nessuno (Cortometraje)

Director: Francesco Segré 
Reparto: 
Antonio Buonanno, Fabio de Caro, Nicola Nocella

El cortometraje que ha inaugurado la jornada, titulado ‘Non sono nessuno‘, describe una noche de 3 paramédicos en su ambulancia por las calles Napolitanas. Uno de los protagonistas hace alusión al título al comentarle a su compañero enfermero: “no son nadie, no importa si vive o muere, sólo importas tú”. Y básicamente trata de eso, de qué pasaría si recibiesen una llamada en la que ese “nadie” se convirtiese en alguien cercano, y hasta dónde estarían dispuestos a llegar por salvarle. Todo ésto en el contexto de una ‘Nápoles’ controlada por la Camorra.
Me parece que para tratar un tema así, le falta pasión y alma, tanto al director como a alguno de los personajes, haciendo que el cortometraje se quede a medio camino de conmover o sorprender al espectador.

Nota del autor:
4,0 
████  (Mediocre)

In grazia di dio (Largometraje)

Director: Edoardo Winspeare  
Reparto: 
Celeste Casciaro, Laura Licchetta, Barbara De Matteis, Gustavo Caputo, Anna Boccadamo, Amerigo Russo, Angelico Ferrarese

El primer largometraje del día ha sido ‘In grazia di dio‘, dirigido por Edoardo Winspeare. La película se desarrolla en un pueblo del sur de Italia, en el cual una familia se ve obligada a cerrar su negocio familiar (una fábrica) y a vender su casa. En este contexto, Adele, la mujer de la casa, se ve obligada a buscar una solución para sacar a la familia de la crisis. Unos personajes estúpidos, un tono desenfadado que no ayuda nada al conjunto del film, y unas decisiones técnicas bastante cuestionables; se encargan de hacer imposible que el espectador disfrute la película. Los conflictos y discusiones familiares son poco originales y en ocasiones vulgares, con unas “gracias” que rara vez logran su cometido. El director prescinde del uso de la música -que no le hubiese venido nada mal-, aplica unos enfoques y desenfoques a la imagen que molestan a la vista, y añade una iluminación en cierta escenas que no pega ni con cola (la sombra de Malick es alargada). Es una película fallida, que no crea interés e irregular en exceso.  

Nota del autor:
3,0 
███ (Mala)

Un ragazzo d’oro (Largometraje)

Director: Pupi Avati  
Reparto: Riccardo Scamarcio, Sharon Stone, Cristiana Capotondi, Giovanna Ralli, Cristian Stelluti

Un ragazzo d'oro
Tras los anteriores batacazos, tocaba enfrentarse a ‘Un ragazzo d’oro’, dirigido por Pupi Avati. Es la historia de Davide Bias, un publicitario que ve truncado su sueño de ser escritor. Tras morir su padre, un guionista de serie B con el que no mantenía relación, se traslada a Roma, donde conoce a una editora interesada en publicar un libro autobiográfico que estaba escribiendo su padre.

Plantea un tema paterno-filial, con el reencuentro interior de Davide con su padre al leer parte de su novela. Hasta aquí todo bien, pero una vez presentada la historia, el guión comienza a hacer aguas. Las interpretaciones son de risa (empezando por el protagonista), con unos secundarios que no tienen ninguna relevancia en la historia. Tanto el personaje que interpreta Sharon Stone como la novia de Davide, son lamentables (la novia es totalmente prescindible, no aporta absolutamente nada). El protagonista desarrolla un cambio radical y para nada creíble, con algunas escenas realmente patéticas (su expresión facial inmutable, ayuda). Por si no fuera poco nos encontramos con una BSO que si nos dicen que era de otra película y la han puesto sin querer, nos lo tenemos que creer, puesto que logra entorpecer una historia ya de por sí extraviada.

Nota del autor:
3,0 ███ (Mala)

Frases de cine | El señor de los anillos: El retorno del rey (2003)

- “La muerte es solo otro camino que tenemos que tomar.

Gandalf (Ian McKellen) en “El señor de los anillos: El retorno del rey” (2003)

Saludo de Aina Clotet (‘Rastros de sándalo’) para LGEcine

Aina Clotet es una de las principales protagonistas de Rastros de Sándalo, que se estrena en cines el 28 de Noviembre de 2014. Desde este vídeo nos envía un saludo y anima a ver la película. Podéis leer la crítica de Rastros de Sándalo, por Sofia Pérez Delgado, y la entrevista a Aina Clotet, muy pronto, en LGEcine.