[•REC]³ Génesis (2012)
Título original: [•REC] Génesis (AKA [•REC] 3)
País: España
Primera proyección: EEUU, 09 Mar. 2012 (South by Southwest Film Festival)
Duración: 105 min.
Director: Paco Plaza
Guión: Paco Plaza, Luís Berdejo
Música: Mikel Salas
Género: Terror
Reparto: Leticia Dolera, Diego Martín, Mireia Ros, Ismael Martínez, Emilio Mencheta, Àlex Monner, Javier Botet, Ana Isabel Velásquez, Blai Llopis, Itziar Castro
“[...] Perdón por haber leído “precuela” en lugar de “parodia” [...] Perdón porque no me haga gracia una película de terror, ni una de comedia con un humor tan simple, tan barato, tan inocente [...] Se queda en una mala comedia negra con pretensiones de terror al por mayor [...]“
Esta crítica va sobre pedir perdón. Sí, perdón por no haberme unido al corro de la patata que tenían montado el resto de los asistentes de la sala, que se reían a carcajada limpia durante el visionado de una película que se dice de terror. Qué daño hace recordar que reírse es gratis, porque aquí con esa excusa tiraban las risotadas hasta por debajo de las butacas. Y no eran de esas risas perplejas ante la estupidez que están presenciando sino de esas que para colmo disfrutan con el espectáculo al que asisten. Les dicen que es un solomillo de primera, el carnicero les pone un par de huesos roídos, y encima se ríen. Y aplauden, como los monitos esos que llevan platillos. Perdón por creer que esta película forma parte de una saga que con su primera entrega consiguió llegar a ser terrorífica y con la segunda -pese a la notoria bajada de nivel y aumento considerable de sus defectos- deleitarnos con algunos momentos magistrales. Perdón por haber leído “precuela” en lugar de “parodia”.
Perdón por haberme puesto las expectativas más bajas de la historia para -tiene narices- no llegar ni a cumplirlas. Perdón por creer que los zombis hacían muecas muy graciosas y daban más pena que miedo. Perdón por haber pensado que el director de la película bien pudiera ser Santiago Segura. Perdón porque no me haga gracia una película de terror, ni una de comedia con un humor tan simple, tan barato, tan inocente. No tengo que disculparme, en cambio, por el hecho de que me hayan gustado las interpretaciones de Diego Martín (“Policías, en el corazón de la calle“, 2003) y Leticia Dolera (“Prime time“, 2008), sin los cuales no quiero imaginarme qué habría sido de esta película. Y tampoco por haber disfrutado con una escena -una de las pocas que me llevo de aquí, junto a otro aislado par- de la guapa actriz ya citada al ritmo del “Gavilán o paloma” de Pablo Abraira, arriesgada elección de un tema que hace muy buen contraste con el momento en el que aparece. Destacan también los meritorios efectos de sonido y, como siempre (esta vez durante mucho menos tiempo, aunque con mejor resultado) las escenas con la cámara al hombro, nerviosas, realistas.
La película, dirigida en solitario por Paco Plaza (Jaume Balagueró se queda en la producción), supuestamente quería meternos en situación y hablarnos del origen de los zombis patrios, pero se queda en una mala comedia negra con pretensiones de terror al por mayor, empañando de sangre y violencia -pero en plan cutre- el convite de una boda que casi gustaba más antes de la invasión de los muertos vivientes. Una película que no se puede tomar en serio y que en su vertiente cómica -al menos a este servidor- no hace ninguna gracia. La conclusión que el argumento saca del inicio de esta epidemia es tan pobre como tontorrona, recurriendo a los típicos y tópicos viejos cuentos religiosos en los que sólo faltaba pronunciar “vade retro, Satanás”. Más que infiel, es indigna con el espíritu que se consiguió transmitir en las anteriores entregas, que parece parodiar. Y más aún, es completamente innecesaria porque no aporta nada. Los propios creadores de esto riéndose de sí mismos, con escenas que muchas veces consiguen ser esperpénticas, rocambolescas. A lo mejor es que me equivoqué de sala y estaban dando conjuntamente alguna versión alternativa en plan humor (del malo). Para una vez que no me acompaña a un pase de prensa a las diez de la mañana mi orquesta sinfónica de rugido de tripas. Qué mala hora, leche.
Y qué más. Ah, si, que no me hagan caso de nada. Que al final en la sala hubo gente que hasta aplaudió mientras yo salía despavorido. A mí no, a la película.
Distribuida en España por FILMAX
Vista en PASE DE PRENSA el 26 de Marzo de 2012 en Cines Palafox, Madrid.
Nota del autor:
3,0 ███ (Mala)
Promedio de notas:
4,6 ████ (Mediocre)
FilmAffinity: 5,3 | CINeol: 5,3 | IMDb: 5,1 | LGEcine: 3,0
![]()


























Nunca me descargaría su alocada banda sonora, pero desde luego es la música más adecuada para esta película llena de temas satánicos que en muchos momentos consigue hacer al espectador tragar saliba. Sombría película de inteligente argumento, muy recomendable. Buenas interpretaciones de todo el reparto, con un gran Álex Angulo (“El coche de pedales“, 2003).
Ninguna de estas cosas se han podido repetir en esta hiper-promocionada película, que ha abusado sobremanera de las escenas de acción (peleas, persecuciones…) y una lista interminable de cameos, en detrimento de un guión que sólo ha dejado tras de sí una pobre estela de chascarrillos ya conocidos (“¿nos hacemos unas pajillas?”) y otros que pasan ante nuestros ojos sin pena ni gloria. El particular ayudante de José Luís Torrente, que en esta nueva entrega tiene que resolver una misión especial que terminará por llevarle a prisión, es uno de los mayores despojos televisivos del panorama nacional: Kiko Rivera, más conocido como “Paquirrín”. Sin ser de los peores del reparto (prácticamente todo es sacado de programas del corazón: aquí quien realiza los cameos son, curiosamente, los actores profesionales, en lugar de las supuestas “estrellas” invitadas), abarca inmerecidamente un gran número de minutos que bien pudieran haber sido mejor aprovechados por Enrique Villén (“
Se ha echado mucho de menos, además de la esencia de las anteriores películas (la tercera, que hasta el momento era la más floja, es muchísimo mejor que esta), un guión más rico en todo, pues aquí los ‘gags’, de repetitivos, cansan. Por otra parte, está la estafa del “sobrecogedor 3D”. Efectivamente sobrecoge el hecho de tener que pagar dos o tres euros más por tu entrada, y encontrarte con que las únicas tres dimensiones que ves son precisamente las del precio, porque lo que es la película, un carajo ‘karusenco‘: apenas se pueden notar sus efectos en los créditos principales y en alguna escena de acción.
No esta bien hecha, quizas no demasiado bien interpretada. Pero sus personajes llegan, la historia engancha y tiene momentos delirantes. Resumiendo, muy entretenida y desgraciadamente, aunque no en su argumento en su forma muy imitada por el cine de aqui posterior. Quedando esos intentos muy lejos de esta.
Buena pelicula, que de alguna forma parecio la recuperacion de los espectadores para nuestro cisne. Espejismos de este mundo cambiante