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  • Eloy Cabacas 13:22 el 21/05/2013 Permalink | Responder
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    La estrella (2013) 

    Título original: La estrella
    País: España
    Primera proyección: España, 22 Abr. 2013 (Festival de Málaga)
    Duración: 95 min.
    Director:
    Alberto Aranda

    Guión: Alberto Aranda, Belén Carmona (Novela: Belén Carmona)
    Música: Zacarías M. de la Riva
    Género: Drama
    Reparto:
    Ingrid Rubio, Carmen Machi, Marc Clotet, Fele Martínez, Carlos Blanco, Rubén Sánchez

    “La gran virtud de esta película es que narra de forma precisa y constante [...] Sorprende la capacidad de Alberto Aranda y de Belén Carmona para economizar metraje mostrando en lugar de diciendo [...] Se agradece que alguien se digne a enfocar un drama urbano desde el optimismo en estos tiempos de crisis

    El cine patrio es muy dado a los dramas con toques de comedia, los personajes perdedores y las problemáticas sociales. “La estrella” (Alberto Aranda, 2013) podría pasar por otra película más de esta cuerda si no fuera porque tiene un brillo propio que la hace única.

    Estrella (Ingrid Rubio, “Los días no vividos”, 2012) es una mujer de Santa Coloma de Gramenet (ciudad cercana a Barcelona con una fuerte inmigración) que ronda la treintena. Trabaja limpiando en un servicio funerario junto a su amiga Trini (Carmen Machi, “Los amantes pasajeros”, 2013) y vive en un modesto piso cedido por sus padres con su novio Salva (Marc Clotet, “La voz dormida”, 2011). Pese a su poca holgura económica, es feliz y sólo desea avanzar más en su relación con Salva. Pero cuando éste consigue un puesto importante en una inmobiliaria y Trini tiene problemas con su marido, la vida de Estrella empieza a complicarse y deberá hacer acopio de todo su optimismo y valentía para tirar adelante.

    La estrella” empieza marcando claramente por dónde piensa ir, con unos créditos iniciales de estilo urbano acompañados por la rumba de “Muchachito bombo infierno” (que se encargan de varios temas). Entra rápido al grano, presentando a los personajes mediante su lenguaje, su ropa y su modo de pensar. Así que no han pasado diez minutos que ya conoces el tablero y a los jugadores. Y esa es narra de forma precisa y constante.

    Sorprende la capacidad de Alberto Aranda (es su ópera prima, sólo tiene a sus espaldas el documental “¡Mezquita NO!” del 2005) y de Belén Carmona (autora de la novela homónima y también primeriza en el mundo del guión) para economizar metraje mostrando en lugar de diciendo. Y sin trucos baratos, es decir nada de voz en off ni personajes planos. Sí es verdad que tiran de algún que otro estereotipo, pero siempre con gracia y dándole la vuelta para que no sea un cromo que ya hemos visto antes. Lo mismo pasa con los escenarios en los que transcurre la acción, que tienen personalidad propia y no son simples lugares de paso.

    Esto, que dos debutantes han sabido hacer a la perfección, se echa en falta en muchísimas películas con presupuestos gigantes. Y sólo tiene una explicación más allá del talento que puedan tener: que les importa cada detalle de su película y no han dejado nada sin trabajar a fondo. Un ejemplo de ello es que la alternancia entre espacios abiertos y cerrados destaca hasta el punto de que te das cuenta de su armonía. Ese buen hacer se traduce en personajes que parecen reales, metidos en conflictos que en todo momento te crees y, consecuentemente, que te llegan de verdad. Y en el hecho de que se traten temas complejos como el optimismo, la culpa, el maltrato o la inmigración (ya presente en el anterior trabajo de Aranda) desde varios puntos de vista y sin que nadie te diga cómo tienes que pensar.

    Otro punto fuerte del guión es el humor, mezcla entre negro y castizo. Es innegable que tiene mucha gracia y que sabe mantenerse en la irreverencia sin llegar a ser irrespetuoso. Y no hay mejor prueba de ello que escuchar cómo se ríe toda una sala de cine.

    Si hay que sacarle un pero este sería que en los personajes masculinos predomina el signo negativo y llega a dar la impresión de que la visión de los autores sobre los hombres es bastante oscura. Aunque hay una excepción en Baltasar, interpretado por Fele Martínez (“Tesis”, 1996), que es netamente positivo.

    La dirección de Alberto Aranda es elegante y queda patente que cada plano está muy pensado. En los cortos a veces la cámara tiembla un poco, pero lejos de molestar, da un aire que le pega a lo que vemos en pantalla. Siendo éste un aspecto bien llevado, lo que más resalta es la dirección de actores. Cada uno está exactamente como debe para que haya contrastes entre sus interpretaciones y éstas vayan enfocadas a dar el remate final al personaje.

    Porque también este apartado es notable. Ingrid Rubio está cercana, sensible, entrañable y verosímil en un papel difícil por sus matices, siendo un auténtico soplo de aire fresco. Carmen Machi está a la altura y cumple sobradamente sin tener un rol tan agradecido.

    Marc Clotet consigue crear una escala de grises en un personaje que podría haberse convertido perfectamente en un burdo “Dr. Jeckyll y Mr. Hyde”. Fele Martínez aporta buen rollo en una cinta que lo necesita y sus escenas son un agradable descanso entre momentos duros. La debutante Sau-Ching Wong está graciosa y convincente. Y el resto de secundarios suman todos su granito de arena sin que haya fisuras ni nadie fuera de lugar.

    Para terminar, una de cal y una de arena. El bilingüismo imperante en casi toda la cinta es una decisión valiente y que ayuda a contar mejor la historia porque forma parte de la definición de los personajes y las situaciones. Pero el product placement de la cerveza “Estrella” es tan descarado que chirría; una cosa es abrir con la fábrica de “Damm” de fondo e incluso que la protagonista diga que se llama así por la bebida (hecho que no acaba de casar bien en el guión), pero otra que un personaje le dé un trago y recalque lo buena que está diciendo el nombre de la marca.

    En cualquier caso, es una película bien hecha y muy trabajada. Y se agradece que alguien se digne a enfocar un drama urbano desde el optimismo en estos tiempos de crisis. Porque, pese a su dureza, “La estrella” transmite positividad en todos los aspectos.

    Distribuida en España por DeAPlaneta.
    Vista en PASE DE PRENSA el 13 de Mayo de 2013 en los Cines Verdi Park en Barcelona

    Nota del autor:
    7,0 ███████ (Buena)
    Promedio de notas:
    No realizado. Película en CARTELERA a partir del 24 de Mayo de 2013.
    FilmAffinity: — | CINeol: — | IMDb: — | LGEcine: 7,0

    IMÁGENES de la película

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    PHOTOCALL en Barcelona

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    ENTREVISTA

     

    “No nos pueden robar la ilusión de seguir trabajando”

    Eloy Cabacas entrevista a Alberto Aranda (director y guionista) y Carmen Machi (actriz), quienes mediante una amena charla junto a otros compañeros de más medios, nos desvelan las particularidades del rodaje, entresijos técnicos, lo que ha costado llevar a cabo esta película, nuevos proyectos y, por supuesto, explican múltiples puntos de lo que éste argumento trata de transmitir.

    Eloy Cabacas (LGEcine) En estos tiempos, el mensaje de la película, ha sido una elección muy pensada, supongo.

    Alberto Aranda:
    “Sí. Yo creo que el mensaje de que no nos tenemos que resignar a lo que nos está pasando y que tenemos que tener la valentía de luchar por lo que queremos a pesar de que la vida nos lleve por situaciones complicadas es un poco… no me gusta la palabra moraleja, pero sí que es eso. Y desgraciadamente, en la actualidad, estamos comprobando que la situación es cada vez más complicada y no nos podemos resignar, no nos pueden robar la ilusión de seguir trabajando.”

    Sobre lo de ser guionista y director a la vez, ¿Le ha supuesto un problema o al revés? ¿Le va la libertad para poder trabajar o ha echado en falta un contrapunto?

    Alberto Aranda:
    “No, no. Yo creo que te ayuda. Conoces mucho a tus personajes, porque mamas la historia, porque la tienes muy clara. Te planteas muchas cosas que a la hora de hablar con los actores y ellos te plantean dudas, es muy enriquecedor. Y luego hay una cosa: trabajar con Belén, que es la autora de la novela y coguionista, tenía mucho más background que yo. Y es una mujer, y es una película de mujeres. Yo me puedo intentar meter en la psicología, pero como ella es imposible. Yo ya tenía el contrapunto un poco en casa, ya le tenía a ella, me iba guiando; y luego el trabajo fantástico con las actrices y los actores, que te van dando esos pequeños inputs que tú tienes que solventar, que valorar y que tirar en una dirección y siempre es enriquecedor. Yo no creo que sea mejor ni peor. A mí me gustaría trabajar como director con un guión de alguien totalmente… yo creo que es una experiencia que también debe ser enriquecedora. Un guión que no sea tuyo y coger material nuevo y… es algo que quiero hacer, que me gustaría algún día poder hacer.”

    Carmen Machi: (a Alberto Aranda)
    “Eso es algo que te honra, porque no todo el mundo quiere el material de otro.”

    Alberto Aranda:
    “Yo creo que hay que intentar hacerlo tuyo. Si quieres contar historias, también las historias tienen que ser de otro.”

    Me llama mucho la atención del guión que narrativamente va muy al grano, tiene una economía narrativa impresionante. Está muy acotado lo que hay que decir, cómo y cuando. Se pasa rápido para contar lo que hay que contar.

    Alberto Aranda:
    “Sí, yo creo que es tanto guión como montaje. Porque es verdad que el primer montaje nos salió bastante largo y decidimos ir al grano porque hay una cosa que nos atraía mucho: cómo se relacionan, cómo están todo el día hablando, tanto Ingrid [nota de LGEcine: Ingrid Rubio, protagonista de “La estrella”] como Carmen, es cotidianidad en las conversaciones, diciendo muchas cosas detrás; lo que se están diciendo, al final sueltan el chascarrillo y dicen las cosas claras. Ese paso de la comedia al drama tan rápido. Pero decidimos que no nos cabía todo e ir al grano; por eso, esa economía y ese ir a la esencia de la historia, que es lo importante. Pero fue un trabajo… un trabajo del que ahora estoy orgulloso, pero nos costó.”

    ¿Es más agradecido el cine que la televisión?

    Carmen Machi:
    “Yo es que televisión no hago. Yo hice televisión hace ya muchos años. Para mí cinco años es mucho y el tipo de televisión que hacía no era al uso; yo hacía sitcom, que es prácticamente teatro filmado, en el sentido que tienes al público en la grada, ensayas durante una semana y hay un día que lo sueltas todo como una función de teatro. Yo desconozco la televisión, en el medio puro, sabes. He hecho alguna cosa pero muy poco para tener conciencia… no, no, se diferencia mucho el cine de la tele, obviamente. La manera de contar es diferente. De hecho en la sitcom trabajamos con cinco cámaras. O sea, es teatro, se encargan las cámaras de recogerte a ti. Grabas del tirón, haces escenas enteras, del tirón, no cortando aquí y ahí… no, no, nada que ver, son lenguajes diferentes. Pero yo concretamente, en contra de lo que la gente pueda pensar, no te puedo hablar mucho de cómo se hace la tele.”

    ¿Tienes algún proyecto en marcha?

    Alberto Aranda:
    “Pues estoy escribiendo, estoy produciendo, ahora mismo estamos rodando una película que se llama “Barcelona ni t’estimo” de un joven realizador licenciado en la ESCAC, buenísimo; una película coral con chicos jóvenes de aquí de Barcelona y son cinco historias que estamos rodando como cortos y luego se entrecruzan. Estamos ahora en rodaje, nos queda una de estas historias y estoy muy ilusionado con este proyecto. Y a la vez estoy escribiendo lo que será mi segunda película, sobre unos exiliados catalanes que formaron un gran cafetal que tuvo mucho éxito en México y todas las relaciones que establecen. Pero bueno, estamos en segunda versión de guión, todavía no estamos contentos, o sea que queda un poco.”

    La entrevista se hizo el día 17 de mayo de 2013 en el pase de prensa de “La estrella”, en los cines Girona. En ella participaron dos medios más, http://www.mysofa.es e “Infiltrats”. Hemos transcrito sólo la parte correspondiente a las preguntas de LGEcine. Si queréis escuchar el clip de audio de la entrevista completa, podéis hacerlo aquí.

    Puedes escucharla online o descargarla en LGEcine Radio.

    VÍDEO SALUDO de Ingrid Rubio para LGEcine
     
  • Sandro Fiorito 16:13 el 20/05/2013 Permalink | Responder
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    Dead Man Down (La venganza del hombre muerto) (2013) 

    Título original: Dead Man Down
    País: EEUU
    Primera proyección: EEUU y Canadá, 08 Mar. 2013
    Duración: 118 min.
    Director:
    Niels Arden Oplev
    Guión: J.H. Wyman
    Música: Jacob Groth
    Género: Thriller
    Reparto:
    Colin Farrell, Noomi Rapace, Terrence Howard, Dominic Cooper, Isabelle Huppert, Luis Da Silva Jr., Stu Bennett, Franky G, Declan Mulvey, John Cenatiempo, Roy James Wilson

    “Un mero entretenimiento de aceptable aunque irregular factura, bañado en grandes tópicos y sostenido por una trama perezosa que guía con descaro a sus protagonistas [...] Pese a todo, te mantiene en la butaca sin aburrirte e incluso en ocasiones se permite el lujo de reírse de su propio argumento

    Dead Man Down_xlg

    Niels Arden Oplev, responsable del original sueco “Millenium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres” (inmediatamente adaptado en forma de remake por David Fincher), estrena ahora “Dead Man Down”, un mero entretenimiento de aceptable aunque irregular factura, bañado en grandes tópicos y sostenido por una trama perezosa que guía con descaro a sus protagonistas. Colin Farrell encarna a Victor, un sicario que trabaja a las órdenes de la organización de Alphonse (Terrence Howard), criminal que está perdiendo a los miembros de su banda mediante misteriosos asesinatos que siempre vienen acompañados de un oscuro juego: tras cada crimen, una pista, una pieza del puzzle que conforman los trozos de una fotografía. Este hecho pondrá a toda la banda en estado de alarma, buscando con insistencia al autor de lo citado por los más diversos rincones de Nueva York y sumergiéndose en lo más profundo de los bajos fondos.

    Hacen presencia algunos de los recursos más habituales (además del propio hilo central) del thriller de paso, como una foto dividida en pequeños trozos que hay que completar, media nota con un acertijo que pretende que su receptor se estruje las neuronas, o la típica pequeña llave de algún buzón o compartimento. Todo aquí está demasiado guiado, masticado, y la total falta de espontaneidad en la trama se reafirma en puntos como el carente de originalidad que hace que sus dos protagonistas principales puedan conocerse (vecinos que se ven de ventana a ventana), el aburrido y estúpido recurso de la pata de conejo como amuleto de la buena suerte (aquí utilizado hasta la extenuación casi como un elemento filosófico de la trama), la típica escena en la que dos de los más importantes criminales se reúnen a plena luz del día en un restaurante justo en la mesa pegada al ventanal principal (lo ideal para francotiradores o quienes quieran fotografiarles), una banda de torpes albaneses en la que todo parece cómico…

    Gusta el tratado estético y técnico, con una atmósfera que parece buscar el aroma desesperanzado, caótico y oscuro de “La noche es nuestra” o “Broken City”, y ese retrato del Nueva York menos impresionante (aunque igualmente admirable) que nos muestra los barrios de clase media y baja, grandes urbanizaciones, callejones estrechos, lugares abandonados, puertos, calles muy transitadas pero apartadas de las postales más típicas de la Gran Manzana… También le beneficia el ritmo, sabiendo distribuir bien la acción (nada excesiva, aunque sí muy condimentada en ocasiones), los silencios y las escenas dedicadas a los diálogos (aunque éstos no vayan más allá de una corrección que no deja ninguna frase de interés por el camino). Pero sus personajes principales son planos y las interpretaciones de puro trámite.

    Colin Farrell (“Última llamada“, 2002) no abandona el mismo rostro durante toda la película, y aunque podría justificarse diciendo que su papel es el de un hombre apático, no cuadra esa total falta de gesticulación facial, esa falta de sobresalto ante cualquier acontecimiento. Probablemente éste sea uno de los trabajos más rancios que le recuerdo. Me fastidia Noomi Rapace (“Prometheus“, 2012) porque es una actriz de calidad que se entrega a sus papeles sin importarle cómo tengan que retratarla: pese a cumplir con el poco nivel impuesto, da la sensación de ser un personaje desaprovechado y mal perfilado, perjudicado por un guión que se inventa una absurda historia hinchada para ella que bien pudieran haberse ahorrado. Y esto es doblemente delictivo si recordamos que Niels Arden Oplev fue el mismo director que la hizo brillar en “Millenium” con un papel extraordinario. Aunque, claro, allí su personaje estaba bien definido. Me quedo con la credibilidad y seriedad de Terrence Howard, muy acertado en el papel de Alphonse. Dominic Cooper cae en gracia, pero sus minutos son escasos.

    Y pese a todo lo dicho y la prepotencia de la BSO de Jacob Groth, que busca aprovechar el recurso de las partituras minimalistas y ruidosas para impresionar, escapando de esto en un par de ocasiones que ofrece bellos resultados, “La venganza del hombre muerto” es una película que entretiene. Que ves sabiendo que tiene un montón de defectos y que sus virtudes no son lo suficientemente fuertes, pero que te mantiene en la butaca sin aburrirte y que incluso en ocasiones se permite el lujo de reírse de su propio argumento con algunas escenas intencionadamente paródicas. Si las pretensiones no son muchas y uno está dispuesto a verla sin creer que asistirá a algo más que un inocente thriller, puede servir para cubrir los minutos y devorar las palomitas en una aburrida tarde de domingo.

    Distribuida en España por eOne Films Spain.
    Vista en PASE DE PRENSA el 17 de Mayo de 2013 en los Cines Palafox, en Madrid.

    Nota del autor:
    5,0 █████ (Pasable)
    Promedio de notas:
    No realizado. Película en CARTELERA a partir del 24 de Mayo de 2013.
    FilmAffinity: — | CINeol: — | IMDb: — | LGEcine: 5,0

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  • Eloy Cabacas 22:42 el 16/05/2013 Permalink | Responder
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    El gran Gatsby (2013) 

    Título original: The Great Gatsby
    País: Australia
    Primera proyección: EEUU, 1 May. 2013 (Nueva York – Premiere)
    Duración: 114 min.
    Director:
    Baz Luhrmann
    Guión: Baz Luhrmann, Craig Pearce (Novela homónima: F. Scott Fitzgerald)
    Música: Craig Armstrong
    Género: Drama. Romance. (Años 20)
    Reparto:
    Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Mulligan, Joel Edgerton, Isla Fisher, Jason Clarke, Amitabh Bachchan, Steve Bisley, Richard Carter, Adelaide Clemens, Vince Colosimo, Max Cullen, Mal Day, Elizabeth Debicki, Lisa Adam, Eden Falk, Callan McAuliffe, Ben McIvor, Hamish Michael, Brian Rooneyt, Kevin McGlothan, Nick Meenahan, Olga Miller, Heather Mitchell, Gus Murray, Kate Mulvany, Barry Otto

    “Una espectacular y llamativa tarta de diez pisos a la que que cuando le hincamos el diente no nos sabe a nada [...] Sensación de mareo, colores chillones que casi dañan la vista y sobresaturación sonora [...] Se dedica tanto tiempo a mostrar fiestas y numeritos musicales que la trama brilla por su ausencia [...] Nunca es emocionante

    El gran Gatsby (2013)

    Sin duda, “El gran Gatsby” (2013) es uno de los estrenos del año. Por tratarse de la nueva y superpublicitada película de Baz Luhrmann, director y guionista del rotundo éxito que supuso allá por el 2001 “Moulin Rouge”. Por tener en el reparto a estrellas de la talla de Leonardo DiCaprio (“Django desencadenado”, 2012), Tobey Maguire (“Spider-Man 3”, 2007) o Carey Mulligan (“Drive”, 2011), la actriz de moda en Hollywood. Y por adaptar la novela de un escritor de la talla de F. Scott Fitzgerald. Con esos elementos, la expectación está justificada.

    Años veinte. Nick Carraway (Tobey Maguire) es un joven escritor que llega a Nueva York con la intención de ganarse la vida trabajando con bonos. Allí retoma el contacto con su prima Daisy (Carey Mulligan) y conoce a su marido Tom (Joel Edgerton, “La noche más oscura”, 2012) y a su amiga Jordan (Elisabeth Debicki, “Una boda de muerte”, 2011). Con ellos descubrirá las fiestas de la gran manzana y se verá sumergido en un mundo de alcohol y diversión. Una noche es invitado a la mansión de su vecino, Jay Gatsby, un misterioso hombre que da las mejores fiestas de todo Nueva York aunque nadie parezca saber quién es realmente. Pronto Nick se da cuenta de que Gatsby tiene un especial interés en él.

    Lo que nos encontramos con esta nueva versión es una espectacular y llamativa tarta de diez pisos a la que cuando le hincamos el diente no nos sabe a nada. Con una realización hipercolorista de las que gustan a Luhrmann, la cámara nerviosa recorriendo la sala de punta a punta, acelerando o ralentizando cada dos por tres, y una banda sonora a rebosar de canciones animadas, “El gran Gatsby” lleva marcado a fondo el sello del australiano. Y, por supuesto, todos los defectos que ello conlleva: sensación de mareo, colores chillones que casi dañan la vista y sobresaturación sonora.

    Además, la proyección en 3D aumenta por momentos todos esos efectos visuales, aunque a medida que avanza el metraje cada vez tiene menos presencia el uso de esta técnica y uno casi olvida que está viéndola en el controvertido formato (para los anti, decir que también se proyectará en digital). A los que duden de si merece la pena pagar la diferencia de precio, aclararles que los primeros minutos se esmeran en hacerte notar el 3D y se disfruta bastante, pero al rato desparece casi por completo; además, no está del todo depurado, y aún se aprecian contornos poco delimitados o cierta sensación de translucidez en algunas formas.

    Que Baz Luhrmann tenga un estilo muy particular me parece muy respetable y tendrá más adeptos o menos, pero dentro de lo suyo sabe lo que se hace. El problema gordo está en el guión, del cual es autor junto a Craig Pearce, con el que ya colaboró en otros títulos como “Romeo y Julieta de William Shakespeare” (1996) o “Moulin Rouge” (2001).

    Empezaré por lo más llamativo. Los tempos están muy mal llevados. Pero mucho. Tardamos infinito en ver a Gatsby, y ciertamente el personaje de Nick no aguanta por sí solo tanto metraje. La espera se hace larga porque no se gestiona bien el misterio. Se dedica tanto tiempo a mostrar fiestas y numeritos musicales que la trama brilla por su ausencia. Es un error de bulto pensar que puedes distraer al espectador con media hora de pirotécnica vacua.

    Más problemas: cuando se hace manifiestamente necesario que avance la acción, tiran de la omnipresente voz en off para contar cosas que deberían haber mostrado en acciones. O de flashbacks explicativos en los que te lo dan todo bien mascado reforzando lo que estás viendo con más voz en off. La sensación que transmite es que creen que el público saldrá contento con los fuegos artificiales y que no hace falta molestarse en contar nada de un modo decente.

    En la trama no hay conflictos de verdadero peso, así que nunca es emocionante. A eso súmale que los personajes tienen muy poco grosor (se salva Gatsby, y debería ser mucho más profundo). Resultado: gente que nos importa cero ocurriéndole cosas aburridas. Nick, nuestro protagonista, es el ejemplo más lamentable, ejerciendo siempre de mero espectador de lo que pasa a su alrededor; es tan endeble que ni siquiera está definido en muchos aspectos, tales como el ético o el sexual.

    Al haber una clara disonancia entre una propuesta visual fuertemente marcada y trabajada y un guión descuidado, la película se vuelve una amalgama de cosas que entran y salen de pantalla sin una sintonía real: ahora un tipo tocando un instrumento, luego una acción de un personaje que parece fuera de lugar, seguida de un baile y una parrafada en off; nunca produce una verdadera impresión de conjunto sólido. Para muestra, la aparición tardía de la hija de Daisy que sabíamos que existía y que no pinta nada.

    El reparto hace lo que puede con lo que hay. DiCaprio está tan bien como siempre aunque el guión no le deja ser el Gatsby misterioso y seductor que debiera. Mulligan da un poco de luz a su papel de semiflorero, que ya es bastante; además es innegable que tiene cierta química con DiCaprio. Maguire hace el “pasmao” como en muchos de sus otros papeles. Debicki entra, suelta su frase y se va, en lo que podríamos llamar el semiflorero de quita y pon. Y Edgerton es el voluntarioso antagonista confundido; su personaje tiene tantas lagunas que es imposible que ofrezca una actuación coherente. Un pequeño inciso: que alguien enseñe a pegar a DiCaprio, por Dios; cada vez que levanta los puños hace el ridículo.

    El ego de Luhrmann, siempre dispuesto a llamar la atención con trucos circenses antes que molestarse en contarnos bien algo, lleva a que “El gran Gatsby” esté llena de paralelismos con la versión de “Grandes esperanzas” estrenada este año: una apuesta visual clara que ha priorizado ante una historia con un gran potencial desperdiciado y que por cierto, tiene muchos puntos en común con la obra de Dickens. Pero hay que ser justos, y a diferencia de la “Grandes esperanzas” de Mike Newell, la película que nos ocupa hoy ni siquiera está al nivel mínimo exigible para una propuesta de este calibre.

    Distribuida en España por Warner Bros Pictures.
    Vista en PASE DE PRENSA el 16 de Mayo de 2013 en los Cines Cinesa Diagonal, en Barcelona.

    Nota del autor:
    4,0 ████ (Mediocre)
    Promedio de notas:
    No realizado. Película en CARTELERA a partir del 17 de Mayo de 2013.
    FilmAffinity: — | CINeol: — | IMDb: — | LGEcine: 5,5

    COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

    Sergio Cuenca
    Dos cosas. La primera, aunque no venga a cuento: ¿Por qué Tobey Maguire no ha seguido haciendo de Spider-Man? Planta para volver a interpretar al hombre araña tiene, siendo además joven aún. Y la segunda, ya en relación con la película, es, ¿No había alguna actriz mejor que Carey Mulligan para interpretar a Daisy? A la actriz no le pega en absoluto hacer de “rubia tonta” con finura. Quizás el doblaje tiene parte de culpa. Quizás el aspecto que más me ha gustado ha sido el enfoque que le ha dado Baz Luhrmann, en la que al igual que el personaje de Nick Carraway, el público va contemplando una serie de hechos, vistos desde la óptica del ya mencionado, es decir, vamos viendo a modo de testigos lo que va sucediendo. La historia que se nos cuenta, es un largo flashback que nos narra las vivencias de Nick Carraway (Tobey Maguire) en 1922. En el contexto de su época, nos explica como la sociedad norteamericana no paraba de comprar acciones en bolsa y como el propio Nick se apunto al carro para poder ascender socialmente. Para ello, comenzó a trabajar como agente de bolsa y empezó a codearse con las altas esferas, empezando por tener su residencia al lado de la lujosa mansión del misterioso Jay Gatsby (Leonardo Di Caprio), un millonario que realiza fiestas extravagantes. La curiosidad y los diversos sucesos, harán que haya un vínculo de conexión entre Nick y Gatsby que los unirá como “compañeros”. Aparte de lo ya mencionado, no hay que olvidar que la cinta en su conjunto es una voraz crítica hacia la alta sociedad de los años veinte, quizás sumamente exagerada, pero no muy distópica a como era, en la que ensalza los excesos (fiestas, alcohol, drogas, coches caros, etc.) y las apariencias. Y aquí es donde entra en juego el siguiente aspecto que me ha gustado: Gatsby. Siendo un personaje misterioso pero que nos dice más de lo que nos cuenta por lo que podemos intuir. Su soledad se palpa y es comparable a su gran mansión cuando no hay nadie. Siendo un visionario audaz en los negocios, pero un incomprendido para el resto. Únicamente Nick Carraway es capaz de comprender de qué pie cojea (el espectador lo irá descubriendo), siendo por ello, capaz de ver más allá de las apariencias. Del resto de interpretaciones principales no tengo queja. Tanto Joel Edgerton como Elizabeth Debicki cumplen con nota, dejándome más que satisfecho. El primero da vida al rudo y racista Tom Buchanan, marido de Daisy al cual le van más los líos de faldas que las fiestas. Debicki, es Jordan, amiga de Daisy y golfista de la alta sociedad, la cual al igual que Nick, suele mantenerse en un segundo plano, observando, la cual también veremos que saca sus propias conclusiones. Únicamente y a parte de las estrambóticas fiestas “Made in Baz Luhrmann” en las que no pueden faltar personajes pintorescos, música actual remixada hasta la saciedad en un contexto de los años 20 y planos y más planos de gente bebiendo, yo me pregunto, ¿Qué ha pasado con algunas escenas de montaje? Es decir, en no pocas escenas, se puede observar a Leonardo Di Caprio con el pelo mojado y ¡oh! Por arte de magia, cuando vuelven a enfocarle ¡Tiene el pelo seco y esta peinado! Una de dos, o en su reloj tiene un “mini-secador” el cual seca y peina al instante (ropa incluida) o los de montaje no han caído en esto. Los misterios del Gran Gatsby. 7

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    • Edgard 18:45 el 19/05/2013 Permalink | Responder

      Hasta donde yo sé no interpretó a Spider-Man porque pedía puros millones y no se los quisieron dar.

      saludines.

  • Eloy Cabacas 13:41 el 16/05/2013 Permalink | Responder
    Etiquetas: , , , , Tiburones   

    Marea letal (2012) 

    Título original: Dark Tide
    Título alternativo: Aguas profundas
    (México)
    País: EEUU
    Primera proyección: EEUU, 8 Mar. 2012 (lanzamiento en VOD)
    Duración: 114 min.
    Director:
    John Stockwell
    Guión: Ronnie Christensen, Amy Sorlie (Relato homónimo: Amy Sorlie)
    Música: Mark Sayfritz
    Género: Aventuras. (Tiburones)
    Reparto:
    Halle Berry, Olivier Martinez, Ralph Brown, Mark Elderkin, Luke Tyler, Thoko Ntshinga, Sizwe Msutu

    “La historia, sin ser nada del otro jueves, está cuidada y permite que nos impliquemos mínimamente a nivel emocional con lo que está ocurriendo [...] Es más película de lo que pensaba que sería, nunca deja que te aburras y tiene algunos puntos fuertes

    Cuando me propusieron cubrir el pase de “Marea letal” (John Stockwell, 2012) y a pesar de no tener muy buena pinta, dije que sí por una razón: el buen rato que me llevé cuando vi la graciosa a la par que superflua “Piraña 3D” (Alexandre Aja, 2010). Pensé que sería un divertimento veraniego del estilo (aunque se haya estrenado en mayo) y que me echaría las risas que suelen acompañar a estos productos casi de serie B. Pues nada que ver.

    Dark tide” cuenta la historia de Kate (Halle Berry, “El atlas de las nubes”, 2012), la única persona en el mundo que hace buceo libre con tiburones. Afincada en Sudáfrica, vive para su pasión mientras prepara un documental sobre los escuálidos junto a su marido Jeff (Olivier Martinez, “Noche y día”, 2010), que hace de cámara. Hasta que sufre el ataque de un tiburón blanco, hecho que le hará perder la confianza en su habilidad, buscar una existencia más tranquila como guía turística y alejarse de su pareja. Pero los problemas económicos la acucian, y Jeff vuelve a su vida con una tentadora oferta: llevar al acaudalado Will (Ralph Brown, “Stoker”, 2013) y a su hijo Tommy (Luke Tyler, “Dredd”, 2012) a nadar con un tiburón. 

    La película empieza con una serie de imágenes de una belleza cautivadora, para ir sin dilación hacia una escena que nos muestra el tono en el que se moverá: la tensión de saber que algo nos acecha, que está allí y que en cualquier momento puede atacarnos. Todo ello potenciado por un excelente trabajo de dirección de John Stockwell (“Inmersión letal”, 2005) en el que cuando conviene la cámara pasa a tomar un punto de vista subjetivo que nos hace ponernos en la piel del personaje. A ello hay que sumarle un logrado equilibrio entre lo que vemos y lo que nos imaginamos, cosa que provoca que el espectador esté dándole permanentemente vueltas a la cabeza pensando en lo que no aparece en pantalla. La cámara es constante protagonista en la mayor parte del tiempo, llevándonos dentro y fuera del agua y haciendo que nos sintamos desprotegidos. Ese papel preponderante beneficia mucho al resultado final, aunque algunas veces peca de buscar planos complicados que no están al servicio de la narración; como muestra, un hombre en primer plano levanta una botella, tapando a Halle Berry mientras habla, sin que tenga nada que ver con lo que está ocurriendo. En cualquier caso, nunca se hace realmente molesto.

    El papel que juega la luz también es de vital importancia, máxime cuando algunos ataques se producen de noche. Ello conlleva un grado más elevado de tensión en la escena, pero no siempre permite que quede claro lo que está ocurriendo, y eso nunca debería ser así, porque lleva al espectador a escudriñar de punta a punta la pantalla preguntándose quién es el tipo que parece que está siendo devorado. Por lo que refiere al nivel de gore que se le supone a una propuesta de estas características, decir que es tirando a bajo y que las escenas más sangrientas están rodadas elegantemente y no pretenden vender vísceras. Esa elección encaja perfectamente con la intención de hacer un híbrido entre el subgénero de “terror bajo el mar” y una película de superación personal. Porque “Marea letal” se diferencia de productos que pudieran parecérsele justamente en eso, en que tiene un guión con personajes bien definidos y con una protagonista que evoluciona a lo largo del metraje.

    La historia, sin ser nada del otro jueves, está cuidada y permite que nos impliquemos mínimamente a nivel emocional con lo que está ocurriendo.Sobra decir que eso influye en que empaticemos con los personajes y que no se trate simplemente de ver quién es devorado y cómo, que suele ser la marca de este subgénero. Y todo gracias a que los guionistas, la debutante Amy Sorlie y Ronnie Christensen (“Locked in”, 2010), han dedicado tiempo a cada uno de ellos para que entendamos sus motivaciones vitales. Pese a tratarse de un trabajo digno, la poca experiencia de Sorlie, autora también de la historia, queda patente en algunos momentos de la película en que tira de recursos de manual exentos de cualquier tipo de creatividad, tales como el flashback para provocar emotividad; eso se nota sobre todo en el personaje de Walter (Sizwe Msutu, “Adiós Bafana”, 2007), que se lleva la peor parte.

    También chirría una subtrama con cazadores furtivos que no está conectada a nivel narrativo con el resto de la historia; simplemente es una escena que queda aislada del resto, sin aportar nada a los personajes principales, causando la impresión de que la trama dominante no daba más de sí y necesitaban relleno para estirar el metraje.

    En el apartado de interpretación, Halle Berry pone el piloto automático casi siempre, pero las pocas oportunidades en las que puede lucir lo hace. Olivier Martinez llena su personaje perfectamente, aunque como pareja de Berry se echa en falta más química. Mark Elderkin está simpático y entrañable como el fiel amigo que da el contrapunto cómico. Ralph Brown cumple perfectamente con su cometido de hacerse odiar por todo el mundo como arrogante multimillonario, y Luke Tyler es el que queda más flojo, aunque más por su papel que por demérito suyo.

    Los paisajes y la fauna que retrata “Marea letal” son un regalo de la naturaleza; es uno de esos casos en los que estás en el cine y te entran ganas de coger el primer avión que salga hacia allí. John Stockwell se recrea en ellos, ya que es su gran baza junto a la tensión que crea en las escenas de los ataques de los tiburones y la espectacularidad de las grabaciones bajo el mar. Sudáfrica aparece como país de producción junto con EEUU, y probablemente se trate también de una estrategia de product placement (que el gobierno sudafricano haya financiado parte del presupuesto a cambio de que se dedique metraje a mostrar las virtudes del país).

    Marea letal” es más película de lo que pensaba que sería, nunca deja que te aburras y tiene algunos puntos fuertes. Considerando el tipo de producto del que se trata, eso es más que suficiente.

    Distribuida en España por DeAPlaneta.
    Vista en PASE DE PRENSA el 13 de Mayo de 2013 en los Cines Verdi Park en Barcelona

    Nota del autor:
    6,0 ██████ (Correcta)
    Promedio de notas:
    No realizado. Película en CARTELERA a partir del 17 de Mayo de 2013.
    FilmAffinity: — | CINeol: — | IMDb: — | LGEcine: 6,0

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  • Sandro Fiorito 15:18 el 14/05/2013 Permalink | Responder
    Etiquetas:   

    Stone (2010) 

    Título original: Stone
    Títulos alternativos: La revelación (Argentina / Chile / Perú / Uruguay)
    País:
    EEUU

    Primera proyección: Canadá, 10 Sep. 2010 (Toronto International Film Festival)
    Duración: 105 min.
    Director:
    John Curran

    Guión: Angus MacLachlan
    Música: Varios artistas
    Género: Drama. Thriller.
    Reparto:
    Robert De Niro, Edward Norton, Milla Jovovich, Frances Conroy, Enver Gjokaj, Pepper Binkley, Liam Ferguson, Sarab Kamoo

    “Juega muy bien sus cartas de atmósfera desesperanzada, personajes interesantes y profundos, diálogos que buscan adentrarse en el alma de sus protagonistas [...] pero más que tener una china en el zapato, directamente camina sin suela, cojeando, al no disponer todos sus buenos elementos sobre una trama más sólida y menos convencional

    Hoy en películas que no son tan malas como dicen: “Stone” (2010). El vapuleo al que fue sometida por la crítica en su estreno y el bombardeo de votaciones negativas que cosechó en multitud de medios sólo podía presagiar un auténtico bodrio. Cierto es que esta cinta puede ser merecedora de algunas descalificaciones vertidas sobre ella, pero en la mayoría de las ocasiones éstas han llegado cargadas de exageración y con pretensiones hirientes, pues lo que yo me he encontrado aquí no ha sido ni por asomo la hecatombe que se anticipó hasta la saciedad desde los textos esculpidos (o escupidos) desde una gran cantidad de sitios dedicados a la información cinéfila.

    El gran talón de Aquiles de esta película se concentra en la simpleza de su argumento central, en el que Jack Mabry (Robert De Niro), un agente de la condicional que desempeña su labor en una prisión, es seducido de alguna manera para que el reo Gerald ‘Stone’ Creeson (Edward Norton) pueda conseguir su libertad. La llave para todo esto: Lucetta (Milla Jovovich), la sensual esposa del convicto. La película, dirigida por John Curran (“El velo pintado“, 2006), juega muy bien sus cartas de atmósfera desesperanzada, personajes interesantes y profundos, diálogos que buscan adentrarse en el alma de sus protagonistas y moraleja de múltiples interpretaciones, pero más que tener una china en el zapato, directamente camina sin suela, cojeando, al no disponer todos sus buenos elementos sobre una trama más sólida y menos convencional que la citada.

    Y es que la dirección realza con buena técnica muchas de sus escenas, pero éstas quedan empañadas cuando recordamos que el hilo principal no da como para magnificar sobremanera lo retratado. La película, envuelta por una corteza contemplativa sobre la que gotean los mensajes religiosos y moralistas, funciona mejor presentándonos sus virtudes individuales que en conjunto, dejándonos ver a un puñado de personajes desgraciados y estancados en el fango de una vida que se les ha revuelto, y dando la sensación de que se encuentran en el lugar equivocado. “Stone” se deja ver y se sigue con pausada fluidez, recordando por momentos a una cinta que se estrenaría un año más tarde: la controvertida “El árbol de la vida” (2011), de Terrence Malick, con una carga filosófica que hace presencia con la misma insistencia, y pizcas de un aroma similar. También, se ha sabido elegir muy bien la banda sonora, destacando en ella temas tan enigmáticos o surrealistas como el Fonograaf” de Machinefabriek.

    Chirría la exagerada evolución del personaje de Norton (“American History X“, 1998) pese a la corrección de un papel que termina siendo discreto, gusta Jovovich (“Resident Evil“, 2002) aunque no termine de brillar, y Robert De Niro (“La gran boda“, 2013) hace lo que se espera de un actor de su talla, mejorando con el paso de los minutos, en paralelo con la progresión de su rol. Pero es Frances Conroy (“A dos metros bajo tierra“, 2001-2005) la que, aun con menos peso en la trama y no demasiadas líneas de diálogo, inquieta los sentidos y llega muy lejos con un solo gesto o mirada. Pese a que no se evidencia un manido trabajo por parte de la dirección de actores (parece no exigir mucho de ellos), un cumplidor plantel para una película incompleta, que pretende mostrar más de lo que consigue, y aquello que retrata lo ensalza hasta darle más importancia de la que tiene. Puede disfrutarse si no anteponemos demasiadas pretensiones por delante, gracias a sus buenos personajes y la exploración psicológica de casi todos ellos, ciertas particularidades y el riesgo de un formato tan áspero como grisáceo y desasogante sobre el que se construye su atmósfera.

    Nota del autor:
    6,0 ██████ (Correcta)
    Promedio de notas:
    4,8 █████ (Pasable)
    FilmAffinity: 3,9 | CINeol: 3,9 | IMDb: 5,4 | LGEcine: 6,0

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