Festival de Sitges 2015

Es irremediable que tras acabar de ver Baskin a uno le venga a la mente el universo de Clive Barker, en concreto el de los cenobitas. Pero si queremos ir más allá y hurgar más en nuestra vena cinéfila, las similitudes tanto de trama como de personajes con el film Hellraiser V: Inferno (2000) son más que evidentes.

Nos trasladamos a Turquía, en donde un grupo de policías que están de patrulla se les comunica vía radio que acudan como apoyo a cierto lugar donde se ha cometido un delito. En el trayecto se desvían de la ruta, acabando en una zona totalmente desconocida y lúgubre.

La excepcionalidad de Baskin se encuentra en la virtud de saber asombrar al espectador creando un universo que no sabría como catalogar, pero que está cerca de lo mostrado en films como Horizonte Final (1997) por la crudeza y brutalidad explicita y el horror repugnante que desprende, todo ello magistralmente presentado. Además el hecho de jugar con la ambigüedad de los sueños oníricos junto con la confusión que prevalece constantemente en los personajes, incrédulos ante lo que se van encontrando a medida que van descubriendo en donde se han metido, concede a esta cinta terror todos los ingredientes necesarios para ser considerada como imprescindible dentro de dicho género.

Además, posee esa otra cualidad que tanto me gusta a mí: el hecho de que salgas del visionado del film preguntándote cosas y andes mentalmente intrigado con el puzle que has visto para lograr darle una explicación coherente a todo. En todo caso, Baskin logra que acabe convencido de que todavía existe buen cine de terror, un género que en los últimos años no ha parado de devaluarse, estancándose en los mismos clichés que todos ya conocemos.

Vista en PASE DE PRENSA en el Festival de Cine Fantástico de Sitges 2015 el 11 de Octubre, Sitges.

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)

 

TRÁILER – V.O.S. (INGLÉS)

 

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Óscar Hidalgo
Podríamos separar esta producción de terror turco en tres partes, bien diferenciadas. En la primera tenemos una narración costumbrista policial, cutre, oscura y un tanto insufrible. Solo amenizada por algún chiste que otro. A olvidar. En la segunda, nuestros protagonistas son convocados a apoyar a otra unidad policial, en una casa que aparenta ser el típico caserón de slasher o de la bruja que habremos visto en otras tantas películas. Este bloque es más interesante y es cuando las cosas se ponen tensas. Hemos tardado media hora en llegar a este punto, pero no pasa nada, estamos para esto en este festival, tragamos lo que haga falta. En la tercera, por fin, empieza la película que quería narrar el director. Media hora de gore y sexo bestial que era lo que le pedía el cuerpo. Una misa negra de las de verdad. Donde no hay limites, y recomiendo que las almas cándidas abandonen la sala. La gente sufrirá y hablará de la primera, obviarán la segunda y quedarán en shock por la tercera, bastante explicita la verdad. Personalmente me recuerda a Rob zombie en su intento por shockear al espectador con escenas superfuertes y bastante efectivas la verdad. El problema de este plato es como en la cocina, si tardas mucho en preparar el plato, se te va el hambre. Y ya no disfrutas tanto del final. Otro más sería el hecho de que la coherencia argumental, al desdibujar la linea de la realidad y la pesadilla, es insuficiente, haciendo que te pierdas sobre el que esta pasando. A parte del cafrismo de la misma, el otro punto a destacar es la atmosfera, oscura y opresiva, con la sensación constante de no poder escapar.”. 6

Written by Sergio Cuenca

Director adjunto de LGEcine (Pases de prensa y contenidos)

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