Como parece que las lluvias aprietan fuerte, os traigo un repaso cargado de recomendaciones para que os podáis refugiar del mal tiempo metidos en una confortable sala de cine, que es el mejor sitio en el que se puede estar cuando no hay dónde ir. Se han colado algunas que si ignoráis no vais a arder en el infierno por ello. Aun así, ahí las dejo para los valientes que, como yo, piensan que un blockbuster al mes es como un atracón de comida rápida, sienta de lujo y tampoco es tan pernicioso para la salud.

La desaparición de Eleanor Rigby (2014)

Planteada inicialmente como dos películas que cuentan una separación desde el punto de vista de cada uno de los personajes, nos encontramos con una mezcla que pretende hacer de una buena idea algo más fácilmente consumible. Pese a ello, una ruptura bien contada tiene un potencial dramático fuera de toda duda. Y Jessica Chastain suele ser una actriz digna de ser vista en pantalla. Suficiente como para considerarla una candidata a ocupar una tarde de domingo.

 

Bai ri yan huo (Black Coal, Thin Ice) (2014)

Thriller chino con argumento atractivo del tipo que podría haber dirigido Eastwood en una de sus películas menores. Todas las propuestas exóticas que parecen tener contenido suelen merecer el precio de una entrada, ya que no solamente apuestas a la baza de que resulte ser buena, sino que se suma el factor de lo que puedes aprender del modo de ver el cine que tiene una cultura tan distinta.

 

Perdida (2014)

¡Cómo me gusta David Fincher! Cuando estrena me paso la semana previa con la vista puesta al viernes. Y qué menos, después de Seven (1995), Zodiac (2007), El curioso caso de Benjamin Button (2008) y un cada vez más largo etcétera de joyas. Perdida tiene todos los elementos para estar entre sus grandes aciertos: thriller oscuro y con personajes muy marcados, reflexión más allá del misterio y Trent Reznor y Atticus Ross al cargo de la música. Que Fincher esté tan bien valorado es una excelente noticia para los amantes del cine, ya que le permite seguir haciendo proyectos que se adaptan a sus gustos y talentos.

 

How I live now (2013)

Más que interesante premisa para una historia que plantea el interrogante de qué pasaría si estallara una guerra mundial y tuvieses que sobrevivir en un entorno desconocido. Con Kevin Macdonald (El último Rey de Escocia, 2006) a la dirección, podemos esperar que tenga suficiente trasfondo moral como para que merezca ser vista.

 

El protector (The Equalizer)  (2014)

Antoine Fuqua (Shooter: el tirador, 2007) tuvo su momento de gloria con Training day (2001), que ni siquiera era una gran película. Desde entonces ha ido trabajando el género de acción con resultados bastante entretenidos, aunque unas veces esté más acertado que otras. Con un sello visual escuela Tony Scott pero un poco personalizado, suele salir airoso de casi cualquier historia con tiros de por medio. Si tenemos a Denzel Washington y a Chloë Grace Moretz metidos en el ajo, apuesta firme anti aburrimiento.


Ninja Turtles (Las Tortugas Ninja) (2014)

No me creo que si habéis nacido en los 80 no tengáis un mínimo de curiosidad. Además, de toda la basura que se podría haber hecho, parece que se ha optado por un proyecto tipo la saga Transformers (Michael Bay, 2007), que recordemos que tuvo una primera entrega muy digna. No le cambiará la vida a nadie pero, si cuando erais críos veíais la serie de dibujos, no es tan mala idea acercarse al cine como a priori podría parecer.


El juez (2014)

Robert Downey Jr. (Ironman 2, 2010),  y Robert Duvall juntos en una película de personajes. Esto ya es suficiente indicador para saber que hay que verla; pero si encima tenemos en cuenta que parece una historia menos extravagante que las que suele escoger Downey Jr. para actuar, seguro que es porque detrás hay un guion de calidad.


Drácula, la leyenda jamás contada (2014)

Estas nuevas revisiones de Drácula suelen ser de bajo presupuesto y poco talento, pero de vez en cuando aparece alguna que llama la atención. En este caso eso se debe a que centra el foco en la vida de Vlad el Empalador y su conversión en el chupasangre más famoso de la literatura universal. Como tampoco promete mucho, si se entra en la sala dispuesto a pasar un buen rato y poco más seguramente dejará satisfecho.


Filth (2014)

Mezcla de thriller y comedia negra sobre un policía pasado de vueltas interpretado por James McAvoy (X-men: primera generación, 2011), que últimamente está en todas; nunca le he tenido como una de mis debilidades, pero apetece verle recorriendo las calles de Edimburgo entre droga, sexo y corrupción. Además, este tipo de proyectos británicos suelen dar la talla.

Mis renuncias

Descartes variados donde los haya para que quede claro que no le tengo tirria a ningún género en concreto. 

Torrente 5: Operación Eurovegas (2014)

En su momento fui un gran defensor de Torrente, el brazo tonto de la ley (Santiago Segura, 1998), película que consiguió que en España entendiéramos que somos capaces de reventar la taquilla con nuestro propio producto. Agradecimiento infinito a Santiago Segura por ello. Pero la segunda entrega pegaba un bajón de calidad alarmante, y la tercera ni la terminé. No hace falta decir que desistí de intentar ver la cuarta. Deberé recibir muchos inputs de gente de confianza diciéndome que la quinta es una genialidad para que cambie de opinión y me acerque al cine.

 

Annabelle (2014)

Después de La novia de Chucky (Ronny Yu, 1998), la industria de los sueños se ha atrevido con lo que podríamos calificar como la muñeca diabólica. Seguro que hay millones de grandes guiones cogiendo polvo en algún cajón porque nadie los quiere financiar, y alguien produce esto. Así de dura es la vida.

 

Vamos de polis (2014)

No sé si es sensación mía, pero juraría que hace no tantos años las comedias basura tenían bastante más nivel que lo que pulula hoy en día por la cartelera. Por ejemplo, American Pie (Paul Weitz, 1999), siendo lo que era, tenía una coherencia y un empaque, además de ser divertida. Los Farrelly te sacaban Algo pasa con Mary (1998) y no es que fuera graciosa, es que era brillante. Y ya no entro en valorar títulos como Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008), que además de una estupenda comedia es una muy buena película en su totalidad, o, echando la vista más atrás, joyas como Atrapado en el tiempo (Harold Ramis, 1993) o Mejor… Imposible (James L. Brooks, 1997), clásicos que merecen estar en un museo. Parece que hoy en día con tener una supuesta premisa graciosa que justifique una concatenación de situaciones y gags trillados ya da para estrenar en cartelera. Una pena.

 

Outcast (2014)

He aquí la película que Nicolas Cage debe haber rodado esta semana. Este hombre es más productivo que un insomne dopado. ¿Qué decir del Sr. Cage, con tarifa plana en El repaso? Esta vez se mete en una de aventuras en la china medieval, y viniendo de él esta propuesta ya ni me suena a marcianada.

 

 Serena (2014)

Debo reconocer que tanto Bradley Cooper como Jennifer Lawrence me parecen unos actores sobrevaloradísimos, y que encima se me hacen antipáticos a más no poder. Ya sabéis, cada cual tiene sus manías. Pero es que me dan escalofríos solamente de pensar en un drama romántico de época montado para su lucimiento. Y encima, en Hollywood se empeñan en meterlos de tándem, siendo la tercera vez que comparten pantalla. Pero lo que es química entre los dos, ni por asomo.

Hoy en día y gracias al gobierno imperante, ir al cine sale por un buen pico. Eso hace que uno deba escoger bien en qué sala se mete, ya que ir a ver una película significa dejar de ver otras que a priori también apetecen. En esta sección haré un pequeño análisis de los estrenos del mes que sin haber visto aún tienen pinta de imprescindibles.

Written by Eloy Cabacas

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