Star Trek: Into Darkness (J.J. Abrams, 2013) – 132 min.-

Sabíamos a lo que veníamos.
J.J. Abrams (Perdidos, 2004-2010) y los chicos de Bad Robot lo han vuelto a hacer. Si bien entramos en la sala de proyección con un título ambiguo dentro de la longeva saga Star Trek, nos encontramos con una película que sigue perfectamente el patrón de la anterior entrega, casa perfectamente con las primeras etapas de la franquicia y consigue algo sobradamente mejor y más impactante que una serie de simples remakes.

La primera secuencia es casi tan trepidante como en la anterior entrega, y después de algunas escenas que ponen en situación al espectador, se nos desvela que el objetivo final de la película es un “atrápame si puedes” sobre el antagonista. A partir de aquí la acción está asegurada, señores. Las secuencias se suceden una tras otra a un ritmo frenético que te obliga a agarrar con fuerza los reposabrazos de la butaca y donde la tripulación de la USS Enterprise tendrá que lidiar con saltos espaciales, Klingons, naves de guerra tecnológicamente superiores y el destino de toda la tripulación.

Una película imprescindible para Trekkies y muy recomendable para amantes de la ciencia ficción.
El elenco es el mismo que aparece en la entrega de 2009, una adaptación rejuvenecida de los personajes de la serie original. Y aunque conservan el carácter en esencia, todos han sufrido cambios que los apartan de la interpretación estirada y teatral de la serie de finales de los 60 y los humanizan logrando que nos identifiquemos mejor con ellos. No obstante, el guión consigue repartir bien la acción entre los personajes principales y los secundarios logrando que ninguno de los protagonistas del pasado pase desapercibido en la película.

Las rencillas entre Kirk y Spok son patentes desde el principio de la cinta, y el liderazgo pícaro de Kirk contrasta fuertemente con el cuadriculado reglamento del que Spok hace gala, ofreciendo al espectador un contrapunto cómico muy necesario en medio de tanta acción. Pero ambos personajes consiguen evolucionar escena a escena hacia un entendimiento que los une creando amistad entre ellos pese a sus diferencias culturales. Mientras, la oficial Uhara revolotea alrededor de un Spok tan casanovas como se lo permite su autocontrol de los sentimientos.

Algo más que guiños al pasado.
Una genial apuesta del equipo de guionistas ha sido precisamente jugar con tramas de películas anteriores para reforzar la línea argumental, consiguiendo que si eres seguidor de la saga pongas atención en algunos personajes y circunstancias de los que ya conocíamos los hechos, y si no eres seguidor de la saga el peso se mantendrá en otros personajes y circunstancias, gracias a la ambigüedad del antagonista. Pero tanto si eres seguidor como si no, el giro de los acontecimientos logrará sorprenderte, ya que aprovechando el cambio de los sucesos que causó Spok en la anterior secuela han conseguido una perfecta excusa para variar la trama de una forma satisfactoriamente creíble.

Si comparamos los acabados de las primeras películas, no es una novedad que el lavado de cara en cuanto al estilo haya sido impresionante. Si bien las referencias de las primeras películas eran 2001: Una odisea en el espacio (1998), o Solaris (1972), J.J. Abrams ha dirigido su mirada tanto hacia la última trilogía de Star Wars como a Minority Report (2002) y otros éxitos de la ciencia ficción más recientes, otorgándole a su obra una iluminación mas acorde con la actual tecnología digital y dirigiendo a los actores con una lógica más actual en algunos detalles de la interpretación.

Una mención a la BSO.
Incluso antes de los primeros fotogramas ya nos acompaña la excelente música compuesta por Michael Giacchino, que nos anuncia entre violines y trombones que estamos apunto de presenciar las nuevas aventuras de la USS Enterprise. Una pegadiza melodía capaz de perdurar en tu mente casi tanto como la antigua melodía de Jerry Goldsmith.

También cabe destacar que aparte de la nueva melodía principal y de la clásica melodía en el cierre, la música nos acompaña durante todas las escenas importantes, logrando un acompañamiento comparable al trabajo de grandes compositores como Hans Zimmer o el mismo John Williams.

Por último, en el la última secuencia de la película se nos desvela el diseño de la “nueva” Enterprise, ¿quizá la NCC 1701-A?, dejando la historia preparada para una continuación de la saga, ya sea con otra película o con una posible serie. Tan solo esperar que el siguiente director esté tan a la altura como el magnífico J.J. Abrams.

star trek into darkness_002Distribuida en España por PARAMOUNT PICTURES SPAIN
Vista en PASE DE PRENSA el 29 de Mayo de 2013 en los Cines Icaria, Barcelona.

Nota del autor:
8,0 █████████ (Muy buena)

La película está en CARTELERA desde el  5 de julio de 2013.


COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Sergio Cuenca
Hace años que vi “Star Trek” (2009), la cual no mantengo frescos en la memoria algunos detalles, pero si aquella sensación de haber visto una buena cinta digna del universo “trekkie”. Ahora, vista su secuela, de la cual ha habido una más que extensa promoción y ha sido alabada hasta los confines por sus admiradores, yo, debo decir que no veo una cinta que sea superior a su antecesora, pero tampoco peor. Mi primera reacción al acabar la película, fue cuestionar al villano, interpretado por un magistral Benedict Cumberbatch (“El topo“, 2011). Me descuadra ver que un personaje tan poderoso, calculador y superior, haya estado tan limitado, me explico. Me decepciona que me presenten a un personaje el cual es invencible, ya que se enfrente a quien se enfrente, nadie puede pararlo, siendo un poco decepcionante su desenlace final. Aparte, toda esa superioridad de la que he hablado, queda mutilada al no aprovechar al personaje lo suficiente, siendo como un diamante en bruto el cual no han terminado de pulir. Yendo más allá, hubiera estado incluso interesante una explicación más detallada sobre sus orígenes, los cuales me han llamado mucho la atención. No obstante y ante todo, aquí han logrado compensar la debilidad que tenían en la primera parte, ya que Nero (interpretado por Eric Bana) era un villano de pacotilla para ser sinceros. Su gran baza vuelve a recaer sobre la dupla Kirk (Chris Pine)-Spock (Zachary Quinto), siendo la química de ambos fabulosa, compaginándose muy bien el uno al otro. Una relación que se fue gestando en la primera cinta, la cual sería recomendable ver para aquellos que quieren descubrir el origen de esta amistad. En esta entrega se consagra, realizándose una exploración en los sentimientos de amistad de ambos, en lo que está bien y en lo que no o sobre si lo moral está por encima del reglamento que tienen que cumplir como exploradores. Me puse contento al ver a Peter Weller, aparte de que siempre tendré una admiración por él por haber sido Robocop, siempre desde entonces lo había visto haciendo pequeños cameos insignificantes o roles secundarios como en la serie Dexter. Aquí, J.J. Abrams (“Perdidos“, 2004-2010), y siendo muy acertado, coloca al actor en un rol de semi-importancia que me acaba gustando, ya que interpreta al almirante Marcus, uno de los altos jefes de la Flota Estelar que acabará desempeñando una importancia sustancial. Tampoco he quitado ojo de encima, tras conocerlo ahora más, a Karl Urban (“Dredd”, 2012), quien interpreta al carismático Dr. Leonard McCoy, quien velará siempre por la salud de la tripulación y su capitán. Muy correcto. Por último, hacer mención a que quizás me he llevado un pequeño disgusto con Michael Giacchino (“Up“, 2009). El compositor creo que no logra atinar al completo con los temas que compone, siendo demasiado vulgares y poco identificativos, es decir, no tienen la suficiente potencia o bravura como para que uno se acabe acordando de ellos una vez finalice la película. Quizás, y siendo un compositor de su talla, se le debería exigir más. 7

Eloy Cabacas
Nunca he sido fan de la saga “Star Trek”. Aún así el otro día me dio por darle una oportunidad a la primera cinta que dirigió J.J. Abrams y me gustó lo suficiente como para ir al cine a ver “Star Trek: en la oscuridad”. Lo primero que sorprende es que me pareció bastante menos “oscura” que su predecesora. El villano interpretado por Benedict Cumberbatch, un buen actor, tiene potencial y una historia interesante detrás como para no despuntar más. Si lo comparamos con el Nero de Eric Bana sale claramente perdiendo. Una de las grandes virtudes de la primera entrega del relanzamiento de la saga fue conocer la vida y evolución de Kirk y Spock; en la continuación evidentemente no se llega ni de lejos a ese nivel de profundización de los personajes, que ya vienen construidos de antemano. Ese es un claro hándicap. Destacar también la cantidad de homenajes (por no decir escenas casi calcadas) que nos vamos encontrando. Cuando vemos el inicio a lo “Indiana Jones: en busca del arca perdida” sonreímos, cuando aparece “El Padrino III” pensamos si realmente era necesario, y cuando fusilan “La guerra de las galaxias” nos preguntamos qué tal sentará a los trekkies de corazón. En general, “Star Trek: en la oscuridad” es una película entretenida y que no aburre, pero me esperaba bastante más dado el nivel de la primera y la incorporación de Cumberbatch al reparto. Otro de los grandes blockbuster de este verano que, como “El hombre de acero”, está bien pero no impresiona. 7.

 star trek into darkness_004 

TRÁILER :

 

Written by Akira Funakawa

Coordinador de LGEcine

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