Crear expectativa es tan real como la vida misma. Que termine por convertirse en triunfo sonado o fracaso dependerá de infinitos factores. Podría intuirse cuándo algo va a llegar a buen puerto, y cuándo quedará encallado en las rocas de la indiferencia. No siempre lo más deseado se convierte en lo más querido. Y viceversa. Y es posible que al ansiar algo con todas tus fuerzas termine por engullirte. Y todo este preámbulo kafkiano para qué. Pues porque más temprano que tarde empezará el rodaje de la adaptación cinematográfica de una de las trilogías literarias más importantes a nivel de ventas de los últimos tiempos. No es otra que E.L. James y sus sombras. De Grey, claro.

Se ha creado un mundo paralelo alrededor de esta ficción que causa furor entre las y los miles de fans lectores a través de todo el mundo. Sin pretender emular a un crítico literario, si me gustaría ahondar en las claves por las que esta adaptación que empieza a forjarse, pueda terminar siendo un éxito de taquilla. Como casi todo el mundo conoce, la historia gira en torno a la relación tortuosa entre un hombre rico, joven, atractivo y un tanto borde, con una joven veinteañera demasiado ingenua, y del todo maleable. Ese podríamos decir es el modus operandi de los tres tomos. Cabría preguntarse en este punto si verdaderamente puede llegar a ser erótica una relación entre un hombre prepotente y una chica inmadura. A tenor de las críticas vertidas sobre el texto, sí que lo es. Es más. Han llegado a decir que su lectura ha llegado a salvar matrimonios tras una mejora sustancial de su vida de alcoba. Tan incierto como exagerado, permítanme el comentario.

Ahora bien. De sobra conocemos casos de éxitos literarios que han sido llevados a la gran pantalla y no han recogido los mismos laureles que el papel encuadernado. ¿Por qué va a funcionar esta vez? ¿Qué tiene de especial esta historia que parece haber cautivado a miles de personas? La respuesta no la tengo clara. Pero creo que es un tema interesante al que se le puede sacar mucho partido, si es llevado a cabo con rigor, astucia, buen gusto y fidelidad al texto original. Traspasar los límites marcados por la autora en pos de un mayor reconocimiento, quedará plasmado en la elección del director del filme, que todavía no ha sido cerrado y por supuesto no confirmado.

Ya suenan los que podrían encarnar a los dos protagonistas principales. Por un lado, Ian Somerhadler se introduciría en la piel de Christian Grey. Este actor es sobradamente conocido por su trabajo en la serie “Crónicas Vampíricas“. O incluso Matt Boomer, actor principal de “Ladrón de guante blanco“. También existen cábalas con el actor James Franco, conocido por su papel en la trilogía de “Spider-man” dirigida por Sam Raimi. Josh Holloway, de “Perdidos“, también ha sonado fuerte. Todo especulaciones. Y en el papel de Anastasia Steele se ha postulado la bellísima Mila Kunis, protagonista de “Aquellos maravillosos 70“, que en recientes entrevistas ha declarado que sueña con ser parte del proyecto. Además contaría con la experiencia de haber rodado escenas de alto contenido erótico-sexual, como en el filme “Cisne Negro“. Próximamente, podremos disfrutar de ella en el estreno de “Oz, un mundo de fantasía“.

Pero Mila podría tener que competir con otras actrices de igual belleza, como sería el caso de Emma Watson (“Harry Potter“) o Alexandra Daddario (“Percy Jackson“). Más de lo mismo. Me imagino cómo encajaría Sharon Stone en ese papel con unos añitos menos… Sea cual fuere el elegido y la elegida, lo que sí está definido es su perfil físico. Otra cosa es su talento a la hora de interpretar un guión en el que ya trabaja Kelly Marcel (“Terra Nova“), y que ha prometido que no va a dejar indiferente a nadie. Esto me suena a que va a apostar por poco texto y mucha, pero que mucha tensión sexual. ¿Límites? A día de hoy, creo que ninguno. Las agencias de calificación tendrán que decidir una vez visionado el producto final.

Caer en el lado oscuro de la obscenidad es ciertamente fácil. Rodar escenas de cama tiene un doble efecto. Y puede salir el tiro por la culata. La química entre los amantes tiene que ser tan profunda y con precisión milimétrica como para creer que de verdad están llevando a la práctica esa pasión desenfrenada que sienten uno por otro. Ahora bien: Grey y Steele no son Romeo y Julieta. Por lo que me atrevo a vaticinar tórridos encuentros, sudor a raudales y escandalosos gemidos por doquier.

¿Irás a verla? ¿Sólo o en compañía?…

Written by Óscar Quiroga

Colaborador de LGEcine

Comments

2 Comments

plared

Sinceramente y sin animo de parecer digamos que el eterno discordante. He leido algunos pasajes, mi mujer la tiene y sencillamente imagino que habrá que ser mujer para disfrutar con semejante bazofia.

Sin parecer machista, o pareciendolo, en realidad indiferente es. Me parece unica y exclusivamente para mujeres ya con ciertos años y por su misma innata naturaleza…insatisfechas…Saludos

Sandro Fiorito

Toda opinión es bien recibida, la tuya especialmente, Plared. Yo no he leído las novelas y no tiene un argumento que me llame especialmente la atención, pero me ha gustado el artículo del compañero Óscar, atisbando un buen resultado cinéfilo en caso de acertar adaptando este contenido, algo muy difícil habitualmente (especialmente para llegar a más personas de las que tú citas) con esta temática. Saludos.

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