La relación del séptimo arte con el credo católico no ha estado nunca exenta de polémica y de cierto mal rollo. Está claro que todo se tiende a pulsar según el punto de vista de la parte implicada. Sin embargo, el halo de poder que emana del Vaticano ha inspirado numerosas publicaciones y algún que otro filme de cierto calado. Y por supuesto, contadas son las producciones que han obtenido el visto bueno de la cúpula vaticana. Para que se diera esa excepción casi sería necesario que el guión fuera escrito por el mismísimo mayordomo del Papa.

La importancia histórica y política de la figura del vicario de Cristo siempre ha interesado a los cineastas. Llevarlo a la práctica ha supuesto verdaderos quebraderos de cabeza. En la mayoría de las ocasiones la crítica ha pasado por encima de este tipo de cintas. No han dejado de ser en su mayoría, películas con marcado carisma religioso para un público muy determinado. Aunque también encontramos producciones con un presupuesto mayor y proyección bastante más amplia.

Uno de los máximos exponentes de este tipo de cine lo encontramos en la cinta “Las sandalias del pescador” (Michael Anderson, 1968). Se trata de una historia-ficción ambientada en medio de una crisis política entre China y la URSS, con la guerra fría como telón de fondo y un posible conflicto nuclear a la vista. Magnífica interpretación de un genial Anthony Quinn en el papel de un sacerdote que tras pasar años en un campo de concentración, es enviado a Roma, donde se convertirá en Papa. No es una obra maestra, pero se deja ver a pesar de su largo metraje.

Ya se empieza a atisbar que lo que sucede alrededor de la elección papal es seguido con mucho interés.

Hablando propiamente de los inquilinos del sillón papal, podemos encontrar ejemplos de documentales-películas sobre los últimos hombres en ser los guías de la iglesia católica. Telegrafiando estos largometrajes, encontramos “Pío XII, bajo el cielo de Roma” (Christian Duguay, 2010), “Juan XXIII, el papa de la paz” (Giorgio Capitani, 2002), “PabloVI, un Papa en tempestad” (Fabrizio Costa, 2008) y  “Juan Pablo I, la sonrisa de Dios” (Giorgio Capitani, 2006). También mencionar una miniserie “Karol, el hombre que se convirtió en Papa” (Giacomo Battiato, 2005) llevada a la gran pantalla sobre la vida de Juan Pablo II, el Papa polaco, una de las figuras más relevantes del siglo XX, y no sólo a nivel de guía religioso.

Todas ellas comparten un mismo guión. Y no es otro que presentar de un modo espiritual las vivencias personales e históricas de cada uno de ellos, en su relación con el mundo terrenal y su aceptación de ser cabeza visible de los cristianos.

Aunque sin duda alguna, merece la pena centrarse en dos cintas que a mi modo de ver reflejan con bastante similitud todo el mundo paralelo que se cierne alrededor de la figura papal.

Por un lado, “Ángeles y demonios” (Ron Howard,2009), basada en la novela del mismo nombre y escrita por Dan Brown. Protagonizada por Tom Hanks y Ewan McGregor, la trama se centra en pleno cónclave para la sucesión. Los cuatro candidatos “papables” mejor posicionados para encargarse de la dirección de la iglesia católica son secuestrados por los “Iluminati”, uno de los mayores enemigos históricos de la Santa Sede. Como ya ocurriera con el estreno de la adaptación de la novela de Brown “El código Da Vinci“, desde el Vaticano se lanzó una ofensiva para boicotear el lanzamiento del filme. Tal y como pasó en la primera instancia, todo quedó en agua de borraja. Este tipo de historias nunca han sido del agrado de los purpurados, que parece ser que han querido permanecer anclados en dicotomías de siglos anteriores. Tuvo bastante éxito comercial, basado en unas acertadas interpretaciones de los principales protagonistas.

Para finalizar, y dados los acontecimientos acaecidos en los últimos días y el anuncio de la renuncia al cargo de Benedicto XVI, citaré una película controvertida. No es otra que “Habemus Papam” (Nanni Moretti, 2012), de la que mi compañero Sandro Fiorito realizó una magnífica review meses atrás. Cuenta la historia de un cardenal elegido Papa casi por sorpresa, pues no estaba en ninguna de las quinielas pre-cónclave. Sin embargo no es ese el hilo fundamental: su miedo interior se hace presa de él cuando va a saludar a los miles de devotos que se encuentran esperándole en la Plaza de San Pedro y le hace plantearse seriamente todo lo que conlleva su elección. Desde ese instante, la cúpula cardenalicia intentará por todos los medios que los fieles no se sientan a merced de la incertidumbre y el desasosiego de encontrarse sin un pastor que los guíe. Bárbara interpretación de Michel Piccoli en el papel de un Papa con tintes muy humanos, casi de estar por casa.

Reflejar los hechos históricos contrastados podría llevarnos a ver este tipo de filmes como si de documentales post almuerzo se tratara. Salvo en estos últimos casos citados, el resto son, podríamos decir, políticamente correctos con lo que pretenden mostrar. Hombres dedicados a servir a los hombres que un día son elegidos para ocupar el máximo poder eclesial, y con ello, el rumbo de millones de fieles en todo el mundo, aparte de manejar a ciertos niveles, influenciables decisiones en torno a los más diversos temas.

A modo particular, echo de menos cierto divorcio con lo establecido como cierto, para adentrarnos en un mundo tan fascinante como hermético. No en vano, ese halo de poder del que hablaba al comienzo sigue teniendo tanta fuerza y seguidores, como detractores de tanta opacidad. Mostrar a través de la gran pantalla la carrera por hacerse con el sillón de San Pedro sigue teniendo gran tirón. Ya se habla de un pre-guión para una futura película sobre la vida de Joseph Ratzinger, el Papa que ha renunciado a seguir siendo Papa. Quizá sea el momento para liarse la manta a la cabeza y realizar un largometraje distinto. No guiado. Independiente. Sin ser fiel al adoctrinamiento. Pura ficción.

¿Será posible?

Written by Óscar Quiroga

Colaborador de LGEcine

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *