Prometheus (2012)

Título original: Prometheus
Títulos alternativos: Prometeo 
(México / Perú / Argentina)
País:
 Estados Unidos

Primera proyección: Bélgica, 30 May. 2012 
Duración: 123 min.
Director: 
Ridley Scott

Guión: Damon Lindelof, John Spaihts
Música: Marc Streitenfeld
Género: Ciencia ficción. (Extraterrestres)
Reparto: Noomi RapaceMichael FassbenderCharlize TheronIdris ElbaGuy PearceLogan Marshall-GreenSean HarrisRafe SpallEmun ElliottBenedict WongKate DickiePatrick WilsonLucy HutchinsonGiannina Facio

“[...] Scott sumerge al espectador en unas secuencias espectaculares dignas de ver en el mejor formato posible para poder disfrutarlas […] Su inicio es apabullante […] Resuelve algunas incógnitas que habían perdurado durante años […] La debilidad de “Prometheus” está en su reparto […] Ciencia ficción pura, sin engaños y ofreciendo -a medias- lo que prometía [...]”

Prometheus” iba a ser junto a “El caballero oscuro: La leyenda renace” (2012) uno de los dos films más esperados del 2012. La expectación que ha habido en torno al regreso de Ridley Scott al género de la ciencia ficción garantizaba dos cosas: la primera, ver que Scott asumía la responsabilidad  de embarcarse en un proyecto de semejante envergadura y sus consecuencias si fracasaba. En segundo lugar, saber si su nuevo film acabaría convirtiéndose en una referencia del género tal y como lo fueron “Alien, el octavo pasajero” (1979) y “Blade Runner” (1982).

Se hablará y se hablará sobre si Ridley Scott ha hecho bien en realizar una precuela que como él mismo dijo “comparte el ADN de Alien” y de que no posee aquel suspense y terror que tenía. Que quizás hubiera sido mejor que no hubiera hecho nada. Los más exigentes con el director británico seguramente se acabarán cebando sin escrúpulo alguno. Es más, durante algunos minutos en caliente, incluso yo llegué a quedarme un poco perplejo tras finalizar el film. Pero como es evidente, cuando uno piensa relajadamente y con la mente abierta se da cuenta de que “Prometheus” tiene algo que no tienen la mayoría de films del género. Algo que la hace especial.

Únicamente basta con ver los primeros minutos del film para hacernos a la idea del gran trabajo visual que se ha realizado. Scott sumerge al espectador en unas secuencias espectaculares dignas de ver en el mejor formato posible para poder disfrutarlas. No había visto semejante obra visual de tal calibre desde “Avatar” (2009). Quizás sea exagerado, pero su inicio es apabullante, de los mejores que he visto.
Pero la cosa no acaba con demostrar únicamente que Scott es un genio del espectáculo visual. El film también resolverá algunas incógnitas que habían perdurado durante años. En resumidas palabras: se nos ofrecen algunas respuestas, no todas. ¿Por qué digo esto? Porque Ridley Scott (obrando de forma bastante inteligente) nos acaba dejando las respuestas más importantes para una más que posible segunda parte.

La trama gira en torno a un grupo de exploradores que han descubierto lo que podrían ser los orígenes de la humanidad, por lo que deciden desplazarse hasta dicho punto del universo con las coordenadas que han obtenido. Una vez llegado a su destino, descubrirán unas construcciones insólitas, las cuales se pondrán a investigar desconociendo lo que se esconde en su interior.
La debilidad de “Prometheus” está en su reparto, que no ha sabido desarrollar a todos sus personajes o por lo menos a los que aparentaban importancia. Es el caso de Charlize Theron (“En el valle de Elah“, 2007), quien da vida Meredith Vickers, una mujer tosca y fría, podría decirse que sin escrúpulos incluso según el momento. El personaje que interpreta Theron es quizás el más desaprovechado del film y menos desarrollado, que para colmo, acaba teniendo un desenlace decepcionante. La otra cara de la moneda es Michael Fassbender (“Shame”, 2011) interpretando a David, un androide de octava generación construido por Weyland Industrias capaz de comprender las emociones humanas, pero incapaz de sentirlas, por lo que en más de una ocasión ejercerá con cierta frialdad, lo que le permite actuar sin tener que regirse por comportamientos morales y/o humanos.

Notable Fassbender que logra cautivar al espectador con su interpretación en la que además siente admiración por Peter O’Toole en “Lawrence de Arabia” (1962). Noomi Rapace (“Sherlock Holmes: Juego de sombras“, 2011) da vida a Elizabeth Shaw, una arqueóloga y científica esperanzada en obtener las respuestas que busca, siendo además una creyente en Dios. Rapace cumple correctamente como protagonista principal pero no logra en ningún momento eclipsar a Fassbender.
La BSO creada por Marc Streitenfeld (“Robin Hood“, 2010) no me termina de cuajar del todo en el film. Sus temas no son malos, pero no logran en absoluto esa tensión y suspense que deberían. Un valioso beneficio que no les hubiera ido nada mal si hubieran realizado unas composiciones más oscuras y tenebrosas. Pensé o llegue a imaginarme que Streitenfeld realizaría unos temas parecidos a los escuchados en el tráiler, pero no fue así. Se echan en falta los maravillosos temas que compuso el ya fallecido Jerry Goldsmith para Alien en 1979.

Aún así, “Prometheus” es una cinta que está por encima de la media de las de su género, siendo capaz de ofrecernos una ciencia ficción pura, sin engaños y ofreciendo -a medias- lo que prometía. Con todo ello, es un film notable, porque una vez acaba, hay cuestiones que reconcomen al espectador.

Distribuida en España por FOX
Vista en PASE DE PRENSA el 17 de Julio de 2012 en los cines Cinesa Diagonal 3D, Barcelona.

Nota del autor:
8,0 ████████ (Muy buena)

Promedio de notas:
6,5 ██████ (Correcta)
Filmaffinity: 5,8 | CINEol: 6,7 | IMDB: 7,2 | LGEcine: 6,3

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Sandro Fiorito
Cuenta con unos sorprendentes efectos visuales, poderosas escenas de acción, buenas interpretaciones de sus actores principales (Michael Fassbender, Charlize Theron e Idris Elba; Noomi Rapace no me entusiasma, parecía más fuera que dentro de su papel) y se admira ese universo creado para la película y otras virtudes que extenderían innecesariamente este texto (pues esas son mejores que cada cual las descubra por sí mismo), pero falta algo y esto se llama pasión. Falta ese tenso gancho del que no puedes soltarte, ese que provoca que te interesen o conquisten sus personajes, ese que te arrastra hasta un campo en el que las preguntas que la película te hace son más perturbadoras que las encontradas aquí. Y esto pese al buen punto de la interesantísima reflexión marcada por Scott sobre nuestra Creación, bien hilvanada con la trama de esta máquina de generar entretenimiento (aunque a ratos, espesa), auténtica lección de la mejor acción y técnica, pero sin corazón, sin capacidad para emocionar. 7.

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