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Título original: Mulholland Drive (Mulholland Dr.)
País: Estados Unidos
Primera proyección: EEUU, 16 May. 2001 (Festival de Cannes)
Duración: 147 min.
Director: David Lynch
Guión: David Lynch
Música: Angelo Badalamenti
Género: Intriga. Drama. Thriller.
Reparto: Naomi WattsLaura Elena HarringJustin Theroux, Ann Miller, Robert Forster, Brent Briscoe, Jeannie Bates, Melissa George, Dan Hedaya, Lori Heuring, Billy Ray Cyrus, Rena Riffel, Katharine Towne, Angelo Badalamenti, Scott Coffey, Rebekah Del Rio

“[…] Un cine completamente abierto, de múltiples interpretaciones, pero cargado de belleza, con una exquisita combinación de música y fotografía […] El sentido común escapa de las manos de un realizador que prefiere sugerir en lugar de sentenciar […] Un thriller imponente lleno de detalles y personajes misteriosos excelentemente dibujados […] Escenas cargadas de magia […]”

mulholland-dr_22c04427Hay ocasiones en las que la lógica y la belleza son incapaces de transitar por el mismo camino. Al menos, no la lógica absoluta, esa impuesta por un guión que se desarrolla a través de un argumento sencillo, en el que todo puede tener respuesta y en el que el espectador sigue con facilidad los planteamientos mostrados por el realizador de la película. En “Mulholland Drive”, David Lynch parece llevar al extremo su pasión por un cine completamente abierto, de múltiples interpretaciones, pero cargado de belleza, con una exquisita combinación de música y fotografía que deja claro que este director es uno de los mejores “creadores de escenas” del cine. Y es que esto es gran parte de la filmografía de Lynch: magistrales composiciones individuales de escenas, cargadas de una enfermiza y admirable perfección, llenas de magia, confusión y con una de las atmósferas más inquietantes, auténticas y personales que podamos respirar, dando siempre como resultado un film perturbador, mágico, místico, surrealista y generalmente, controvertido.

La discusión se inicia cuando esas escenas tan perfectas intentan entrelazarse: comienza un ejercicio mental en el que por mucho que nos esmeremos en estudiar los detalles para sacar una conclusión, nos encontraremos con que otra persona ha imaginado una cosa completamente distinta. El sentido común escapa de las manos de un realizador que prefiere sugerir en lugar de sentenciar, haciendo como en el caso de “Mulholland Driveun majestuoso thriller que se sigue de maravilla en su mayor parte del metraje, pero que tal y como era imaginable llega a un punto en el que todo explota y empiezan a presentarse todas las rarezas y, por extensión, interpretaciones posibles.

El argumento de esta película comienza en una carretera llamada Mulholland Drive. En ella, se produce un extraño accidente del que sale conmocionada la ocupante de uno de los vehículos, Rita (Laura Elena Harring), quien vaga por las calles hasta acceder a hurtadillas a una vivienda ajena en la que pretende cobijarse. Parece desorientada, pero en lugar de buscar respuestas, sólo quiere dormir. Es la casa de la tía de Betty Elms (Naomi Watts), una preciosa aspirante a actriz que la habita mientras su familiar se encuentra fuera por motivos de trabajo. Allí, las dos mujeres se encuentran, y tras sorprenderse ambas de haber coincidido, procuran conocerse gracias a la buena disposición, amabilidad y preocupación de Betty, quien trata de ayudar a Rita (que se encuentra como ausente, con un claro estado de amnesia) a saber quién es y qué razones la han llevado hasta ese lugar. Sus primeras pesquisas ponen sobre la mesa un nombre que les servirá de pista para iniciar tan ardua investigación: Diane Selwyn.

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Se inicia entonces un thriller imponente lleno de detalles y personajes misteriosos excelentemente dibujados (detectives, matones, “el cowboy”, miembros del Club Silencio, los hermanos Castigliani…) que a veces quieren manifestarnos algo y en otras ocasiones sólo pretenden confundirnos o darnos una reflexión que no está ligada a la trama principal. Bajo mi punto de vista, he asistido a tres cuartos de metraje espectaculares que han podido seguirse sin casi ningún tipo de confusión, llegando a pensar que tanta controversia creada en torno a esta cinta por parte de quienes la tachaban de locura o absurdez, era exagerada. Pero pasan los minutos y el nivel de extravagancia se eleva hasta lo más alto, aunque también el de lo sublime, gracias a unas escenas cargadas de magia, y aquí es donde vuelvo a insistir en esa atmósfera única que ya se pudo respirar en “Twin Peaks” (1990) o “Carretera perdida” (1997). La entrañable “The Straight Story” (1999) es otro cantar.

Refiriéndome al apartado interpretativo, decir que los trabajos de Naomi Watts (“King Kong“, 2005) y Laura Elena Harring (“Drool“, 2009) son exquisitos, destacando Watts -esa siempre elegante preciosidad con aroma de actriz clásica, de aquellas del blanco y negro- por su aparentemente inocente encanto dentro de su gran interpretación y Harring por lo misterioso y contundente de su personaje. Ambas deslumbran a un resto del reparto muy correcto, con gratas -y breves- apariciones de varios actores que se suceden constantemente (aparecen y desaparecen), siendo una pena no haber podido contemplar durante más minutos a Robert Forster (“Jackie Brown”, 1997) en su papel de detective de policía. También me ha gustado bastante Justin Theroux. Última aparición en el cine de la actriz y bailarina Ann Miller (en el papel de Catherine ‘Coco’ Lenoix), que fallecería tres años después.

fotograma1La música, del compositor estadounidense de ascendencia italiana Angelo Badalamenti (que también da vida a uno de los personajes más impresionantes de la película, Luigi Castigliani, uno de los dos productores de cine que quieren imponer sus condiciones al director interpretado por Justin Theroux), colaborador habitual del realizador, es prodigiosa y de grandísima importancia, teniendo en cuenta que Lynch es uno de los directores que más y mejor uso le da a este apartado, que tanto cuida y al que tanto protagonismo le da. Las composiciones de Badalamenti son constantes, y resultan envolventes, fascinantes, hermosas, cargadas de misterio y tensión, creando una extraña mezcla entre agobio y paz que es una de las mayores responsables de la consecución de la atmósfera ya referida. La fotografía es excelente.

La interpretación final de la película y todos sus detalles, son cosa del espectador.
Posiblemente la mejor película de Lynch, aunque sea tan difícil escoger dentro de su magistral filmografía.

Nota del autor:
10  
██████████ (Obra maestra)

 

COMENTARIOS DEL EQUIPO LGE

Miquel Alenyà
“[…] De acuerdo con la interpretación literal del film, se podría considerar que está integrado en dos partes. La primera recogería los sueños de Betty, mezclados con recuerdos distorsionados por la fantasía. La otra parte explicaría hechos reales, filtrados a través de la subjetividad alterada por sentimientos contradictorios de Diana. No se puede afirmar que las diferencias de las dos partes sean las indicadas, las contrarias u otras […] El autor omite información con el propósito de dejar abierta la interpretación de los hechos […] Del relato principal penden referencias, indicaciones y observaciones que invitan a considerar que éste expone una historia trágica de amor no correspondido; un episodio de reacciones de despecho, rencor y venganza; una ácida realidad de marginación y autodestrucción; una reflexión sobre el cine y el poder de las imágenes, etc […] Una crítica mordaz a Hollywood, una denuncia de lo que ésta hace con los que se le acercan (actores, actrices, guionistas, realizadores, compositores…); una caricatura corrosiva de los productores; una descripción de la fragilidad ética de la meca del cine […] Trata temas de interés humano, como la igualdad de sexos, la exaltación del amor, la equiparación de las relaciones homo y heterosexuales, el temor a la muerte, el valor de la amistad, etc […] Para el realizador la ambigüedad es hermosa, atractiva, convincente y estimulante. El misterio es mágico y seductor. El surrealismo y la fantasía comunican cosas que no caben en el realismo. Plantear interrogantes sin dar respuestas es una manera respetuosa y digna de tratar al espectador […] La fotografía, de Peter Deming, compone planos de excelente dibujo, espléndida distribución del color y cuidada atención al detalle. Rinde homenaje al estilo pop de los 60. Construye imágenes poderosas, sensuales y deslumbrantes […]” 8

CURIOSIDADES

Originalmente fue concebida como episodio piloto para una serie de televisión. A los ocho millones de dólares de presupuesto que se necesitaron para hacer ese trabajo se sumaron otros siete para añadir nuevas escenas un año más tarde, con el objetivo de convertir lo realizado en película y así resolver el conflicto de su final abierto, que en principio estaba diseñado para ser explicado en los sucesivos capítulos de la serie de televisión que finalmente no pudo hacerse posible. (Elaboración propia | IMDb.com)

La película está dedicada a Jennifer Syme, una joven actriz cuya historia es asombrosamente similar a la del personaje de Betty. Murió después de que el grueso de la película fuera terminado. (IMDb.com)

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Pueden contener spoilers

Cuando Rita y Betty van al complejo de apartamentos de Sierra Bonita, el nombre que aparece en la puerta de uno del domicilio número 17 es “LJ DeRosa”. Un miembro del departamento artístico de la película se llama Laura J. DeRosa. (IMDb.com)

La escena en la que Adam Kesher rompe el parabrisas de los productores de cine con un palo de golf es una referencia a un famoso incidente de 1994 en el que Jack Nicholson hizo lo mismo. (IMDb.com) 

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Written by Sandro Fiorito

Director general de LGEcine

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